Quiero que me acompañen en este estudio por el capítulo uno de Santiago, para descubrir verdades espirituales relevantes a la vida del creyente.
Esto que vamos a explorar no se puede percibir desde una vida humanista y secular. Aunque el principio sí afecta a todo hombre; no lo perciben aquellos “naturales”(carnales = humanismo secular)
“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.” 1 Corintios 2:14 RVR1960
Los creyentes nos damos cuenta de esta verdad que nos explica Santiago, porque no somos solo seres naturales como llama Pablo; también somos seres espiritualmente activos; que por el Espíritu Santo vamos desarrollando nuestra espiritualidad hasta llegar a la estatura de Cristo.
Leamos entonces:
“Hermanos míos, ustedes deben tenerse por muy dichosos cuando se vean sometidos a pruebas de toda clase”. Santiago 1:2DHH94I
I. ¿Cuál es la actitud ante la prueba?
Después de todo ninguna prueba pareciera bonita, llevadera ni espiritual. Pero no por eso dejarán de venir a la vida de los hijos de Dios. Si leyéramos atentamente la Biblia, entenderíamos que es a través de las pruebas que Dios forjó el carácter de sus siervos, siervas y de su pueblo escogido.
¿Por qué nos cuesta entender que las pruebas son gracia divina formadora del carácter?
Quizá hay dos razones:
1. Nos metemos en problemas por nuestro pecado y sentimos aparte de la amargura de la consecuencia; la culpa. Con todo, no deja de ser prueba formadora si hay arrepentimiento.
2. Cuando pasamos la prueba que viene de Dios, nos sentimos inmerecedores de las mismas. Al final entendemos que no se trata de merecimientos.
En conclusión, la actitud sabia que debemos tener en medio de las pruebas, es sentirnos bienaventurados.
II. ¿Cuál es la dicha a la que aduce el apóstol?
Pues ya saben que cuando su fe es puesta a prueba, ustedes aprenden a soportar con fortaleza el sufrimiento.”
Santiago 1:3 DHH94I
Hoy en día hay una palabra muy nueva en nuestro léxico; que define lo que el apóstol nos explica, es: Resiliencia
“La resiliencia es la capacidad que tiene una persona de recuperarse frente a la adversidad para seguir proyectando el futuro” Y esa capacidad es diferente en cada individuo, a mayores pruebas, debería aumentar esa capacidad.
Santiago dice entonces, que llegar a esa capacidad; se traduce en la dicha del que padece diversas pruebas. ¡Cuán cierto es!
Si no hubiéramos recibido respuestas hostiles, crisis emocionales, pérdidas importantes, dificultades laborales y estrechez financiera en nuestra vida; posiblemente no podríamos enfrentar desafíos mayores que vislumbran en nuestro horizonte. En mi caso, quizás no siempre respondí a la altura, pero el Espíritu Santo; el “paracletos” (mi ayudador) siempre está más allá de la altura de toda prueba.
III. La clave de ser más resilientes
“Pero procuren que esa fortaleza los lleve a la perfección, a la madurez plena, sin que les falte nada.” Santiago 1:4 DHH94I
No solo se trata de ser más capaces ante la prueba. Se trata de crecer (plena madurez)
El apóstol nos exhorta a procurar. Hay una responsabilidad personal para ese crecimiento.
Debemos procurar que esa fortaleza nos lleve a madurez plena. O sea, debemos salir de la prueba más maduros emocionalmente y equipados espiritualmente. Pues la expresión “…sin que les falte nada” es enteramente en el contexto espiritual que se narra inmediatamente en los versos siguientes; acerca de la sabiduría divina.
Necesitamos ser sabios para salir más fuertes de cada prueba. De lo contrario, nos embargarán emociones muy humanas y válidas; pero que no deben secuestrar nuestro carácter. Santiago dice que debemos pedir esa clase de sabiduría.
El resultado de no ser sabios en las pruebas se describe muy sombrío:
“El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.”
Santiago 1:8 RVR1960
Pasar pruebas en evidente reproche, vuelve al hombre y a la mujer inconstantes. Eso significa: “un día su pensamiento y conducta es una, y otro día es otra”.
Finalmente, la prueba la pasaremos fuertes o débiles; pero la pasaremos de igual modo. Pero depende de cómo pasemos la prueba; así será el resultado al salir de ella.
“Dichoso el hombre que soporta la prueba con fortaleza, porque al salir aprobado recibirá como premio la vida, que es la corona que Dios ha prometido a los que lo aman.” Santiago 1:12 DHH94I
Santiago nos dice que salir de la prueba con fortaleza; resultará en aprobación; y con ella se nos endosa la vida victoriosa o abundante.
Espero que usted tome el tiempo para leer este capítulo de Santiago y pueda reflexionar más al respecto.
Vamos adelante y pasemos la prueba fortalecidos en el Señor, con fe y sabiduría.