Hace poco les compartí un artículo teológico escrito por el teólogo cristiano y docente, Dr. Guillermo Flores. Para mi gusto un artículo muy bien argumentado en la fe cristiana y con algún grado de profundidad teológica. Yo quedé muy satisfecho con la posición del hermano, y comparto bastante su punto de vista.
Ahora quiero reflexionar más a nivel práctico, o sea, con menos de profundidad teológica quizá, pero con una visión más evangélica. Con la intención de que todos podamos comprender mejor el tema en sus dos dimensiones:
1. El homosexualismo
2. La agenda homosexualista, lésbica, bisexual y transexual.
Son a toda luz, asuntos diferentes, que deben ser abordados de manera personal y por la colectividad de la iglesia, de manera objetiva. Esgrimiendo sus diferencias que se nos plantean.
1. El homosexualismo, es y ha sido una práctica sexual conocida entre la humanidad. Unapráctica rechazada por una mayoría de manera pública, pero curiosiada y practicada de manera clandestina, aún por muchos de sus detractores públicos.
Mucho se ha escrito acerca de una vinculación genética en algunos casos, sin pasar de ser mera teoría. Igual se ha teorizado que otros casos han sido producto de abusos sexuales, llevando el asunto al entorno psicológico; también no ha pasado de ser una teoría.
Ya en Los círculos de la fe, nos encontramos diferentes posiciones, unas posiciones violentamente aberrantes en su contra, y otras muy laxas. Ambas corrientes tomando como fuente las mismas bases textuales bíblicas.
Lo que si creo, es que la Biblia nos adentra en temas éticos, morales y de sexualidad; que no nos gusta tener que oír y mucho menos acatar.
Para quien tiene una orientación de atracción física y sexual hacia su mismo sexo, toparse con pasajes de la Biblia específicos respecto al tema, genera la misma reacción, que en un heterosexual que gusta de tener dos o más parejas al mismo tiempo; y encontrase con los pasajes bíblicos donde Dios desaprueba el adulterio. Igual aplica para quienes gustan de vanagloriarse y Dios les hace ver que la altivez es abominable ante Él.
Como vemos, con estos simples ejemplos, trato de poner en perspectiva, que el problema no es la práctica misma como tal, sino la flagrante rebeldía contra Dios que estas prácticas conllevan. Y todo acto de rebeldía o rebelión contra Dios, traerá separación de Él. Así como fue separado Luzbel y la tercera parte de ángeles que le siguieron en su acto de rebelión.
¿Qué dice la Biblia acerca de la homosexualidad?
“No te echarás con varón como con mujer; es abominación.” Levítico 18:22 RVR1960
Levítico 18 así como Deuteronomio 22 hablan de temas de castidad y sexualidad. Dios ciertamente está dictando leyes específicas para su pueblo escogido, Israel. Estas leyes no fueron extensivas a las otras naciones, pero reflejan la voluntad de Dios respecto al tema de sexualidad y su práctica incorrecta y por deducción, lo que sería correcto.
¿Por qué Dios establece pautas claras sobre este tema? Claramente porque ya eran prácticas comunes entre los moradores de la tierra.
“»No sigan las costumbres de Egipto, país en el cual vivieron. »No sigan las costumbres de Canaán, país al cual voy a llevarlos, ni vivan conforme a sus leyes.”
Levítico 18:3 DHH94I
“En ninguna de estas cosas os amancillaréis; pues en todas estas cosas se han corrompido las naciones que yo echo de delante de vosotros, y la tierra fue contaminada; y yo visité su maldad sobre ella, y la tierra vomitó sus moradores.”
Levítico 18:24-25 RVR1960
Amancillar: es hacer impura una práctica pura y legítima como la sexualidad, en este caso.
Amancillarse: es volverse uno mismo impuro, por practicar de manera incorrecta, algo que tiene un sentido puro en su sana práctica. En este caso la sexualidad.
¿Cómo interpretamos estos pasajes? No es necesario pensar mucho, ellos son interpretaciones intrínsecas de la voluntad de Dios: “la homosexualidad no es parte del plan de Dios” y si no es plan de Dios, es de alguien más.
¿Cómo responderemos al homosexualismo hoy?
Miren el ejemplo: aquí si tenemos que generar más reflexión y reglas de interpretación al texto que sigue:
“Porque cualquiera que hiciere alguna de todas estas abominaciones, las personas que las hicieren serán cortadas de entre su pueblo.
Guardad, pues, mi ordenanza, no haciendo las costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, y no os contaminéis en ellas. Yo Jehová vuestro Dios.” Levítico 18:29-30 RVR1960
Específicamente a Israel, y a los extranjeros que con ellos quisieren habitar, Dios determinó, que aquella práctica abominable sería castigada con la eliminación de sus practicantes, de en medio de su pueblo. Esto para erradicarla de entre su nación.
Entonces, mucho cuidado, no dice esta escritura que tenemos que eliminar a los homosexuales de la sociedad actual. Aunque sí se hizo dentro de Israel durante la teocracia o el gobierno de Dios mismo sobre aquellas tribus de la insipiente nación judía. No lo dice para nosotros hoy y esto es tajante.
Lo que si podemos interpretar son dos aspectos fundamentales:
A. Quienes no obedecieran aquellas disposiciones divinas, serían cortados de su pueblo por Dios mismo. El pueblo de Dios ayer fue Israel.
El pueblo de Dios hoy es la iglesia. Incluyendo personas con orientación homosexual y lésbica que se abstienen por la fe, de contaminarse, practicándolo. O que lo practicaron y vinieron a Cristo para renovación de mente y regeneración por su Espíritu. Y seguirá siendo Dios quien determine a quienes eliminará de entre su pueblo.
¿Me está diciendo que dentro de la iglesia hay personas piadosas que luchan con estos deseos sexuales abominables a Dios?
Si. Son personas que luchan con estos deseos, y luchan porque saben que a Dios le son abominables. Luchan así como usted y yo luchamos con la envidia, la soberbia, la indiferencia, la mentira, el robo, los malos pensamientos y otras muchas luchas morales.
B. Se manda al pueblo de Dios no seguir estas prácticas que otros ven normales. Para que no se contaminen con ellas, ¡“practicándolas”! No es una contaminación porque se viva a la par de ellos, o en un mundo donde cohabitamos. Es una contaminación por la práctica del mismo pecado. Quien practica el pescado, esclavo es del pecado. Así que, el mandato de Dios es a no practicar estos actos, como los que los no creyentes practican.
2. La agenda homosexualista, lésbica, bisexual y transexual.
Ya este es otro tema, y tiene que ver con una mente torcida hacia la maldad. Es una voluntaria afrenta a Dios. Es la agenda del anticristo y está más documentada bíblicamente en los escritos Paulinos.
Romanos 1:18-32 es la explicación de Pablo, a toda esta agenda de hoy. Le animo a leer estos pasajes. Usaré algunos clave.
A. Miremos las razones para la debacle moral:
“porque han cambiado la gloria del Dios inmortal por imágenes del hombre mortal, y hasta por imágenes de aves, cuadrúpedos y reptiles.
En lugar de la verdad de Dios, han buscado la mentira, y han honrado y adorado las cosas creadas por Dios y no a Dios mismo, que las creó y que merece alabanza por siempre. Amén.” Romanos 1:23, 25 DHH94I
Lo que hoy se llama la agenda LGTB se aleja del contexto de levítico, y se asimila más a génesis 6 y el ambiente moral pre diluviano. Con un crecimiento agigantado de maldad e inmoralidad.
Se llama idolatría. La misma que llevo a los israelitas a la cautividad en Babilonia y casi los desaparece de la historia. La idolatría es considerado en la Biblia una abominación.
Abominación: es un acto asqueroso, repudiable y repugnante.
Interesantemente, la connotación de los pecados sexuales en la lista de deuteronomio 22 y levítico 18 son íntimamente relacionados con el pecado de idolatría. Igualmente Pablo en esta lectura de Romanos 1 vincula esta lista de pecados de perverción moral con la idolatría. La infidelidad espiritual.
Levítico 18:22 usa la palabra en hebreo antiguo: toebá (תּוֹעֵבַה) para su significado en español: Abominable, o algo abominable. Igualmente la palabra significa: Idolatría o Ídolo. El significado de la palabra es: una práctica asquerosa, despreciable, repugnante.
Esta frase es la que la Biblia usa para describir o calificar la homosexualidad. Concretamente califica la homosexualidad como un acto repugnante e infame como la idolatría.
Pablo asume esta interpretación, basado en el matiz gramatical evidente entre estos conceptos; al escribir Romanos capítulo 1. Y después de argumentar la razón del enojo de Dios: “ no le tomaron en cuenta”, o sea lo ignoraron. Luego nos da los por tantos de tal acto de soberbia humana:
“Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos,
Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.”
Romanos 1:24, 26-27 RVR1960
Es una agenda escatologica, que llama al juicio final. Y marca un mundo diferente al mundo en que crecimos:
“Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.” Romanos 1:28-32 RVR1960
Un mundo que no aprueba a Dios y que reprueba ante Dios.
Nos toca vivir la fe fuera de los dogmatismos religiosos y sesgados. Vivir con la frente en alto por lo que creemos, sin discriminar a esta muchedumbre de personas agobiadas por sus pecados. Entendiendo que ellos son también objeto de la obra expiatoria de Cristo. Muchos ya fueron reprobados en cuanto a la fe. Pero muchos otros serán salvos, por la misma gracia que nos salvo a nosotros.
Conclusión:
Debemos tener claro que el matrimonio a la luz de la Biblia es diseño divino. Por tanto, Dios ha dicho: hombre y mujer. Y que la familia, no es una construcción social como si fuera una ensayo. Está quebrantada y herida, pero su sanidad radica en la obediencia y sometimiento a Dios. El matrimonio entonces no es un mero derecho, es una institución establecida por Dios.
Debemos reconocer que la Biblia llama pecado abominable a la homosexualidad y la compara con el acto repudiable de la infidelidad espiritual: la idolatría.
Debemos reconocer qué hay una población homosexual creciente, que ellos tienen derechos civiles como los suyos y los míos. Que tienen derecho como humanos bajo el sistema humano. Aquí debemos recordar la frase sabia de Jesús: “dar al César lo que le pertenece, y a Dios lo que es suyo”.
Debemos documentarnos más y saber que esta población es objeto del sacrificio de Cristo, como lo hemos sido nosotros también. Que la gracia divina sobre abunda donde abunda el pecado.
Debemos aceptar sin peros que compartir espacios y amistad con esta población, no nos expone a pecado ni a condenación. Y que solo el Espíritu Santo puede convencerlos de pecado, justicia y juicio; así como nos convence a nosotros de nuestros pecados y nos lleva al arrepentimiento.
Debemos seguir la agenda de Dios, mientras el mundo sigue su propia agenda.