“Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas.” Mateo 24:33 RVR1960
Me he dado a la tarea de leer a Juan Stam, un virtuoso escritor, teólogo, pastor y misionero.
Los aportes en su libro: Apocalipsis y Profecía, vinieron a madurar mi comprensión sobre el tema de “las señales de los tiempos”. Podría decir que me ayudó a equilibrar mi acercamiento a la escatología; respetando la historia y a los escritores de profecía y literatura apocalíptica en la Biblia.
La idea que caló de manera revolucionaria fue y aquí cito:
“En la argumentación de Jesús, las señales de los tiempos y el responder a ellas constituyen un presupuesto de la correcta lectura de la Palabra, no viceversa” (Juan Stam, Apocalipsis y Profecía pp. 15,16).
Luego de esta premisa, he pensado, repensado y estoy replanteando no solo una lectura más contextual de la Biblia, sino que también, estoy siendo desafiado a una práctica de fe más comprometida con la realidad política, religiosa, social y ecológica de mi entorno. Y es que esto es maravilloso; pues me constriñe a cambiar mi actitud e ir desde una perspectiva de crear mis estrategias hacia una en la que debo saber responder a las “coyunturas estratégicas de la época” -concepto también del pastor Juan Stam-
Interpretando un poco el vasto conocimiento del Dr. Stam, creo que la ecuación es saber leer las señales de los tiempos para comprender mi lectura de las Escrituras y atisbar mejor las señales de los tiempos.
Esto permitirá que podamos comprender y adelantarnos como iglesia; a los cambios que vive nuestra sociedad al calor de nuevas espiritualidades, cambios ecológicos muy marcados, cambios políticos radicales, desafíos éticos de la medicina y la genética, así como al creciente cambio conceptual y habitual de familia.
Es muy diferente a lo que históricamente como iglesia y como individuos hemos hecho. Leemos temas complejos de la Biblia; como los eventos finales, y los interpretamos al antojo y muchas veces de manera fantasiosa. Esto nos ha llevado a alegorizar donde no cabe, a interpretar mal la Escritura, descifrar símbolos de manera equivocada y generar en nosotros mismos y en los feligreses; una sensación presurosa de los acontecimientos finales, generando una constante sospecha, y una expectación de ahora sí pero quién sabe.
Por algo Jesús hizo un llamado vehemente en Mateo 24.
“De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.”
Mateo 24:32 RVR1960
Con esta parábola, Jesús les hace mirar las señales en la tierra. No los guía hacia una premonición, ni les revela ultra secretos escatológicos. Los invita a estar atentos a “las señales de los tiempos” que no es lo mismo que las señales del fin.
Bueno, pues el enfoque de Jesús sigue siendo el mismo. Miremos qué es lo que está pasando alrededor nuestro. ¿Qué cambios a nivel familiar, social, religioso -espiritual y ecológico estamos viendo?
Luego de hacer este ejercicio y ponernos al día, solo leamos la Palabra y descubramos mejor su contenido y su consejo respecto a nuestra responsabilidad y acción en estos momentos cruciales.
Quiero adelantarme un poco y decir que nuestra responsabilidad no es salvarnos. Claro que no. La salvación es una necesidad a la vez que un privilegio pero no una responsabilidad.
Nuestra responsabilidad es mateo 5:13 – 16. Sí, la responsabilidad la define la naturaleza del sujeto. Y nuestra naturaleza es sal y luz. Somos en escencia espiritual: Sal y Luz para este mundo.
Pablo por otra parte nos habla de los tiempos antes del fin como peligrosos:
“También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a estos evita.” 2 Timoteo 3:1-5 RVR1960
¿Puede usted ver lo que yo veo en este pasaje del apóstol Pablo a Timoteo?
Habla del carácter de los hombres y mujeres en los postreros tiempos. Y los postreros tiempos empezaron desde la venida del Mesías, su vida, muerte, resurrección y exhaltación. Cada día es más cerca el fin. Cada día tiene señales que deberíamos saber leer. Pero vemos estas características en nuestra sociedad y solo atinamos a condenar a la humanidad, tendemos también a rechazarlos y consolarnos con que pronto nos iremos nosotros y ellos se quedarán y recibirán lo merecido. Esa es la lectura que hemos hecho por años. Y seguimos buscando las guerras, las pestes, los mártires de la fe y hasta el rastro del posible nacimiento del anticristo o de la construcción del último templo en Jerusalén como las señales relevantes de nuestro tiempo. Y no estamos viendo las que atañen a los tiempos actuales. Estas han sido dejadas para que la iglesia cumpla con fidelidad y fervor el propósito supremo del Señor: que hemos llamado la Gran Comisión.
Luego, hablando de las señales del fin y la venida de Cristo, no dejaré pasar lo que también el Dr. Juan Stam clarifica en su libro:
Cristo fue la principal señal para los judios de su tiempo. Y Cristo será la principal señal del fin del tiempo.
A los fariseos y a los escribas Jesús los confrontó porque tenían las escrituras pero no leían los tiempos. Y el que no pudieran entender o leer los tiempos Jesús lo atribuyó a la hipocresía.
“Jesús también dijo a la gente: «Cuando ustedes ven que las nubes se levantan por occidente, dicen que va a llover, y así sucede. Y cuando el viento sopla del sur, dicen que va a hacer calor, y lo hace. ¡Hipócritas! Si saben interpretar tan bien el aspecto del cielo y de la tierra, ¿cómo es que no saben interpretar el tiempo en que viven?” San Lucas 12:54-56 DHH94I
Como leemos, Jesús les exhorta porque por obstinada rebeldía no podían interpretar que el tiempo del esperado mesias estaba cumplido frente a sus narices.
Y ahora nos toca a nosotros. Porque la única señal inequívoca de su venida; otra vez será Cristo mismo.
El siguiente texto es claramente una señal del fin:
“»Entonces todos verán en el cielo una señal, la cual indicará que yo, el Hijo del hombre, vengo de nuevo. Y cuando me vean venir entre las nubes del cielo, con mucho poder y gloria, todos los países del mundo temblarán de miedo.”
Mateo 24:30 TLA
Mientras que los siguientes versículos, son señales de los tiempos:
“»Cuando yo, el Hijo del hombre, venga otra vez, la gente estará viviendo como en la época de Noé.
Del mismo modo, ustedes deben estar atentos y preparados, porque yo, el Hijo del hombre, llegaré cuando menos lo esperen.” Mateo 24:37, 44 TLA
Al escribir este tema, lo hago con el mayor interés que mi familia y amigos que al lado mío tenemos el privilegio de amar la Palabra de Dios; logremos mirar y respetar lo que la historia ha sido y es a nuestros ojos. Porque la historia es el principal testigo del cumplimento bíblico.
Mantener la perspectiva de que la Biblia es la Palabra profética más segura; es clave para un cristianimo alejado del mercantilismo barato que llena templos y el clientelismo político que ha tenido auge en los últimos tiempos. A la vez esta perspectiva nos abre un camino porque ella es brújula, y si brujula; entonces debe guiarnos en nuestro caminar y ayudarnos a responder a los tiempos que estamos viviendo.
Un ejemplo sencillo: Mateo 24 Jesús previene a los discípulos para que no sean sensacionalistas respecto a los acontecimientos sociales, políticos y ecológicos cercanos a ellos. Les habla de una sola señal válida antes del fin: “el evangelio del reino será predicado a todas las naciones”. ¿Cuánto de este mensaje hemos oído y con cuánto nos hemos comprometido para responder adecuadamente?
Siempre hemos escuchado hablar de las guerras, las hambrunas y los falsos maestros mencionados en el capítulo 24 de Mateo, atribuyendo en ello el peso de la interpretación de Jesús respecto al fin del tiempo. Pero no es así, si leemos lenta y responsablemente el capítulo llegamos a la conclusión que Jesús dice que esa lista de aconteceres solo son principios. Sí, es principio no fin. Luego dice con total naturalidad y seguridad: El fin será cuando todas las naciones conozcan la buena noticia (del evangelio del reino ).
¿Por qué la iglesia no ha respondido adecuadamente a su tiempo profético? Porque sigue detrás de las señales, mismas que Jesús se negó a dar a los de su época y que le exigían tales señales para creer.
Leamos la Biblia sí. Pero leamos también las señales de los tiempos. Con la meta clara de que debemos responder correctamente a las coyunturales situaciones globales, así como a las transformaciones sociales acaeciendo.