Introducción:
El tema no es solamente cosmético. Es el tema fundamental del que depende una sana convivencia familiar, y sobre el que la iglesia ha quedado debiendo y ha dejado en las ciencias sociales; como la antropología, la sociología, la psicología y la filosofía; el encaminar la cada vez más precaria armonía familiar.
La Biblia nos da la arquitectura deseada para la integración y convivencia de la familia. Génesis en su descripción creacionista, especifica que cada día o periodo de días en que Dios terminó una obra; supervisaba y concluía con la frase: “y vio Dios que era bueno”. En otras palabras: todo lo que Dios hizo, cómo lo hizo, y para qué lo hizo; estaba bien. A eso en términos generales le llamamos su plan Original. Luego pasó un evento desafortunado que afectó a toda la creación; por lo tanto, Dios en una muestra de su grande amor se propone restablecer todas las cosas a su perfección original. A eso es lo que llamamos en este estudio: Redención.
I. Expectativa de Dios sobre el hombre y la mujer
Génesis 1:26 Entonces dijo: «Ahora hagamos al hombre a nuestra imagen. Él tendrá poder sobre los peces, las aves, los animales domésticos y los salvajes, y sobre los que se arrastran por el suelo
Génesis 1:27 Cuando Dios creó al hombre, lo creó a su imagen; varón y mujer los creó,
Génesis 1:28 y les dio su bendición: «Tengan muchos, muchos hijos; llenen el mundo y gobiérnenlo; dominen a los peces y a las aves, y a todos los animales que se arrastran.»
- Los atributos morales y espirituales de Dios (1:26): En esta primera referencia a la creación del ser humano, Dios se dispone a crear al hombre (género humano) a su imagen y semejanza. Ya partiendo de este deseo y afirmación; entendemos que el hombre como especie sería privilegiado sobre el resto de las especies. Los atributos morales y espirituales de Dios serían copiados en el género humano.
- Caracterización humana (1:28): La característica que diferenciaría a los humanos de Dios y de las otras especies creadas, era el hecho de procrear con raciocinio y propósito. Entendemos que las otras especies se reproducen instintivamente para la supervivencia. Pero al ser humano se le dio una orden divina directa, para que se multiplicara y cumpliera el propósito de sojuzgar o gobernar la tierra (labrar la tierra)
- Sexo binario (1:27): varón y hembra los creo Dios. Sin hacer una distinción de carácter entre ambos. Solamente se los diferencia por el sexo. Básicamente en el capítulo uno y dos, ambos seres humanos estaban hechos de la misma sustancia (especie) y su género era por oposición; una forma funcional para la tarea o propósito que se les había encomendado como equipo. ¿Eran equipo el varón y la mujer? La Biblia lo deja establecido en un solo texto:
Gen. 2: 18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.
Aquí esta la dinámica de equipo en dos palabras que forman una idea al respecto:
Ézer: Significa básicamente “ayuda”
Négued: Significa frente, parte opuesta, contraparte, en contra de…, antes de…
Si hacemos la conjugación de ambas palabras del hebreo, podríamos sacar muchas frases significantes. Por ejemplo:
A. Ayuda en frente
B. Ayuda desde la parte opuesta
C. Ayuda de la contraparte
D. Ayuda en contra de…
E. Ayuda antes de…
Cada una de esas conjugaciones hace sentido al significado general que le dan las diferentes versiones de la traducción de la Biblia. La que más conocemos es: Ayuda idónea.
Ahora, al analizar lo que Dios dice: “no es bueno que el hombre esté solo”; nos hace pensar en todos estos sentidos lingüísticos conjugados y quizá haya más que estos sentidos por descubrir. La mujer es opuestamente necesaria o contraparte del hombre y se les obliga a trabajar conjuntamente en lo encomendado por Dios en aquel huerto. Hasta este momento no debemos pensar en los términos de Génesis capítulo tres. Estamos estudiando el contexto del hombre y la mujer en estado inocente y en absoluta perfección.
4. La Pluralidad del mandato divino (1:28): Dios les dice: «Tengan muchos, muchos hijos; llenen el mundo y gobiérnenlo; dominen a los peces y a las aves, y a todos los animales que se arrastran.»
A. Tengan muchos hijos: Fue un mandato a ambos. La responsabilidad reproductiva de la especie era de ambos por igual. Eso significa que esa es la voluntad primigenia (original) de Dios. De esta manera es que Dios quería que el mundo se llenara.
Aquí voy a hacer una inferencia (deducción): no veo un proyecto divino en el que las mujeres tuvieran hijos solas. O que determinaran que ellas quieran embarazarse solo para criar hijos como “madres solteras”. Ello implica que el hombre por defecto tampoco es un semental que solo engendra y no participa de la crianza. Claro que es parte del tema, pero a la vez tema que merece una atención aparte en su propio contexto (El cuándo y el por qué esta práctica empezó a normalizarse)
B. Llenen el mundo y gobiérnenlo: Ahora el mandato es de sojuzgar, gobernar, dominar o señorear la tierra. La palabra hebrea para este mandato es muy amplia e implica apropiación. En otras palabras, Dios hizo aquel hermoso huerto como el hábitat de todas las especies. Pero los administradores serían todos los humanos, no solo Adán. También lo era Eva en igualdad de condiciones y de responsabilidad en el contexto de los capítulos uno y dos. Y no solo de Adán y Eva; pero también de sus hijos e hijas.
C. Dominio sobre las especies “inferiores”: Nunca se menciona un dominio entre la especie humana. Ni el varón dominando la mujer, ni la mujer dominando al varón. Por implicación no dominarían a los hijos. Todos teniendo las mismas atribuciones y la misma capacidad de raciocinio; compartirían las responsabilidades. Sería pura conjetura, pensar que de no haberse dado la caída según el capítulo tres; Dios habría diseñado una jerarquía entre los humanos.
D. Las especies del reino animal no serían para alimento: Los animales no estaban destinados originalmente para ser sacrificados ni para comida ni para ofrendas.
Gen. 1:29 Después les dijo: «Miren, a ustedes les doy todas las plantas de la tierra que producen semilla, y todos los árboles que dan fruto. Todo eso les servirá de alimento. 30 Pero a los animales salvajes, a los que se arrastran por el suelo y a las aves, les doy la hierba como alimento.»
5. Resumiendo hasta aquí, las altas expectativas de Dios con la especie humana, podemos fundamentar que existe o es posible una masculinidad y feminidad; acorde a la voluntad de Dios. Basado en Génesis 1:26-28 podemos definir:
A. La masculinidad es aquella que reconoce su compromiso y responsabilidad de trabajar con otros y otras por igual. Reconoce en la mujer su contraparte y su complemento; en igualdad de condiciones morales, espirituales y de capacidad para cumplir el propósito de Dios. Reconoce la característica distintiva de la mujer de gestar otro ser en su vientre, y/o de apostar por su maternidad aún cuando no pudiera gestar ni dar a luz una vida. Entiende y valora que incubar vida es capacidad única de la mujer. Y que su responsabilidad distintiva es engendrar y cuidar al lado de la mujer.
B. La feminidad, reconoce al hombre junto a ella. Conoce de su propia capacidad y responsabilidad en igualdad de condiciones con el hombre. Reconoce su característica distintiva de gestar otra vida en su matriz, y/o de desarrollar su potencial maternal aun cuando no pudiera gestar y dar a luz una vida. Conoce, acepta y promueve que el hombre se integre en la responsabilidad de criar la familia junto con ella. Ambos se complementan y se contrapesan.
C. ¿Cómo Dios empodera nuestra masculinidad y feminidad?
1. Dios les dio a ambos sus atributos morales, para que pudieran hacer frente a la responsabilidad de gobernar la tierra de manera justa y responsable.
2. Dios les dio sus atributos espirituales para que pudiesen mantener una comunicación fluida y constante con Él y entre sí, generando una compañía y comunicación recíproca.
3. Dios les dio unas características biológicas únicas de reproducción, para que procrearan con absoluta responsabilidad.
4. Dios les dio la oportunidad de ser vigilantes de las otras especies que fueron creadas. Ellos (los humanos) no serían enemigos ni representarían un peligro para las otras especies; ni las otras especies representarían un peligro para los humanos.
En el huerto de Edén, ubicado en las fértiles tierras de lo que hoy es el medio oriente, estuvo el pequeño lugar o reino desde donde el hombre y la mujer dominarían al mundo en perfecta espiritualidad, armonía y paz. Eso era una masculinidad y feminidad verdaderas a la luz del plan de Dios. Pero sabemos que después de génesis tres todo cambiaría.
II. La rebelión y sus consecuencias
- Los atributos perfectos y la espiritualidad inocente fueron mancillados con la rebelión
Gen. 3:24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.
Esto es lo que Pablo a los romanos dice: “Por cuanto todos pecaron, todos está destituidos de la gloria (presencia) de Dios”
Se cortó la relación de la especie humana con Dios, y se complicó la comunicación entre humanos. También se generó un antagonismo entre los humanos y las otras especies. Ya no había confianza entre las especies.
2. Aquello que nos diferenciaba de Dios y de las otras especies y seres creados; a saber, la capacidad racional de reproducirse perdió el balance. Hoy la especie humana no es tan racional con su sexualidad ni con su reproductividad.
Gen. 3:16 Luego Dios le dijo a la mujer: ―Haré que sufras bastante durante tus embarazos y que al tener tus hijos sientas mucho dolor. Y a pesar de eso, seguirás deseando a tu marido, y él tendrá dominio sobre ti.
¿Pueden ver el verdadero sentido de esos deseos para el marido?
El dolor de dar a luz y el deseo para su marido (el texto refiere al deseo natural de gestar y dar a luz muy a pesar del dolor y del propósito) En palabras resumidas; cuando la mujer gesta por un motivo egoísta propio o del marido, no abonan al propósito divino original. También, agrega este texto el dominio del hombre sobre la mujer, que no es parte del plan ni la voluntad de Dios.
3. El sexo binario ha sido rechazado de plano por las nuevas generaciones, llevando al mundo a debates infructuosos, violentos y pecaminosos a la luz de la Palabra de Dios. La ley de Dios determinó:
Gen. 1:27 De modo que Dios creó a los seres humanos a su imagen. Sí, a su imagen Dios los creó. Y Dios los creó hombre y mujer.
¿Sabía usted que hoy hay géneros no binarios (varón y hembra)? Dentro de este nuevo paradigma de la sexualidad y género; hoy día se habla de géneros no binarios, dando a entender que no se consideran ni hombre ni mujer.
Es tal la confusión, que hay hombres que se aceptan hombres, pero no se consideran específicamente masculinos (transexuales). En estos casos no estamos hablando del sexo (género masculino o femenino) sino de sexualidad (cómo se perciben a sí mismos)
Hombres y mujeres hoy día se consideran no binarios porque no aceptan ser ni mujeres ni hombres sexualmente, mucho menos se considerarían bisexuales. Otro concepto que ha tomado relevancia es la que define a los pansexuales (aquellas personas con atracción sexual por otra, independientemente del sexo)
4. La peor afectación ha sido contra el mandato original de Dios para que la especie humana compartiera en igualdad de condiciones, la responsabilidad de gobernar y cuidar del mundo.
Gen. 3:17—Como le hiciste caso a tu mujer y comiste del fruto del árbol del que te dije que no comieras, ahora la tierra va a estar bajo maldición por tu culpa; con duro trabajo la harás producir tu alimento durante toda tu vida. 18 La tierra te dará espinos y cardos, y tendrás que comer plantas silvestres. 19 Te ganarás el pan con el sudor de tu frente, hasta que vuelvas a la misma tierra de la cual fuiste formado, pues tierra eres y en tierra te convertirás.
A. Masculinidad atrofiada: Una debilitada masculinidad se basa en el predominante énfasis del hombre de ser principalmente proveedor. Trabajar para sobrevivir no fue el plan original. El hombre y la mujer debían trabajar para cuidar y mantener los ecosistemas. El capitalismo y el consumismo, se abren camino y la vida humana empieza cada vez más a tornarse acelerada y una verdadera carrera contra el tiempo, para poder equilibrar patrimonio con edad productiva. Los hombres terminan frustrados porque el metal no compensa de ninguna manera las necesidades afectivas de esposas, hijos e hijas. Estas frustraciones llevan al hombre a amargura e insatisfacción y finalmente a estados de violencia. Una masculinidad caída de la gracia de Dios es simplemente: machismo.
El machismo basa su validez sobre “sexo fuerte versus sexo débil”. Una aberrante actitud de dominio sobre la mujer; quien originalmente tenía igualdad de condiciones y cuya creación es substancialmente la misma que la del varón. Interesantemente, el hombre adquiere dominio sobre la mujer de manera ajena a la voluntad de Dios y pierde control sobre otras especies que habían sido puestas bajo su dominio. ¿Pueden ver el grado de desorden?
B. La Feminidad igualmente ha sido menguada. Muchas mujeres viven en la inseguridad al no poder creer en el hombre y sus verdaderas intenciones. Las imposiciones pecaminosas del hombre las van desgastando. La falta de afirmación en sus potencialidades, logros y capacidades las vuelve competitivas en vez de empoderadas. La respuesta más aberrante que la mujer ha dado es el feminismo. A todas luces una estrategia no bíblica que busca la reivindicación por los medios incorrectos.
C. Respuesta de la iglesia
Lo más sorprendente, es que la respuesta que la iglesia evangélica ha dado; es una especie de anexo al machismo dominante, ahora supuestamente validado por la biblia. Pero antes de ver algunas ideas neotestamentarias acerca de esta relación entre hombres y mujeres; debo dejar en sus mentes la siguiente idea:
Génesis es el libro de los orígenes. Es ahí donde Dios determina su plan original y los principios que deben gobernar en los corazones de gente regenerada por la Palabra de Dios y el Espíritu Santo. Por lo tanto, Génesis 1 y 2 son el marco de la voluntad de Dios para el hombre y la mujer y sus hijos e hijas.
Dios dijo y se hizo y Dios vio que era bueno. Eso debe ser absolutamente contundente para comprender qué es lo que Dios espera de un hombre y de una mujer.
Génesis 3 no podemos borrarlo. Es parte del devenir de la historia hasta hoy. Además, es el capítulo más esperanzador para la especie humana. Hay una caída estrepitosa a nivel moral y espiritual. Pero hay también la promesa de una redención.
La palabra clave entonces en la Biblia después de toda esta tragedia es redención: Dios busca redimir todas las cosas a su estado original de génesis 1 y 2.
Gen. 3:15 Habrá siempre enemistad entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y la de ella. El descendiente de la mujer te aplastará la cabeza, mientras tú solamente le morderás el talón.
El descendiente de la mujer es una referencia a Cristo, y la herida mortal en la cabeza tipifica un golpe certero a satanás (la serpiente). Mientras que la mordedura de la serpiente en el talón de la simiente de la mujer; es una referencia a la herida y martirio que sufriera Cristo en la cruz. Es también una referencia a la debilidad en el caminar humano causado por el pecado y que puede sanar, porque no es una herida de muerte.
III. Paradigma de la Masculinidad y la Feminidad en el Nuevo Testamento
Vamos a escudriñar Efesios capítulo cinco para determinar un panorama acerca de la dinámica entre el hombre y la mujer. El párrafo contenido en Efesios 5:21-31, no está refiriéndose de manera exclusiva al matrimonio; aunque es un aspecto ponderado por el apóstol en esta cita. Sin embargo, el tema principal desde el capítulo 4:1 hasta el capítulo 6:9 es acerca de las exigencias morales y espirituales de los creyentes. Una vez más, podemos deducir del apóstol a los Efesios, que los atributos morales y espirituales conferidos por Dios a Adán, Eva y sus descendientes en el huerto, son las mismas demandadas en los humanos redimidos por medio de la obra de Cristo en la cruz.
- Demanda bíblica a la mujer:
Efesios 5:21 Sométanse unos a otros por respeto a Cristo.
Efesios 5:22 Las esposas deben estar sujetas a sus esposos como al Señor
Efesios 5:23 Porque el esposo es cabeza de la esposa, como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo; y él es también su Salvador.
Estos textos han sido controversiales por la falta de cuidado que sus lectores han puesto a sus verdaderas demandas. Es una solicitud meramente espiritual y condicionada. Toda mujer casada puede estar sujeta en respeto al esposo; en la medida que es hija de Dios. Pues toda hija de Dios está sujeta a Cristo. Además, esta sujeción es según 5:21, una sujeción recíproca: “Sométanse unos a otros”. No hay sujeción unilateral, cuando se demanda sujeción unilateral (en una sola vía), el resultado será “opresivo” y terminará siendo un abuso.
Luego, Pablo esgrime que la autoridad espiritual (La cabeza), que no es lo mismo que gobernar o enseñorearse; más que un privilegio es una responsabilidad del hombre hacia la mujer. Así como la autoridad espiritual de Cristo sobre la iglesia es una responsabilidad ante Dios el Padre. Debemos despejar por completo la idea de que la cabeza es sinónimo de “poder” de uno sobre el otro (subordinación).
El sometimiento o sujeción voluntaria que nace del amor es sin duda la base de las relaciones domésticas acordes a la voluntad de Dios.
2. Demanda bíblica al hombre:
Efesios 5:25 Los esposos, por su parte, deben mostrar a sus esposas el mismo amor que Cristo mostró a su iglesia. Cristo se entregó a sí mismo por ella 26 para hacerla santa y la purificó lavándola con agua por medio de la Palabra. 27 Lo hizo así a fin de presentársela a sí mismo como una iglesia gloriosa, sin manchas ni arrugas ni nada semejante, sino santa e intachable.
Pablo ahora se refiere a un desarrollo de la verdadera masculinidad del varón. ¿Cuál es la clave? El amor sacrificial.
¡Que verdad! Las miserias que los hombres estamos dispuestos a dar como hijos, esposos y padres, pasan por la superficialidad de la relación en la que quizá crecimos y que ahora tenemos con nuestro Padre Celestial.
El patrón es tan contaminante que se repite de generación a generación. Deducimos que, si Pablo usa una comparación tan incuestionable como ejemplo, es porque nuestra masculinidad lejos del machismo debe empoderarse y empoderar feminidades que den gloria a Dios. Así como la iglesia amada sacrificialmente por Cristo, da gloria y honra a Dios. Por eso hemos señalado que ser cabeza no es privilegio, es responsabilidad. La comparación con el sublime modelo del amor de Cristo nos lleva a rescatar resultados tangibles de las demandas de Pablo a los hombres con respecto a las mujeres.
A. Un amor sacrificial: Cristo fue hasta la cruz por amor. El amor demanda acciones pequeñas, grandes y heroicas.
B. Su propósito: lograr que su iglesia (novia y esposa) fuera santificada (sin culpas) y purificada (respetada y alabada). La verdadera masculinidad no esgrime culpa en la mujer y por el contrario propicia que la mujer (madre, esposa e hija) sea alabada.
C. Su meta: Presentársela a sí mismo sin manchas ni arrugas. O sea, intachable. La masculinidad se diferencia del machismo por mucho. El machismo busca poseer a la mujer como objeto de su propiedad. La masculinidad busca presentarse a sí mismo, una mujer radiante sin manchas ni arrugas emocionales que la opaquen.
¿Cuántas mujeres están opacas y marchitas por una relación machista y tóxica? El machismo no es solamente violencia física, lo es también psicológica y por desatención.
En el capítulo 6 de Efesios, siguen otros vínculos relacionados al sometimiento voluntario y recíproco por amor. Por ejemplo: de los hijos a padres. Poniendo en perspectiva la responsabilidad recíproca y respetuosa de todas las relaciones en la voluntad redentora de Dios. No es posible criar hijos e hijas con masculinidades y feminidades a prueba de ideologías post modernas, si no crecen en un hogar donde el respeto sea recíproco. Yo entiendo que todos hemos fallado alguna vez de una u otra manera. Pero eso no desautoriza en nada la Palabra de Dios. Por el contrario, entre más conocemos la Palabra de Dios mayor responsabilidad se nos demanda.
Conclusión
El caos en el Edén acaecidos por el pecado de rebelión de los humanos contra Dios trajo consecuencias dolorosas e irreconciliables hasta nuestros días. No fue poca cosa desobedecer a Dios con la motivación perturbadora: “¿Con que Dios os ha dicho?” No será así…
Dudar de Dios provocó un desastre moral, espiritual y ecológico desde Edén que sigue progresivamente hasta nuestros días, y seguirá hasta la consumación.
El desastre de nuestros días que ya vemos y vivimos, es moral. No cabe duda de que masculinidades debilitadas y feminidades destrozadas; han generado y van a generar un aumento en la homosexualidad, bisexualidad y pansexualidad, entre otras prácticas sexuales. No por nada Pablo nos advierte de ello en Romanos capítulo 2. La misma iglesia no quedará excluida de sufrir por esta tendencia.
Pero más allá de minimizarlo o de sobre enfatizarlo, quiero que al leer este artículo estemos conscientes de que el problema empezó con la rebeldía de aceptar el modelo de Dios en nuestras vidas y hogares. No abone usted como hijo o hija de Dios tales prácticas, siendo machista o feminista.
No exalte un género sobre otro porque no esta alineado a la verdad de Dios. Si usted padece de violencia de género a cualquier nivel busque apoyo oportuno y no encause hacia sus hijos e hijas sus frustraciones. Eso los está arrinconando a colectivos de sexualidades alternas.