¿Se ha topado con personas cuya amargura está a flor de piel? Es tan difícil recibir de esas personas alguna palabra de cordura y amabilidad. Y lo peor es que tampoco pueden recibir afirmación de los demás, pues están tan dañadas que no pueden.
“Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz;” Proverbios 2:3 RVR1960
“Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios.” Proverbios 2:5 RVR1960
Aunque son expresiones paralelas que refuerzan una sola idea, siempre la segunda reafirma o refuerza la primera agregando luz al mensaje del texto. Así es el paralelismo de la poesía hebrea en la Biblia.
La inteligencia y la prudencia tienen ambas una misma raíz gramatical. O sea, pueden ser sinónimos; pero ambos conceptos nos amplían diferentes aspectos de la verdad que se nos quiere enseñar.
La idea que el texto nos quiere decir, es que si nos esforzamos para ser inteligentes emocional y espiritualmente, entonces alcanzaremos prudencia. La inteligencia es la capacidad de ser prudentes en nuestro actuar y nuestro hablar.
A. Inteligencia es aprender a discernir. Y para discernir, debe existir de antemano un conocimiento experimentado.
B. La prudencia es argumentar con conocimiento de causa. Esta causa puede ser referida por terceros o personalmente experimentada.
Para aplicar la inteligencia, es necesario discernir. El discernimiento no es ni magia, ni iluminanción. Es aplicar conocimiento. Por lo tanto, el discernimiento requiere conocer y experimentar.
Ahora le invito a comprender dos clases de inteligencia, necesarias para la buena convivencia.
1. Inteligencia emocional: Es definida como la capacidad humana de reconocer las emociones propias y la de los demás, diferenciando los sentimientos, etiquetándolos y actuando sobre esa base.
2. Inteligencia espiritual: Es la capacidad que tiene el creyente para pensar y actuar con discernimiento espiritual, o sea, basado en su conocimiento de la Palabra y de Dios. Echando mano de la ayuda del Espíritu Santo para el dominio propio.
Para ambas inteligencias es necesario usar del discernimiento.
Se discierne emocionalmente por el conocimiento y las experiencias de la vida.
Se discierne espiritualmente por el conocimiento, comprensión bíblica y vida en el Espíritu.
Fuera de ese marco, la convivencia es caótica. Dentro de ese marco, la convivencia no es perfecta pero es saludable y nos permite servir a los demás.
La inteligencia es un atributo dado por Dios a todo ser vivo. Pero el ser humano es el único con la capacidad propia de evolucionar en ella.