Quiero compartir una serie de 5 verbos del griego, poderosamente sugerentes; que el Espíritu Santo le da a Pablo al escribir sobre el tema de la salvación.
Debo dar crédito a uno de nuestros pastores, quien nos compartió una clase magistral sobre este pasaje. Dándome ánimo a mi; para retomar el tema y desglosarlo aún más para ustedes.
Leamos el texto base:
“Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a estos también llamó; y a los que llamó, a estos también justificó; y a los que justificó, a estos también glorificó.” Rom. 8:29-30 RVR1960
La Salvación es por fe. Es el acto exclusivo de Dios trino. El hombre nada tiene que ver en este proceso.
El conocimiento anticipado que Dios tiene de nosotros, es el primer eslabón para nuestra completa salvación.
Haré un estudio devocional por cada verbo. Y la dinámica será, conjugar cada verbo en primera persona del singular; con el fin que vayamos haciendo una aplicación práctica. El primer verbo es: conocer.
Pablo desarrolla un tema profundamente teológico en este capítulo y estos dos versículos en particular. Es una serie de verbos encadenados como eslabones. Los verbos aquí establecidos son gramaticalmente especiales en el griego. Ya que ellos determinan acciones que se dieron o se cumplieron en la eternidad pasada, pero que están para completarse en el presente y la eternidad futura. Los verbos son:
1. Conocer
2. Predestinar
3. Llamar
4. Justificar
5. Glorificar
Vamos entonces a desarrollar el conocimiento divino de nuestra pre existencia.
“Dios me conoció”: Del Griego: “proginosko”; que es una palabra compuesta:
Pro= Antes de.
Ginoskó: que significa conocimiento, o llegar al conocimiento.
La mejor traducción al español es: “Conocimiento de antemano” o “conocimiento previo”. De ahí deriva la doctrina de la iglesia llamada Predestinación.
Pero antes de pelearse con este concepto, le invito a pensar en la importancia de esta verdad para nuestra esperanza y seguridad eterna. Porque la única manera de alcanzar salvación, es que Dios nos haya conocido. Por eso ahora nos queda más claro el pasaje de Mateo 7:23
““Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.”Mateo 7:23 RVR1960
Según Mateo, ¿Estas personas se perderán por la maldad de sus corazones? Es una buena pregunta.
Creo que si la respuesta es sí, pues posiblemente nosotros correríamos la misma suerte. Porque no podemos negar que la maldad constantemente se asoma a nuestras vidas.
No obstante, Jesús lo que dice es: “nunca os conocí”.
Si Cristo no me hubiese o te hubiese conocido, definitivamente estaríamos divagando en la vanidad de nuestra mente y el pecado de nuestro corazón. ¡Pero bendito Dios! Por Cristo nuestro Señor. Así lo expresa Pablo:
“¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.”
Romanos 7:24-25 RVR1960
Quiero resaltar de el texto anterior, la expresión Paulina: “Gracias doy a Dios, por Jesucristo”. Cristo es quien une está cadena de verbos que vamos a estar estudiando. Y esta cadena verbal, no se puede desligar. Un eslabón lleva al otro. Y la suma de todos, determina una acción que consuma nuestra salvación eterna.
Cristo ya te conoció desde antes de la fundación del mundo. ¿Pero estarás tú viviendo en esa poderosa dimensión de su gracia y benevolencia? O cómo lo plantea Pablo, ¿te ves miserable en tu carne débil y mundana?
Nunca olvides que tú eres hijo e hija, por el puro afecto de su voluntad. La voluntad de Dios y de su Cristo. Porque nos escogió desde antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de Dios el Padre.
¿Sabes por qué somos sin mancha delante de Dios Padre? Porque Dios ve a Cristo y no a nosotros.
“según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,” Efesios 1:4-5 RVR1960
Familia, hemos sido conocidos desde antes de existir.
El salmista, lo expresa con admiración, algo que no termina de entender; pero lo cree con admiración.
Así te exhorto a que si no entiendes este tema del pre conocimiento de Dios, aplica tu fe como el salmista. No lo razones y créelo. Fascínate como el salmista.
Terminemos este devocional, con las palabras del Salmista:
“Tú fuiste quien formó todo mi cuerpo; tú me formaste en el vientre de mi madre. Te alabo porque estoy maravillado, porque es maravilloso lo que has hecho. ¡De ello estoy bien convencido! No te fue oculto el desarrollo de mi cuerpo mientras yo era formado en lo secreto, mientras era formado en lo más profundo de la tierra. Tus ojos vieron mi cuerpo en formación; todo eso estaba escrito en tu libro. Habías señalado los días de mi vida cuando aún no existía ninguno de ellos.”
Salmos 139:13-16 DHH94I
¡Shalon!