Quizá es una pregunta con varias respuestas posibles. Pero nunca una pregunta de respuestas relativas, porque la Biblia nos enseña abundanente sobre este tema y nos da respuestas objetivas. No obstante, basaré mi argumento en la lectura de hebreos 11.
La fe es primordialmente para ser aprobados por Dios:
“Pero a pesar de haber sido todos aprobados por Dios en virtud de la fe, ninguno alcanzó la promesa.” Hebreos 11: 39 (BHTI).
El problema que el escritor de hebreos nos narra a modo de ejemplo, es que en asuntos de fe; aquellos tenidos por baluartes de la fe, esperaban algo que no recibieron (la promesa). Es una forma interesante del escritor; de plantear el asunto. Pero la promesa aquí, se refiere no a cosas materiales, corruptibles o inmediatas. Se refiere a la redención de sus vidas como una acción vinculada a la fe. Por eso, continua escribiendo que ellos y nosotros los que estamos leyendo, recibiríamos juntos; el mismo beneficio de redención.
“Y es que Dios había reservado lo mejor para nosotros, de manera que ninguno alcanzara la perfección a no ser juntamente con nosotros.” HEBREOS 11:40 BHTI
Había reservado lo mejor, es una clara alusión a Cristo el mesías, en quien se une un solo propósito redentor por la humanidad.
“En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación,” Efesios 2:12-14 RVR1960
Así que la fe, nos acerca a la promesa igual que aquellos llamados héroes de la fe en hebreos. Y desde esta perspectiva, recibir o no, un bien material, temporal y circunstancial; no nos define como gente de fe; pues claro está que aún los que no son de fe reciben muchas dádivas de Dios (gracia general que provee el ambiente de subsistencia humana). Pero la fe, es la única forma en que el hombre puede recibir de la gracia salvadora (gracia especial de Dios que provee un don no merecido).
¿Cuándo Dios me dará lo que le pido? Dios en su sabio entendimiento sabe cuándo y qué darte. Si no recibes algo como lo quieres, o en el tiempo que crees que debe ser, y eres hijo e hija de Dios; entonces debes esperar con gratitud, más que con fe.
Bástate la fe para haber sido redimido, pues Jesús ha dicho “tu fe te ha salvado”. ¿Pero necesito fe? Sí claro, la necesitas para agradecer, para servir a otros, para esperar en Él, para esperar su regreso, etc., pero si quieres saber si la fe opera en primer plano para recibir cosas, quiero decirte que aunque es parte de la fórmula; no es solamente fe lo que requieres para recibir cosas. Requieres de un compromiso con Dios y sus demandas: su señorío y su voluntad:
“Ustedes, antes que nada, busquen el reino de Dios y todo lo justo y bueno que hay en él, y Dios les dará, además, todas esas cosas.” MATEO 6:33 BHTI.
¿Qué son todas esas cosas? Pues todas las que están fuera del ámbito de la espiritualidad del Reino de Dios (señorío y justicia o voluntad de Dios). El mismo contexto de esta cita bíblica habla de esas cosas que representan una necesidad en la vida de la gente, y no un deseo estético. Porque habla de: comida, bebida y vestido, como elementos de primera necesidad; donde podríamos agregar techo, educación, seguridad, y otras necesidades propias de nuestra época para vivir y convivir adecuadamente.
Entonces, a manera de conclusión; diríamos que la fe es la semilla (como de mostaza) que nos puede ayudar a lograr lo que sería imposible sin Dios. Porque aún buscar el Reino de Dios y su justicia, requiere de fe. No obstante, cuando se exige a Dios que nos dé algo material, sin analizar el propósito espiritual de la supuesta carencia, hemos perdido la fe.
Es un tema profundo, que requiere de usted, profundidad de pensamiento crítico.
Por lo tanto, le animo a revisar estos textos bíblicos y reflexionar sobre necesidades reales y deseos someros. Recuerde que, las necesidades vitales ya han sido cubiertas por Dios.


