• Introducción:

    El tema no es solamente cosmético. Es el tema fundamental del que depende una sana convivencia familiar, y sobre el que la iglesia ha quedado debiendo y ha dejado en las ciencias sociales; como la antropología, la sociología, la psicología y la filosofía; el encaminar la cada vez más precaria armonía familiar.

    La Biblia nos da la arquitectura deseada para la integración y convivencia de la familia. Génesis en su descripción creacionista, especifica que cada día o periodo de días en que Dios terminó una obra; supervisaba y concluía con la frase: “y vio Dios que era bueno”. En otras palabras: todo lo que Dios hizo, cómo lo hizo, y para qué lo hizo; estaba bien. A eso en términos generales le llamamos su plan Original. Luego pasó un evento desafortunado que afectó a toda la creación; por lo tanto, Dios en una muestra de su grande amor se propone restablecer todas las cosas a su perfección original. A eso es lo que llamamos en este estudio: Redención.

    I. Expectativa de Dios sobre el hombre y la mujer

    Génesis 1:26 Entonces dijo: «Ahora hagamos al hombre a nuestra imagen. Él tendrá poder sobre los peces, las aves, los animales domésticos y los salvajes, y sobre los que se arrastran por el suelo

    Génesis 1:27 Cuando Dios creó al hombre, lo creó a su imagen; varón y mujer los creó,

    Génesis 1:28 y les dio su bendición: «Tengan muchos, muchos hijos; llenen el mundo y gobiérnenlo; dominen a los peces y a las aves, y a todos los animales que se arrastran.»

    1. Los atributos morales y espirituales de Dios (1:26): En esta primera referencia a la creación del ser humano, Dios se dispone a crear al hombre (género humano) a su imagen y semejanza. Ya partiendo de este deseo y afirmación; entendemos que el hombre como especie sería privilegiado sobre el resto de las especies. Los atributos morales y espirituales de Dios serían copiados en el género humano.
    2. Caracterización humana (1:28): La característica que diferenciaría a los humanos de Dios y de las otras especies creadas, era el hecho de procrear con raciocinio y propósito. Entendemos que las otras especies se reproducen instintivamente para la supervivencia. Pero al ser humano se le dio una orden divina directa, para que se multiplicara y cumpliera el propósito de sojuzgar o gobernar la tierra (labrar la tierra)
    3. Sexo binario (1:27): varón y hembra los creo Dios. Sin hacer una distinción de carácter entre ambos. Solamente se los diferencia por el sexo. Básicamente en el capítulo uno y dos, ambos seres humanos estaban hechos de la misma sustancia (especie) y su género era por oposición; una forma funcional para la tarea o propósito que se les había encomendado como equipo. ¿Eran equipo el varón y la mujer? La Biblia lo deja establecido en un solo texto:

    Gen. 2: 18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.

    Aquí esta la dinámica de equipo en dos palabras que forman una idea al respecto:

    Ézer: Significa básicamente “ayuda”

    Négued: Significa frente, parte opuesta, contraparte, en contra de…, antes de…

    Si hacemos la conjugación de ambas palabras del hebreo, podríamos sacar muchas frases significantes. Por ejemplo:

    A. Ayuda en frente

    B. Ayuda desde la parte opuesta

    C. Ayuda de la contraparte

    D. Ayuda en contra de…

    E. Ayuda antes de…

    Cada una de esas conjugaciones hace sentido al significado general que le dan las diferentes versiones de la traducción de la Biblia. La que más conocemos es: Ayuda idónea.

    Ahora, al analizar lo que Dios dice: “no es bueno que el hombre esté solo”; nos hace pensar en todos estos sentidos lingüísticos conjugados y quizá haya más que estos sentidos por descubrir. La mujer es opuestamente necesaria o contraparte del hombre y se les obliga a trabajar conjuntamente en lo encomendado por Dios en aquel huerto. Hasta este momento no debemos pensar en los términos de Génesis capítulo tres. Estamos estudiando el contexto del hombre y la mujer en estado inocente y en absoluta perfección.

    4. La Pluralidad del mandato divino (1:28): Dios les dice: «Tengan muchos, muchos hijos; llenen el mundo y gobiérnenlo; dominen a los peces y a las aves, y a todos los animales que se arrastran.»

    A. Tengan muchos hijos: Fue un mandato a ambos. La responsabilidad reproductiva de la especie era de ambos por igual. Eso significa que esa es la voluntad primigenia (original) de Dios. De esta manera es que Dios quería que el mundo se llenara.

    Aquí voy a hacer una inferencia (deducción): no veo un proyecto divino en el que las mujeres tuvieran hijos solas. O que determinaran que ellas quieran embarazarse solo para criar hijos como “madres solteras”. Ello implica que el hombre por defecto tampoco es un semental que solo engendra y no participa de la crianza. Claro que es parte del tema, pero a la vez tema que merece una atención aparte en su propio contexto (El cuándo y el por qué esta práctica empezó a normalizarse)

    B. Llenen el mundo y gobiérnenlo: Ahora el mandato es de sojuzgar, gobernar, dominar o señorear la tierra. La palabra hebrea para este mandato es muy amplia e implica apropiación. En otras palabras, Dios hizo aquel hermoso huerto como el hábitat de todas las especies. Pero los administradores serían todos los humanos, no solo Adán. También lo era Eva en igualdad de condiciones y de responsabilidad en el contexto de los capítulos uno y dos. Y no solo de Adán y Eva; pero también de sus hijos e hijas.

    C. Dominio sobre las especies “inferiores”: Nunca se menciona un dominio entre la especie humana. Ni el varón dominando la mujer, ni la mujer dominando al varón. Por implicación no dominarían a los hijos. Todos teniendo las mismas atribuciones y la misma capacidad de raciocinio; compartirían las responsabilidades. Sería pura conjetura, pensar que de no haberse dado la caída según el capítulo tres; Dios habría diseñado una jerarquía entre los humanos.

    D. Las especies del reino animal no serían para alimento: Los animales no estaban destinados originalmente para ser sacrificados ni para comida ni para ofrendas.

    Gen. 1:29 Después les dijo: «Miren, a ustedes les doy todas las plantas de la tierra que producen semilla, y todos los árboles que dan fruto. Todo eso les servirá de alimento. 30 Pero a los animales salvajes, a los que se arrastran por el suelo y a las aves, les doy la hierba como alimento.»

    5. Resumiendo hasta aquí, las altas expectativas de Dios con la especie humana, podemos fundamentar que existe o es posible una masculinidad y feminidad; acorde a la voluntad de Dios. Basado en Génesis 1:26-28 podemos definir:

    A. La masculinidad es aquella que reconoce su compromiso y responsabilidad de trabajar con otros y otras por igual. Reconoce en la mujer su contraparte y su complemento; en igualdad de condiciones morales, espirituales y de capacidad para cumplir el propósito de Dios. Reconoce la característica distintiva de la mujer de gestar otro ser en su vientre, y/o de apostar por su maternidad aún cuando no pudiera gestar ni dar a luz una vida. Entiende y valora que incubar vida es capacidad única de la mujer. Y que su responsabilidad distintiva es engendrar y cuidar al lado de la mujer.

    B. La feminidad, reconoce al hombre junto a ella. Conoce de su propia capacidad y responsabilidad en igualdad de condiciones con el hombre. Reconoce su característica distintiva de gestar otra vida en su matriz, y/o de desarrollar su potencial maternal aun cuando no pudiera gestar y dar a luz una vida. Conoce, acepta y promueve que el hombre se integre en la responsabilidad de criar la familia junto con ella. Ambos se complementan y se contrapesan.

    C. ¿Cómo Dios empodera nuestra masculinidad y feminidad?

    1. Dios les dio a ambos sus atributos morales, para que pudieran hacer frente a la responsabilidad de gobernar la tierra de manera justa y responsable.

    2. Dios les dio sus atributos espirituales para que pudiesen mantener una comunicación fluida y constante con Él y entre sí, generando una compañía y comunicación recíproca.

    3. Dios les dio unas características biológicas únicas de reproducción, para que procrearan con absoluta responsabilidad.

    4. Dios les dio la oportunidad de ser vigilantes de las otras especies que fueron creadas. Ellos (los humanos) no serían enemigos ni representarían un peligro para las otras especies; ni las otras especies representarían un peligro para los humanos.

    En el huerto de Edén, ubicado en las fértiles tierras de lo que hoy es el medio oriente, estuvo el pequeño lugar o reino desde donde el hombre y la mujer dominarían al mundo en perfecta espiritualidad, armonía y paz. Eso era una masculinidad y feminidad verdaderas a la luz del plan de Dios. Pero sabemos que después de génesis tres todo cambiaría.

    II. La rebelión y sus consecuencias

    1. Los atributos perfectos y la espiritualidad inocente fueron mancillados con la rebelión

    Gen. 3:24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.

    Esto es lo que Pablo a los romanos dice: “Por cuanto todos pecaron, todos está destituidos de la gloria (presencia) de Dios”

    Se cortó la relación de la especie humana con Dios, y se complicó la comunicación entre humanos. También se generó un antagonismo entre los humanos y las otras especies. Ya no había confianza entre las especies.

    2. Aquello que nos diferenciaba de Dios y de las otras especies y seres creados; a saber, la capacidad racional de reproducirse perdió el balance. Hoy la especie humana no es tan racional con su sexualidad ni con su reproductividad.

    Gen. 3:16 Luego Dios le dijo a la mujer: ―Haré que sufras bastante durante tus embarazos y que al tener tus hijos sientas mucho dolor. Y a pesar de eso, seguirás deseando a tu marido, y él tendrá dominio sobre ti.

    ¿Pueden ver el verdadero sentido de esos deseos para el marido?

    El dolor de dar a luz y el deseo para su marido (el texto refiere al deseo natural de gestar y dar a luz muy a pesar del dolor y del propósito) En palabras resumidas; cuando la mujer gesta por un motivo egoísta propio o del marido, no abonan al propósito divino original. También, agrega este texto el dominio del hombre sobre la mujer, que no es parte del plan ni la voluntad de Dios.

    3. El sexo binario ha sido rechazado de plano por las nuevas generaciones, llevando al mundo a debates infructuosos, violentos y pecaminosos a la luz de la Palabra de Dios. La ley de Dios determinó:

    Gen. 1:27 De modo que Dios creó a los seres humanos a su imagen. Sí, a su imagen Dios los creó. Y Dios los creó hombre y mujer.

    ¿Sabía usted que hoy hay géneros no binarios (varón y hembra)? Dentro de este nuevo paradigma de la sexualidad y género; hoy día se habla de géneros no binarios, dando a entender que no se consideran ni hombre ni mujer.

    Es tal la confusión, que hay hombres que se aceptan hombres, pero no se consideran específicamente masculinos (transexuales). En estos casos no estamos hablando del sexo (género masculino o femenino) sino de sexualidad (cómo se perciben a sí mismos)

    Hombres y mujeres hoy día se consideran no binarios porque no aceptan ser ni mujeres ni hombres sexualmente, mucho menos se considerarían bisexuales. Otro concepto que ha tomado relevancia es la que define a los pansexuales (aquellas personas con atracción sexual por otra, independientemente del sexo)

    4. La peor afectación ha sido contra el mandato original de Dios para que la especie humana compartiera en igualdad de condiciones, la responsabilidad de gobernar y cuidar del mundo.

    Gen. 3:17—Como le hiciste caso a tu mujer y comiste del fruto del árbol del que te dije que no comieras, ahora la tierra va a estar bajo maldición por tu culpa; con duro trabajo la harás producir tu alimento durante toda tu vida. 18 La tierra te dará espinos y cardos, y tendrás que comer plantas silvestres. 19 Te ganarás el pan con el sudor de tu frente, hasta que vuelvas a la misma tierra de la cual fuiste formado, pues tierra eres y en tierra te convertirás.

    A. Masculinidad atrofiada: Una debilitada masculinidad se basa en el predominante énfasis del hombre de ser principalmente proveedor. Trabajar para sobrevivir no fue el plan original. El hombre y la mujer debían trabajar para cuidar y mantener los ecosistemas. El capitalismo y el consumismo, se abren camino y la vida humana empieza cada vez más a tornarse acelerada y una verdadera carrera contra el tiempo, para poder equilibrar patrimonio con edad productiva. Los hombres terminan frustrados porque el metal no compensa de ninguna manera las necesidades afectivas de esposas, hijos e hijas. Estas frustraciones llevan al hombre a amargura e insatisfacción y finalmente a estados de violencia. Una masculinidad caída de la gracia de Dios es simplemente: machismo.

    El machismo basa su validez sobre “sexo fuerte versus sexo débil”. Una aberrante actitud de dominio sobre la mujer; quien originalmente tenía igualdad de condiciones y cuya creación es substancialmente la misma que la del varón. Interesantemente, el hombre adquiere dominio sobre la mujer de manera ajena a la voluntad de Dios y pierde control sobre otras especies que habían sido puestas bajo su dominio. ¿Pueden ver el grado de desorden?

    B. La Feminidad igualmente ha sido menguada. Muchas mujeres viven en la inseguridad al no poder creer en el hombre y sus verdaderas intenciones. Las imposiciones pecaminosas del hombre las van desgastando. La falta de afirmación en sus potencialidades, logros y capacidades las vuelve competitivas en vez de empoderadas. La respuesta más aberrante que la mujer ha dado es el feminismo. A todas luces una estrategia no bíblica que busca la reivindicación por los medios incorrectos.

    C. Respuesta de la iglesia

    Lo más sorprendente, es que la respuesta que la iglesia evangélica ha dado; es una especie de anexo al machismo dominante, ahora supuestamente validado por la biblia. Pero antes de ver algunas ideas neotestamentarias acerca de esta relación entre hombres y mujeres; debo dejar en sus mentes la siguiente idea:

    Génesis es el libro de los orígenes. Es ahí donde Dios determina su plan original y los principios que deben gobernar en los corazones de gente regenerada por la Palabra de Dios y el Espíritu Santo. Por lo tanto, Génesis 1 y 2 son el marco de la voluntad de Dios para el hombre y la mujer y sus hijos e hijas.

    Dios dijo y se hizo y Dios vio que era bueno. Eso debe ser absolutamente contundente para comprender qué es lo que Dios espera de un hombre y de una mujer.

    Génesis 3 no podemos borrarlo. Es parte del devenir de la historia hasta hoy. Además, es el capítulo más esperanzador para la especie humana. Hay una caída estrepitosa a nivel moral y espiritual. Pero hay también la promesa de una redención.

    La palabra clave entonces en la Biblia después de toda esta tragedia es redención: Dios busca redimir todas las cosas a su estado original de génesis 1 y 2.

    Gen. 3:15 Habrá siempre enemistad entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y la de ella. El descendiente de la mujer te aplastará la cabeza, mientras tú solamente le morderás el talón.

    El descendiente de la mujer es una referencia a Cristo, y la herida mortal en la cabeza tipifica un golpe certero a satanás (la serpiente). Mientras que la mordedura de la serpiente en el talón de la simiente de la mujer; es una referencia a la herida y martirio que sufriera Cristo en la cruz. Es también una referencia a la debilidad en el caminar humano causado por el pecado y que puede sanar, porque no es una herida de muerte.

    III. Paradigma de la Masculinidad y la Feminidad en el Nuevo Testamento

    Vamos a escudriñar Efesios capítulo cinco para determinar un panorama acerca de la dinámica entre el hombre y la mujer. El párrafo contenido en Efesios 5:21-31, no está refiriéndose de manera exclusiva al matrimonio; aunque es un aspecto ponderado por el apóstol en esta cita. Sin embargo, el tema principal desde el capítulo 4:1 hasta el capítulo 6:9 es acerca de las exigencias morales y espirituales de los creyentes. Una vez más, podemos deducir del apóstol a los Efesios, que los atributos morales y espirituales conferidos por Dios a Adán, Eva y sus descendientes en el huerto, son las mismas demandadas en los humanos redimidos por medio de la obra de Cristo en la cruz.

    1. Demanda bíblica a la mujer:

    Efesios 5:21 Sométanse unos a otros por respeto a Cristo.

    Efesios 5:22 Las esposas deben estar sujetas a sus esposos como al Señor

    Efesios 5:23 Porque el esposo es cabeza de la esposa, como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo; y él es también su Salvador.

    Estos textos han sido controversiales por la falta de cuidado que sus lectores han puesto a sus verdaderas demandas. Es una solicitud meramente espiritual y condicionada. Toda mujer casada puede estar sujeta en respeto al esposo; en la medida que es hija de Dios. Pues toda hija de Dios está sujeta a Cristo. Además, esta sujeción es según 5:21, una sujeción recíproca: “Sométanse unos a otros”. No hay sujeción unilateral, cuando se demanda sujeción unilateral (en una sola vía), el resultado será “opresivo” y terminará siendo un abuso.

    Luego, Pablo esgrime que la autoridad espiritual (La cabeza), que no es lo mismo que gobernar o enseñorearse; más que un privilegio es una responsabilidad del hombre hacia la mujer. Así como la autoridad espiritual de Cristo sobre la iglesia es una responsabilidad ante Dios el Padre. Debemos despejar por completo la idea de que la cabeza es sinónimo de “poder” de uno sobre el otro (subordinación).

    El sometimiento o sujeción voluntaria que nace del amor es sin duda la base de las relaciones domésticas acordes a la voluntad de Dios.

    2. Demanda bíblica al hombre:

    Efesios 5:25 Los esposos, por su parte, deben mostrar a sus esposas el mismo amor que Cristo mostró a su iglesia. Cristo se entregó a sí mismo por ella 26 para hacerla santa y la purificó lavándola con agua por medio de la Palabra. 27 Lo hizo así a fin de presentársela a sí mismo como una iglesia gloriosa, sin manchas ni arrugas ni nada semejante, sino santa e intachable.

    Pablo ahora se refiere a un desarrollo de la verdadera masculinidad del varón. ¿Cuál es la clave? El amor sacrificial.

    ¡Que verdad! Las miserias que los hombres estamos dispuestos a dar como hijos, esposos y padres, pasan por la superficialidad de la relación en la que quizá crecimos y que ahora tenemos con nuestro Padre Celestial.

    El patrón es tan contaminante que se repite de generación a generación. Deducimos que, si Pablo usa una comparación tan incuestionable como ejemplo, es porque nuestra masculinidad lejos del machismo debe empoderarse y empoderar feminidades que den gloria a Dios. Así como la iglesia amada sacrificialmente por Cristo, da gloria y honra a Dios. Por eso hemos señalado que ser cabeza no es privilegio, es responsabilidad. La comparación con el sublime modelo del amor de Cristo nos lleva a rescatar resultados tangibles de las demandas de Pablo a los hombres con respecto a las mujeres.

    A. Un amor sacrificial: Cristo fue hasta la cruz por amor. El amor demanda acciones pequeñas, grandes y heroicas.

    B. Su propósito: lograr que su iglesia (novia y esposa) fuera santificada (sin culpas) y purificada (respetada y alabada). La verdadera masculinidad no esgrime culpa en la mujer y por el contrario propicia que la mujer (madre, esposa e hija) sea alabada.

    C. Su meta: Presentársela a sí mismo sin manchas ni arrugas. O sea, intachable. La masculinidad se diferencia del machismo por mucho. El machismo busca poseer a la mujer como objeto de su propiedad. La masculinidad busca presentarse a sí mismo, una mujer radiante sin manchas ni arrugas emocionales que la opaquen.

    ¿Cuántas mujeres están opacas y marchitas por una relación machista y tóxica? El machismo no es solamente violencia física, lo es también psicológica y por desatención.

    En el capítulo 6 de Efesios, siguen otros vínculos relacionados al sometimiento voluntario y recíproco por amor. Por ejemplo: de los hijos a padres. Poniendo en perspectiva la responsabilidad recíproca y respetuosa de todas las relaciones en la voluntad redentora de Dios. No es posible criar hijos e hijas con masculinidades y feminidades a prueba de ideologías post modernas, si no crecen en un hogar donde el respeto sea recíproco. Yo entiendo que todos hemos fallado alguna vez de una u otra manera. Pero eso no desautoriza en nada la Palabra de Dios. Por el contrario, entre más conocemos la Palabra de Dios mayor responsabilidad se nos demanda.

    Conclusión

    El caos en el Edén acaecidos por el pecado de rebelión de los humanos contra Dios trajo consecuencias dolorosas e irreconciliables hasta nuestros días. No fue poca cosa desobedecer a Dios con la motivación perturbadora: “¿Con que Dios os ha dicho?” No será así…

    Dudar de Dios provocó un desastre moral, espiritual y ecológico desde Edén que sigue progresivamente hasta nuestros días, y seguirá hasta la consumación.

    El desastre de nuestros días que ya vemos y vivimos, es moral. No cabe duda de que masculinidades debilitadas y feminidades destrozadas; han generado y van a generar un aumento en la homosexualidad, bisexualidad y pansexualidad, entre otras prácticas sexuales. No por nada Pablo nos advierte de ello en Romanos capítulo 2. La misma iglesia no quedará excluida de sufrir por esta tendencia.

    Pero más allá de minimizarlo o de sobre enfatizarlo, quiero que al leer este artículo estemos conscientes de que el problema empezó con la rebeldía de aceptar el modelo de Dios en nuestras vidas y hogares. No abone usted como hijo o hija de Dios tales prácticas, siendo machista o feminista.

    No exalte un género sobre otro porque no esta alineado a la verdad de Dios. Si usted padece de violencia de género a cualquier nivel busque apoyo oportuno y no encause hacia sus hijos e hijas sus frustraciones. Eso los está arrinconando a colectivos de sexualidades alternas.

  • Job, un famoso patriarca; vivió una de las catástrofes familiares y patrimoniales menos predecibles y soportables a nivel humano. El registro bíblico de estos hechos, no pretenden la perversa idea de hacernos sentir menos cuando flaqueamos por eventos diminutos comparados a los de Job. Pero son sin duda la voluntad de Dios para mostrarnos cómo debemos manejar todo aquello que nos perturbe.

    Revisemos el siguiente texto:

    “En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.” Job‬ ‭1:22‬ ‭RVR1960‬‬‬‬

    Había perdido sus hijas, sus hijos, ganados, cosechas y casas. Y aunque aún le faltaba la mitad de su pena, hasta ese punto la Biblia dice: “que Job no atribuyó despropósito a Dios”.

    En palabras más actuales, para Job todo aquello que había pasado en pocas horas, no quitaba de Dios un propósito.

    Al leer otras versiones, el concepto se amplía:

    “Y a pesar de todo lo que le había sucedido, Job no ofendió a Dios ni le echó la culpa.”

    ‭‭Job‬ ‭1:22‬ ‭TLA‬‬

    Job no ofendió a Dios ni tampoco lo culpó.

    ¿Han visto últimamente como la gente en redes sociales blasfema contra Dios? Bueno, así es el comportamiento de quien no conoce a Dios.

    Pero un creyente, corre el peligro de ofender la bondad de Dios, y aún de culparlo por sus peores pruebas.

    ¿Le ha pasado a usted alguna vez?

    Bueno, hasta aquí, Job no culpó a Dios y eso nos ayuda a comprender que: “cuando culpamos a Dios por una desgracia personal o familiar, o por alguna pérdida grave, o cualquier situación que nos quebranta, estamos restando propósito divino”

    Y quiero que recordemos, que en tu vida y en la mía, nada pasa y nada pasamos sin su propósito divino. Y sobre todo, nada pasamos sin su acompañamiento.

    ¿Cómo debe un hijo o hija de Dios ver la adversidad?

    Cómo la fórmula de Dios para honrar a sus escogidos, cuando satanás les acusa.

    “Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.” Job‬ ‭1:9-11‬ ‭RVR1960‬‬

    Según satanás, la estabilidad familiar, emocional, laboral y financiera; son las razones para que los creyentes amen a Dios.

    Dios cuenta contigo, Él quiere que satanás sea callado, teniendo de nosotros fidelidad a prueba de todo.

    ¿Cómo debe enfrentar un hijo e hija de Dios la adversidad?

    Por difícil que sea, la única opción es confiar que lo que no vemos en medio de la adversidad, es el campo de trabajo de nuestro fiel Dios:

    “y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.” Job‬ ‭1:21‬ ‭RVR1960‬‬

    Salidos de la prueba, cualquiera sea; siempre, siempre debemos conocer más a Dios:

    “Hasta ahora, solo de oídas te conocía, pero ahora te veo con mis propios ojos.”

    ‭‭Job‬ ‭42:5‬ ‭DHH94I‬‬

    Indudablemente Job antes de la prueba conocía a Dios, y le era fiel. Eso narra el resto de la historia y es lo que Dios expresa de Job.

    Sin embargo, Job expresó que de oídos solo había escuchado de Dios. Mientras que aquella prueba le hizo verlo. Porque Job vio el carácter santo y Justo de Dios en medio de su dolor.

    Concluyo diciendo:

    Si en nuestras pruebas y desgracias, nos justificamos y victimizamos más, la recuperación vendrá más lenta.

    Si en nuestras pruebas y desgracias, suplicamos a Dios reconocer su carácter Justo y bondadoso; entonces pronto pasará el daño.

    Oramos que Dios te ayude en tu prueba y tus dolores.

  • Romanos capítulos 9 al 11 hace una extensa referencia a la verdad espiritual de Israel como nación. Nos explica la elección divina de la nación Judía, su respuesta negativa, las ramas de incredulidad y apostasia que fueron cortadas; y la rama injertada (los no judíos o llamados gentiles).

    Inmediatamente, Pablo nos exhorta en los capítulos 12 y 13 a una vida de santidad; aduciendo que, si el Olivo natural fue “podado” (sus ramas incrédulas cortadas) cuanto más serán podadas las ramas silvestres. Es evidentemente toda una analogía que nos explica de manera magistral, nuestra posición en Cristo.

    Siendo la raíz la misma para las ramas naturales como para las silvestres; somos en Cristo un solo cuerpo bíblica y teológicamente.

    “Pues si el primer pan que se hace de la masa está consagrado a Dios, también lo está la masa entera. Y si la raíz del árbol está consagrada a Dios, también lo están las ramas.” Romanos‬ ‭11:16‬ ‭DHH94I‬‬

    La palabra “consagrado” hace clara referencia a que tanto judíos como gentiles creyentes en Cristo; estamos separados para Dios.

    La incredulidad de la nación judía propició que ellos no nos estorbaran a los gentiles para entrar al reino de Dios. Sobre este tema, Jesús les acusa en una ocasión a los líderes religiosos judíos, según Mateo 23:13.

    Pero la incredulidad, que es apostasia; también puede llevar a perdición a los gentiles.

    “Al olivo, que son los judíos, se le cortaron algunas de las ramas, y en su lugar se le injertó el olivo silvestre, que eres tú. Así llegaste a tener parte en la misma raíz y en la misma vida del olivo. Romanos‬ ‭11:17‬ ‭DHH94I‬‬

    “Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, tampoco a ti te perdonará. Mira, pues, qué bueno es Dios, aunque también qué estricto. Ha sido estricto con los que cayeron, y ha sido bueno contigo. Pero tienes que vivir siempre de acuerdo con su bondad; pues de lo contrario también tú serás cortado.”

    ‭‭Romanos‬ ‭11:21-22‬ ‭DHH94I‬‬

    Por otra parte, si los judíos abandonan su incredulidad, serán injertados de nuevo; pues Dios tiene poder para volver a injertarlos.” Romanos‬ ‭11:23‬ ‭DHH94I‬‬

    Luego de estos capítulos explicativos, viene un “por tanto” en el capítulo 12. Es una expresión que indica “implicación”: o sea, después del por tanto, todo lo demás hasta el capítulo 13:14 es una demanda del apóstol vinculada con este nuevo conocimiento que ya tienen los gentiles conversos. Y que ahora tenemos nosotros.

    “Por tanto, hermanos míos, les ruego por la misericordia de Dios que se presenten ustedes mismos como ofrenda viva, santa y agradable a Dios. Este es el verdadero culto que deben ofrecer.” Romanos‬ ‭12:1‬ ‭DHH94I‬‬

    Pablo entonces nos dice que esta oportunidad salvífica; implica nuestra santidad o compromiso con ella. Y con vehemencia llama a los “paganos” convertidos a presentar sus mismos cuerpos en “sacrificio” vivo al Señor. Y agrega que esa decisión de santidad y de consagrar el cuerpo; debe ser el “culto racional”.

    Culto racional: es una idea a la que Pablo apela para distanciarla de la religiosidad de cualquier acto y ceremonia. Significa poner toda nuestra facultad racional y pensante; en la adoración a Dios.

    Se le demandaba a los pagamos convertidos esto, porque había muchas prácticas religiosas y morales que no estaban alineadas a las demandas de un Dios santo. Había mucha idólatra, sacrificios idolátricos e impureza sexual (fornicación).

    Para alcanzar aquella meta espiritual; en el siguiente versículo Pablo tajantemente demanda un cambio. Pero un cambio que empieza en la mente (el corazón) y permea la vida cotidiana. Bien se ha dicho que nuestras batallas se libran en la mente.

    “No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto.” Romanos‬ ‭12:2‬ ‭DHH94I‬‬

    La meta: “no vivir de acuerdo a los criterios del tiempo presente”

    La clave: “cambien su manera de pensar” (metamorfóo) o Metamorfosis.

    El resultado: “un cambio en la manera de vivir”

    La recompensa: “llegar a conocer la voluntad de Dios (un proceso)”

    Cuando yo me veo viviendo de acuerdo a un criterio humano, religioso y filosófico que contradice la Biblia, entonces recuerdo esta verdad. Esa lucha se da en la mente y hasta que no sustituya esos pensamientos tóxicos con la Palabra de Dios; no veré cambios en mi vida. Cambiarán las circunstancias y los retos, pero el fin será siempre el mismo. Y yo siempre seré el mismo; sintiendo derrota tras derrota.

    Por la “gracia” o bondad de Dios, somos esas ramas injertadas en el Olivo natural. Pero ya injertados, aunque éramos ramas silvestres; nuestros frutos deben ser de la misma calidad del Olivo verdadero; pues es de su raíz que estamos siendo alimentados.

    El único fruto aceptable en el Olivo natural, es: El cambio.

    Aunque ramas silvestres; debemos dar como fruto un cambio de dirección.

    Interesante, porque Pablo usa el término “Metamorfosis” dando a entender que debemos ser transformados o transfigurados.

    Para Juan Bautista, son: “frutos dignos de arrepentimiento” y la raíz de esta frase es “metánoia” que significa: revertir o cambiar: es un cambio de dirección.

    En ambos conceptos tanto de Pablo como de Juan Bautista, la clave es: Cambio.

    Somos llamados a cambiar de manera de pensar para experimentar un cambio de vida. Cualquier otro resultado, será una poda segura (corte de rama)

  • Jeremías, fue profeta de Dios sobre Judá y las naciones poderosas de la época. Proclamó el mensaje de Dios especialmente al remanente de la nación hebrea que sobrevivió en el reino del Sur.

    Su lucha más evidente en sus proclamas, oráculos y quejas ante Dios; fueron acerca de la maldad reinante y creciente. Su propio pueblo, su propia gente (familia en Anatot) se levantaría contra él.

    Al estilo de los salmos, Jeremías parece que a veces es sobrepasado por aquella maldad reinante y violenta. Aquella desobediencia que afrenta a Dios mismo al punto de invalidar la “alianza” o el pacto de la ley de Dios. Jeremías debía proclamar el mensaje en contra de toda una nación, lo cual le hizo ganar enemigos tan poderosos como los mismos reyes y sacerdotes de Judá.

    Bajo este contexto, quiero compartir Jeremías 12:5. Un texto maravilloso en el que Dios responde a una queja del profeta; ya cansado de no ser aparentemente, escuchado y guardado de la maldad de sus hermanos. Esta respuesta pone en perspectiva el llamado que Dios nos hace a todos sus hijos; a no desmayar en desaliento como resultado de la violencia y maldad de nuestro mundo.

    5 «Si tanto te cansas corriendo contra gente de a pie,

    ¿cómo podrás competir con gente de a caballo?

    En terreno seguro te sientes tranquilo,

    ¿pero qué harás en la espesura del Jordán?

    6 Aun tus hermanos, los de tu propia familia,

    te han traicionado, y a gritos te insultan a tus espaldas.

    No confíes en ellos, ni aunque te hablen con buenas palabras.

    Jeremías 12: 5-6 DHH

    La respuesta de Dios al profeta está escrita de manera poética, con imágenes retóricas. En nuestro castellano actual sería algo así: “Si no puedes con la presión de tu propia gente y familia; ¿cómo podrás con la presión de los sacerdotes, el rey y su ejército?” Veamos una versión de la biblia que nos da una traducción más clara:

    5 El Señor me respondió: Si el competir en la carrera con simples hombres —los de Anatot— te ha cansado, ¿cómo vas a competir contra caballos, contra el rey, su corte y todos sus malvados sacerdotes? Si en tierra pareja tropiezas y caes, ¿qué harás en las selvas del río Jordán? 6 Y es que tu prueba será tan dura que hasta tus hermanos, tu propia familia, se pondrán en tu contra. ¡No confíes en ellos por más amables que sean las palabras que te dirijan!

    ¿Qué podemos atesorar nosotros en nuestros días?

    Creo que la maldad ha sobrepasado los límites en nuestro tiempo. El camino fácil es callarnos y hacernos los desentendidos. Pero si realmente entendemos el rol profético de la iglesia, sabemos que debemos en primer lugar no ser vencidos por el mal, sino más bien vencer con el bien el mal. En segundo lugar, debemos ser sal en la herida del pecado de la gente (al ser la sal de la tierra, asumo que para ser esa sal sobre el pecado no podemos vivir en pecado)

    Ciertamente la tarea profética de la iglesia no será aplaudida, ni bien vista; porque la sal arde en la herida. Pero es el mismo compromiso que tuvo Jeremías, y nosotros lo tenemos hoy. ¿Pero cómo lo haremos? Algunas ideas que podemos poner en práctica:

    1. Predicar de manera personal mientras tengamos la oportunidad
    2. Predicar desde los púlpitos de la iglesia un mensaje coherente en contra de los pecados individuales; sin dejar de lado los pecados colectivos o sociales que afligen a los más vulnerables.
    3. Vivir acorde a lo que predicamos
    4. Predicar y animar a los de casa (núcleo familiar)
    5. Animar y dar apoyo a los de la familia de la fe para que vivan acorde a la Palabra de Dios

    Dios le dijo a Jeremías en esta respuesta, que lo estaba llamando a una tarea muy dura y debía responder a ese grado de complejidad. Por eso le responde de la manera que hemos leído en el versículo cinco:

    “Si el competir en la carrera con simples hombres —los de Anatot— te ha cansado, ¿cómo vas a competir contra caballos, contra el rey, su corte y todos sus malvados sacerdotes?…

    “…Si en tierra pareja tropiezas y caes, ¿qué harás en las selvas del río Jordán?” (cuando el campo es más hostil. Ejemplo hoy en día el campo del intelectualismo con soberbia; es como una selva impenetrable llena de peligros insospechados)

    Es un llamado de atención a ser veraces, valientes y fuertes. Creo que esas demandas hechas a Jeremías son las mismas para la iglesia (usted y yo). El llamado de Jeremías en el capítulo uno lo deja muy claro:

    Jeremías 1:19 “Van a intentar acabar contigo, pero fracasarán porque yo estoy contigo, dice el Señor. Yo te libraré.”

    No menosprecio la tarea de Jeremías, fue una de las más difíciles para un profeta; Jeremías inclusive fue llevado cautivo a Egipto junto con el remanente que había quedado en Jerusalén después de que Babilonia arrasara Judá. Pero la enseñanza es que, en medio del calor de la prueba, confiemos que Dios es veraz; y no el político, ni el levita (clase sacerdotal o clerical).

    Este capítulo y en especial el versículo cinco, nos deja claro que el pueblo de Dios está o debe estar hecho de valientes. Hombres y mujeres muy valientes; no cobardes. Gente muy firme y sobre todo conocedora de la ley de Dios (La Palabra de Dios)