• Los siguientes versos pertenecen al tercer poema de Lamentaciones. Escrito en cinco poemas didácticos, Lamentaciones revela el estado de ánimo de Israel y la cosmovisión de antiguas civilizaciones de la Mesopotamia.

    Es un poema fúnebre que entrona el dolor humano, y el estado emocional de una nación que deshonró a Dios. Como consecuencia la nación es llevada a la cautividad. Pero el libro atribuido a Jeremías, se enfoca en endechas o lloros de los judíos en el exilio, recordando las glorias de Jerusalén y contrastándolas con la miseria de ser esclavos en Babilonia.

    Para este artículo he extraído una parte del poema número tres. Destacando tres momentos emocionales con sus altibajos. Lamentaciones argumenta bajo la fórmula cíclica: pecado, consecuencia, pena y esperanza (salvación).

    1. “Recuerdo mi tristeza y soledad, mi amargura y sufrimiento; me pongo a pensar en ello y el ánimo se me viene abajo.” Lamentaciones‬ ‭3:19-20‬ ‭DHH94I‬‬‬‬‬‬

    “Mi ánimo se viene abajo” es una expresión que nos resulta muy familiar. ¿Cuántas veces nuestro ánimo decae? El profeta dice que su depresión es a causa de recordar: tristeza, soledad, amargura y sufrimiento. Un cóctel sin duda destructor. No obstante, que aquellos sentimientos son humanos; se agudizan cuando ignoramos a Dios y sus promesas, y nos hundimos cada vez más en nuestro pasado o presente angustioso, haciéndonos preguntas que no encuentran respuestas porque son terreno de la omnisciencia divina.

    2. “Pero una cosa quiero tener presente y poner en ella mi esperanza: El amor del Señor no tiene fin, ni se han agotado sus bondades. Cada mañana se renuevan; ¡qué grande es su fidelidad! Y me digo: ¡El Señor lo es todo para mí; por eso en él confío!” Lamentaciones‬ ‭3:21-24‬ ‭DHH94I‬‬‬‬‬‬

    ”…el amor del Señor no tiene fin, ni se han agotado sus bondades…” El profeta nos indica que la clave es tener presente el amor y la bondad inagotable de Dios. Y de tal conocimiento, se alimenta la esperanza.

    ¿Por qué nos cuesta tanto a los creyentes entender que el amor de Dios es infinito, y su bondad (gracia) es inagotable? Sencillo, la Biblia dice que, “con la medida que medimos somos medidos”. Medimos sin misericordia y estas medidas caen sobre nuestros hombros. Por eso no vemos la luz de su amor y bondad.

    Tú y yo necesitanos esperanza. No en lo que podemos hacer nosotros, o lo que otros puedan hacer por nosotros. La esperanza debe estar basada en la Palabra de Dios.

    3. “El Señor es bueno con los que en él confían, con los que a él recurren. Es mejor esperar en silencio a que el Señor nos ayude. Es mejor que el hombre se someta desde su juventud.” Lamentaciones‬ ‭3:25-27‬ ‭DHH94I‬‬‬‬‬

    El profeta concluye que la actitud sabia es la espera silenciosa (paciencia) porque el Señor nos ayudará. Hay un llamado al sometimiento a Dios, como una máxima del creyente. Si no sometemos nuestra vida al Señor, desastre viene tarde o temprano.

    Los muros caídos de Jerusalén que ahora lloran los expatriados judíos, no siempre estuvieron derribados y quemados. Hubo explendor en Sion, pero ahora tienen que esperar 70 años para volver a levantarlos. Esa fue la espera más importante en la vida de la nación. La espera de la humillación y el silencio para ser refinados en su fe y compromiso.

    Debemos identificar esos tiempos en los que requerimos humillar nuestra carne y estar callados. Eso nos hará más fuertes.

    Si estás esperando algo de Dios, guarda silencio para mirar su salvación. Nada de lo que hagas, cambiará tu circunstancia, pero tu silencio reverente hará que Dios cambie lo que sea necesario.

    La espera en Dios honra y glorifica a Dios porque deposita toda nuestra confianza en lo que Él puede hacer.

    Esperemos en silencio en Dios

  • «Señor, abre mis labios y mi boca pregonará tu alabanza.”

    SALMOS‬ ‭51:17‬ ‭BHTI‬‬‬‬

    Este es un salmo penitente. El más destacado de David luego que confrontado por Dios a través de Natán el profeta, reconoce sus perversos pecados de adulterio con Betsabé y asesinato contra Urías.

    Pienso, ¡cuánto daño nos hace el pecado! pero el más profundo es amordazarnos. David clama al Señor que literalmente le abra los labios, o sea, no le salían palabras para alabar a Dios.

    ¿Imaginan un compositor musical como David, sin argumentos para componer más poemas?

    El pecado nos amordaza, para que nuestros dones espirituales sean reprimidos. Solo salen lagrimas, rencor, resentimientos, enojo y vergüenza, no salen cantos ni palabras de gratitud. Esto es grave, pues nuestras bocas proclaman alabanzas que edifican nuestro interior, pero a la vez edificamos a otros.

    ¿Cuánto hace que no expresas una alabanza a Dios? Quizá estés amordazado o amordazada por el pecado. Si no alabas a Dios, ¿Qué sale de tu interior?

    Los hijos y las hijas de Dios le alabamos en medio de cualquier circunstancia, excepto en el pecado.

    La alabanza puede salir de una boca imperfecta, pero no de una abandonada al pecado.

    “Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos. Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas; y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado.” Isaías‬ ‭6:5-7‬ ‭RVR1960‬‬

  • «Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado.” Génesis‬ ‭2:8‬ ‭RVR1960‬‬‬‬‬‬

    Dios creador, le dio origen y propósito a toda la creación. Y esta verdad irrefutable, es tanto más importante para la humanidad entre toda la creación, ya que no carece de raciocinio.

    El lugar que Dios le dio para vivir a los primeros humanos, fue adecuado a cada necesidad de ellos. El propósito amoroso de Dios queda claramente plasmado en el relato de la creación.

    “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.” Génesis‬ ‭1:31‬ ‭RVR1960‬‬‬‬‬‬

    “Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.” Génesis‬ ‭2:15-17‬ ‭RVR1960‬‬‬‬‬‬

    Después de evaluar toda su obra, Dios dijo que aquello era “bueno en gran manera”. Inmediatamente creó al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza, y le dio la tarea de cuidar y trabajar aquella hermosa creación.

    Pero un día, Adán y Eva decidieron comer el fruto del “conocimiento”. Aquel conocimiento les impuso responsabilidad moral, antes estaban en estado de inocencia, ahora eran culpables y además, sentirían y cargarían aquella culpa. También, aquella desobediencia les llevó a otra tierra.

    “…maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.” Génesis‬ ‭3:17-18‬ ‭RVR1960‬‬‬‬‬‬

    Pasaron de una tierra bendita a una tierra maldita. Pasaron de una tierra con las cantidades adecuadas de agua a una tierra que desde entonces sufre catástrofes climáticas. Pasaron de una tierra gobernable a una tierra hostil con sus espinas, cardos y animales peligrosos. Pasaron de una tierra bondadosa y fructífera, a una tierra que demandaba el estenuante esfuerzo del labrador.

    Toda esta historia se repite constantemente en nuestras vidas. Dios quiere darnos lo mejor, las condiciones adecuadas, las relaciones apropiadas, los dones que más se adaptan a nuestra personalidad, los talentos necesarios para ser eficientes y efectivos en nuestra vida. Dios quiere comunión y relación con nosotros. Pero nosotros seguimos eligiendo conocer antes que creer, para ensoberbecer nuestra alma. La humanidad demanda que los creyentes demostremos con el conocimiento y el método científico, que Dios es real y no mito. Pero a Dios no se le conoce adecuadamente mediante fórmulas y preceptos filosóficos. Es necesario primeramente una búsqueda personal y luego el que le busca “crea” que él existe. Eso nos dice hebreos 11:6.

    El fruto que se les prohibió a Adán y Eva en aquella tierra de leche y miel, es el mismo fruto que la humanidad sigue comiendo, y que le evitará volver a la tierra que fluye leche y miel. Es el fruto de la soberbia, de conocer con arrogancia y sobrepasar los límites de Dios.

    A los israelitas Dios les prometió una tierra buena que fluiría leche y miel. Era metafórico a la vez que una promesa real. Primeramente les daría a su pueblo, una patria; pero luego con ello simbolizaría para todas las generaciones siguientes, la patria celestial, aquel huerto renovado y restituido a los suyos.

    “y he dicho: Yo os sacaré de la aflicción de Egipto a la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo, a una tierra que fluye leche y miel.”

    ‭‭Éxodo‬ ‭3:17‬ ‭RVR1960‬‬

    De la aflicción a la prosperidad del alma y el cuerpo.

    Debo concluir llamando la atención a tu vida para que comprendas que, el lugar que Dios te ha preparado para que vivas en plenitud empieza con tu confianza y obediencia a él. Además, es el mejor lugar para ti. Fuera de ahí, hay muchos peligros y dolor.

  • «y el más joven le dijo a su padre: “Padre, dame la parte de la herencia que me toca.” Entonces el padre repartió los bienes entre ellos. Pocos días después el hijo menor vendió su parte de la propiedad, y con ese dinero se fue lejos, a otro país, donde todo lo derrochó llevando una vida desenfrenada. Pero cuando ya se lo había gastado todo, hubo una gran escasez de comida en aquel país, y él comenzó a pasar hambre. Fue a pedir trabajo a un hombre del lugar, que lo mandó a sus campos a cuidar cerdos. Y tenía ganas de llenarse con las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie se las daba. Al fin se puso a pensar: “¡Cuántos trabajadores en la casa de mi padre tienen comida de sobra, mientras yo aquí me muero de hambre! Regresaré a casa de mi padre, y le diré: Padre mío, he pecado contra Dios y contra ti; ya no merezco llamarme tu hijo; trátame como a uno de tus trabajadores.” Así que se puso en camino y regresó a la casa de su padre. »Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y sintió compasión de él. Corrió a su encuentro, y lo recibió con abrazos y besos. El hijo le dijo: “Padre mío, he pecado contra Dios y contra ti; ya no merezco llamarme tu hijo.” Pero el padre ordenó a sus criados: “Saquen pronto la mejor ropa y vístanlo; pónganle también un anillo en el dedo y sandalias en los pies. Traigan el becerro más gordo y mátenlo. ¡Vamos a celebrar esto con un banquete! Porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a vivir; se había perdido y lo hemos encontrado.” Comenzaron la fiesta. »Entre tanto, el hijo mayor estaba en el campo. Cuando regresó y llegó cerca de la casa, oyó la música y el baile. Entonces llamó a uno de los criados y le preguntó qué pasaba. El criado le dijo: “Es que su hermano ha vuelto; y su padre ha mandado matar el becerro más gordo, porque lo recobró sano y salvo.” Pero tanto se enojó el hermano mayor, que no quería entrar, así que su padre tuvo que salir a rogarle que lo hiciera. Le dijo a su padre: “Tú sabes cuántos años te he servido, sin desobedecerte nunca, y jamás me has dado ni siquiera un cabrito para tener una comida con mis amigos. En cambio, ahora llega este hijo tuyo, que ha malgastado tu dinero con prostitutas, y matas para él el becerro más gordo.” »El padre le contestó: “Hijo mío, tú siempre estás conmigo, y todo lo que tengo es tuyo. Pero había que celebrar esto con un banquete y alegrarnos, porque tu hermano, que estaba muerto, ha vuelto a vivir; se había perdido y lo hemos encontrado.”»” Lucas‬ ‭15:12-32‬ ‭DHH94I‬‬‬‬

    El capítulo 15 de Lucas es una unidad literaria. Son tres parábolas que refieren a cosas y personas perdidas y encontradas. Es una forma sapiensal de enseñar verdades profundas. Las tres parabolas son: La oveja perdida, la moneda perdida y encontrada y, el hijo pródigo o el hijo perdido y encontrado. Es una respuesta de Jesús, a los fariseos que lo criticaban por compartir con gente de mala fama.

    Podemos sacar varias lecciones de vida de esta parábola. A la vez debemos recordar que las parábolas deben ser interpretadas con mucho cuidado, ya que de ellas no surgen doctrinas fundamentales, sino interpretaciones relacionadas a doctrinas bíblicas explícitamente explicadas en otros textos.

    Veamos algunas buenas aplicaciones de esta parábola:

    1.La misión de Dios entre nosotros, es rescatar al perdido: Esta es una lección de la parábola, que reafirma una doctrina básica de la fe cristiana, la doctrina de la redención. “Cristo vino para rescatar lo que se había perdido”:

    “Jesús le dijo: —Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque este hombre también es descendiente de Abraham. Pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que se había perdido.” Lucas‬ ‭19:9-10‬ ‭DHH94I‬‬‬‬

    2.La posición de hijos de Dios en Cristo: es una lección altamente emotiva, pues reafirma nuestra posición de hijos y no de esclavos o trabajadores en la casa de nuestro Padre. Es también una referencia a la doctrina bíblica de la adopción.

    “Mas ¿qué dice la Escritura? Echa fuera a la esclava y a su hijo, porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre. De manera, hermanos, que no somos hijos de la esclava, sino de la libre.” Gálatas‬ ‭4:30-31‬ ‭RVR1960‬‬‬‬

    “Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!” Romanos‬ ‭8:15‬ ‭RVR1960‬‬

    Aquella celebración de regocijo por el hijo rebelde que vuelve a casa, es una clara alusión de pertenencia a la familia de la fe. Tú y yo somos hijos e hijas; y aún cuando nos sintamos indignos, lo cuál es correcto sentir; somos hijos de Dios.

    3.La justicia del reino de Dios:

    Es una importante lección para los hijos e hijas. El padre amoroso de la parábola, describe la actitud y el corazón del Padre Celestial. Aunque muchas veces los hijos malgastamos las riquezas de su herencia, Dios el Padre nos espera de regreso y celebra nuestro arrepentimiento.

    Los seres humanos, normalmente celebramos a los hijos que son fieles y cuerdos. Pero el padre celestial, nos muestra con esta parábola que Él valora al hijo en casa y al hijo errante con igual amor.

    Esta lección señala la cualidad misericordiosa y la gracia dispensada por Dios a través de Cristo.

    4.La actitud de hermanos en la fe:

    Aquel hermano mayor se enojó por la celebración del padre al hermano menor.

    Esta actitud demostró cuán egoístas podemos ser. Pero el papá le recordó a su hijo mayor: “hijo tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo. Pero tu hermano estaba muerto y ha vuelto a vivir, y estaba perdido y lo hemos encontrado”.

    La lección se relaciona con el Segundo gran mandamiento: “amarás a tu prójimo como a ti mismo». Ese es el carácter del creyente. Una actitud de gratitud y de compromiso con el perdido.

    Hay otras lecciones en la parábola estudiada. Pero si reflexionamos estas cuatro y las ponemos por obra, estaremos listos para comportarnos como hijos e hijas, y no como sirvientes distantes.

    ¡Sé un hijo, sé una hija!