• «Cuando alababan todas las estrellas del alba, Y se regocijaban todos los hijos de Dios?” Job‬ ‭38:7‬ ‭RVR1960‬‬

    Dios le responde a Job con testigos que avalan su identidad verdadera y poder absoluto. Los testigos son sus ángeles; aquí mencionados como las estrellas y los hijos de Dios.

    Nadie nunca le juzgó por lo que hizo y nadie lo hará con sabiduría o entendimiento.

    Las respuestas de Dios no se basan en nuestra avidez de conocer o saber lo que pasa y por qué pasa.

    Sus respuestas se basan en la sólida verdad de quién es Él. Si logramos verlo y comprenderlo, aún el torbellino destructor traerá respuestas de vida.

    El libro de Job dice que Dios vino a su angustiada vida para tener un diálogo con él, desde un torbellino. Por el sentido poético y lleno de simbolismos del libro; podríamos deducir que ya la vida de Job era un torbellino. Literalmente un torbellino mató a sus hijos. Y figuradamente un torbellino le arrancó hasta el respeto por la vida. Pero nunca le arrebataron su fe.

    “Entonces respondió Jehová a Job desde un torbellino, y dijo:” Job‬ ‭38:1‬ ‭RVR1960‬‬

    “¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia. ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel? ¿Sobre qué están fundadas sus bases? ¿O quién puso su piedra angular”. Job 4:4-6

    Y ¿qué es lo que Dios le responde a Job?

    Le expone quién es él. Es el creador. Dios no se involucra en una discusión para ver quién es más sabio. Sino que con hechos concretos, poderosos y visibles le dice: “este soy yo y estoy aquí contigo”. Pero lo hace quebrantando la soberbia de sus amigos y la del mismo Job, quienes por más discursos con razonamientos convincentes, nunca atinaron a las causas verdaderas de la situación de Job.

    Del silencio aparente a la desbordante presencia. Así fue la conclusión de aquellas largas discusiones con sus amigos que oscurecían el consejo. La única respuesta de Job fue: “yo hablaba lo que no entendía…pero ahora mis ojos te ven”.

    “Yo conozco que todo lo puedes, Y que no hay pensamiento que se esconda de ti. ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía. Oye, te ruego, y hablaré; Te preguntaré, y tú me enseñarás.

    De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven. Por tanto me aborrezco, Y me arrepiento en polvo y ceniza.” Job‬ ‭42:2-6‬ ‭RVR1960‬‬

    La humillación, arrepentimiento y sometimiento es la única respuesta humanamente válida para alcanzar a Dios y su salvación. Muchas veces no tendremos todas las respuestas, pero si la confianza para seguir caminando, a pesar de lo que venga a nuestras vidas.

    Hablar mucho es ignorancia. Ver a Dios en lo que no entendemos es contar con su presencia.

  • «y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.” Jeremías‬ ‭29:13‬ ‭RVR1960‬‬

    De la experiencia de Jeremías y de su profunda intimidad con Dios, aprendemos lecciones muy reveladoras que atañen a nuestra fe. Dios le dijo a Jeremías que animara al pueblo a una búsqueda inteligente y apasionada. Así es como lo expresa en hebreo este texto.

    “Me buscaréis de todo vuestro corazón”. Esta expresión deuteronómica, referencia el primero y más grande mandamiento, de “amar al Señor con toda nuestras fuerzas”. Sus implicaciones involucran otros verbos conexos:

    1. Buscar (Deut. 4:29)

    2. Obedecer (Deut. 30:10)

    3. Volver al Señor (Deut. 30:2)

    4. Cumplir sus mandamientos (Deut. 26:16)

    El esquema anterior implica que los creyentes apasionados, buscamos en obediencia al Señor, y si fallamos, volvemos a Él.

    Cuando Jeremías les dice esta expresión, el pueblo comprende que el llamado es compromiso y fidelidad. Les está diciendo que ellos están sufriendo las consecuencias de haberlo buscado con falsedad.

    Dios les da la clave: “me buscaréis y me hallaréis”, porque “me buscaréis de todo corazón”. La clave es buscarlo con el corazón; que implica las emociones, el deseo, los anhelos del alma y esfuerzo físico visible. Es la totalidad de nuestro ser.

    En su bondad, Dios mismo se dispondrá ser accesible, y dice que él se dejará encontrar por aquellos buscadores inteligentes y apasionados.

    Sí, yo dejaré que ustedes me encuentren, y haré que cambie su suerte: los sacaré de todas las naciones y de todos los lugares por donde los dispersé, y los reuniré y haré que vuelvan a este lugar de donde los desterré. Yo, el Señor, lo afirmo.”Jeremías‬ ‭29:14‬ ‭DHH94I‬‬

    Hoy más que nunca, en los albores de su venida, Dios busca adoradores apasionados e inteligentes. Y nosotros urgimos de esa clase de búsqueda.

  • El siguiente texto fue una respuesta de Dios a Pablo.

    “Y me ha dicho: «Bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad.» Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.” 2 Corintios‬ ‭12:9‬ ‭RVR95‬‬‬‬

    Y aunque mucho se ha especulado acerca de Pablo y por qué dice esto, que si era una enfermedad, que si era un impedimento físico, que si era un dolor del alma, incluso pudo ser por sus raíces judías que lo hacían sufrir al ser llamado a trabajar con paganos; algo que terminaba siendo un tormento para un judío. ¡Pues no lo sabemos! Lo cierto es que ha quedado escrito en la Palabra de Dios, para que aprendamos más acerca del carácter de nuestro Dios.

    Es una poderosa revelación acerca del poder de la “gracia” divina. ¿Cree usted que Dios solo tratará con Pablo de esa manera? O es también una forma de decirnos a nosotros cuánta disposición tiene para ayudarnos a sobrellevar cualquier enfermedad, pena, dolencia e incluso luchas de carácter y pecados asechantes.

    Cuando Dios le dice a Pablo: “mi poder se perfecciona o actúa, en la debilidad” no está significando que Dios no tenga poder en sí mismo; está diciendo que su poder es más evidente cuando Él nos ayuda a salir de nuestras luchas y pecados. Si usted y yo tuviéramos las agallas para no pecar, si tuviéramos medicina efectiva para cada padecimiento, si tuviéramos un alma blindada contra las pérdidas y duelos, no veríamos a Dios en nuestra autosuficiencia. Pero no es así, somos frágiles moral y físicamente, y aún así a duras penas lo reconocemos hoy por la fe.

    La frase clave de su carácter divino y poderoso es: “bástate mi gracia” ¿Te basta? La gracia de Dios nos salvó, su gracia nos sostiene y ahora nos hace vencer en la debilidad.

    Muchas veces; como Pablo, queremos vencer la debilidad, pero la clave es vencer “en” la debllidad. Eso significa que nos entendemos débiles en algunas áreas de nuestra vida más que en otras, pero que esa debilidad no nos derrotará ni nos botará para siempre.

    Amados, toda lucha que vivas a nivel del cuerpo o de la mente, y aquellos círculos viciosos a todo nivel; solo pueden ser sobrellevados en Cristo. Solamente confiando que Cristo quiere y puede hacer que tu derrota humana sea una aplastante victoria, y eso se vive un día a la vez.

    Quien no cree en Cristo para su cotidiano vivir, no ha comprendido este evangelio. Pablo dice: “…la justicia de Dios se revela por fe y para fe”. Es por fe que venimos a Cristo, pero también es para fe, o sea, para adquirir cada vez más fe y hacerla patente al mundo.

    “pues en el evangelio, la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: «Mas el justo por la fe vivirá».” Romanos‬ ‭1:17‬ ‭RVR95‬‬

    ¡Vivamos por la fe!

  • ¡Sí, ven, Señor Jesús!

    “El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús”. Apocalipsis 22:20 (RVR1960)

    Una de las verdades más relevantes a la fe cristiana, ya que es una promesa a la perseverancia de los santos. Los ya salvos podemos contar con ello de seguro, amén.

    ¿Quién es el que da testimonio en el libro de Apocalipsis? Es importante saberlo porque es quien firma el libro con estas palabras: “El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve”. El mismo libro de revelaciones nos da la respuesta en el capítulo uno.

    Ésta es la revelación que Dios hizo a Jesucristo, para que él mostrara a sus siervos lo que pronto ha de suceder. Jesucristo lo ha dado a conocer enviando su ángel a su siervo Juan… Apocalipsis 1:1 (DHH).

    Toda la biblia ha sido dictada por Dios a través del Espíritu Santo a sus siervos. Sin embargo, esta mención especial de Juan en Apocalipsis hace una importante diferencia. Y es que a Jesús el Señor se le confían los detalles más sorprendentes y relevantes de su misma venida. Luego Jesús se la comparte a Juan su siervo por medio de un ángel. Su firma es: “Vengo en breve”, otra traducción valida del griego sería: “estoy por llegar”. Juan responde: “Amén; Sí, ven, Señor Jesús”.

    Nosotros, la iglesia; debemos proclamar sin temor a equivocarnos que Cristo viene pronto. Realmente Dios no está demorando. Su promesa esta firme en su agenda. Su paciencia es por amor a quienes aún faltan de venir a la salvación.

    “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles” Romanos 11:25

    Hay un tiempo abierto para los pueblos gentiles de toda la tierra. Nadie se quedará sin oportunidad. Pero muchos no responderán bajo su propia responsabilidad de conciencia.

    Como Juan, nosotros debemos anhelar y llevar este paso apresurado de su regreso. Debemos anhelar nuestra patria, como el extranjero y exiliado añora su tierra. Claramente el mensaje bíblico nos dice que somos peregrinos en este mundo. Así que orar con anhelo para que Cristo venga, no es egoísta. Lo que sí es egoísta, es que no cumplamos nuestra parte de la misión de Dios para que el evangelio llegue hasta los confines de la tierra.

    ¡Sí, ven, Señor Jesús!