• Ella tenía muchos dilemas. Y en eso nos representa muy bien a la humanidad. Aún a los creyentes.

    Pero hay un dilema con el que aquella mujer se debatía por años; y era la adoración verdadera a Dios.

    “Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar.” Juan‬ ‭4:20‬ ‭RVR1960‬‬

    Y es que la adoración a Dios implica para la humanidad el lugar. Así ha quedado demostrado en la historia. Tanto los cristianos como otras confesiones de fe indican un lugar.

    Recuerdo cuando crecía; mis padres nos enseñaron a ir cada domingo al templo. Y cuando ya no queríamos ir en nuestros primeros arrebatos de rebelión; nos obligaban. Ese era el lugar de adoración.

    Pero la respuesta de Jesús a la mujer no solo le quita aquel peso, del lugar correcto o no:

    “Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.” Juan‬ ‭4:21‬ ‭RVR1960‬‬

    Pero más allá, la respuesta le guía a encontrar la clave de la adoración: Hay una pregunta escondida para la mujer. ¿Sabes o conoces a quién adoras?. La clave de nuestra adoración es conocer a quién adoramos.

    “Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos.” Juan‬ ‭4:22‬ ‭RVR1960‬‬

    Y más profundo, Jesús le enseña cómo es que se debe adorar: Jesús le indica que es El Espíritu Santo quien debe guiar su adoración donde sea que esté ella. Si el Espíritu Santo nos guía; indudablemente nos llevará en espíritu a la misma presencia del Padre.

    En Espíritu y en verdad: la verdad de la Palabra de Dios siempre debe estar presente en nuestra adoración.

    “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.” Juan‬ ‭4:23-24‬ ‭RVR1960‬‬

    En este tiempo de templos cerrados por medida sanitaria, esta palabra vuelve a tomar gran fuerza en nuestros corazones. Todavía hay personas que tienen muchas limitaciones mentales para adorar fuera del templo.

    Hoy es tiempo de ser esos adoradores que adoramos en “espíritu y verdad” a Dios, quien es espíritu. Donde sea que estemos, podemos ser esos adoradores. Requerimos la ayuda del Espíritu Santo de Dios.

  • No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.”

    ‭‭Romanos‬ ‭12:2‬ ‭NVI‬‬

    Quizá después de este cambio en nuestros hábitos y rutinas, que no es otra cosa más que incomodidad personal a siglos de estabilidad y sosiego, quizá debamos estar más aprehensivos de lo que Dios quiere hablarnos; “por medio de este momento coyuntural” a cada uno en particular y la igleisa como cuerpo.

    La palabra iglesia, deriva del griego “Ekklesia” y significa Asamblea o Reunión. Y se sobreentiende que es la asamblea de los Santos.

    El poder de esta asamblea o reunión, es conferido por Dios. Y es un poder conferido para vencer todo poder de oscuridad. Esta asamblea empieza o hace quórum; desde dos presentes en adelante.

    Jesús usa esta palabra…

    “Tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y los poderes del infierno no prevalecerán contra ella.” Mateo‬ ‭16:18‬ ‭NBV‬‬

    …afirmando que las puertas de la muerte o “el poder de la muerte” que es espiritualmente lo mismo que: “los poderes del infierno o de maldad”, no prevalecerán – esto es en el tiempo, en una lucha constante – contra la Ekklesia o Asamblea de los Santos.

    Cuando en Apocalipsis 6 se abre el cuarto sello, el caballo amarillo o bermejo es montado por la muerte, y el Hades le sigue. Hades es la palabra griega para: sepulcro o tumba. El concepto de infierno es derivado de esta misma palabra “Hades”. Y según Apocalipsis el infierno es un espíritu.

    Toda su connotación espiritual de Hades; es muerte. Y aquí su poder es la muerte del alma y no del cuerpo. La muerte que cabalga ese caballo es un demonio con poder otorgado para destruir el alma en primer lugar. La mejor forma de destruir el alma es matando el cuerpo; porque una vez acabado el cuerpo el alma no reencarna sino que resucitará para vérselas con Dios en un juicio. Este enemigo será el más fuerte y poderoso; el último en ser destruido por Dios (Apoc. 20:14)

    Les he explicado todo esto, para que entendamos el poder que tiene la iglesia, que sobrevivirá aún contra el poder implacable del último enemigo de Dios. Que será vencido al final de los tiempos: la muerte (Apoc. 20:14)

    Pero cuando nosotros ponemos la mirada en las cosas terrenales y en sus caminos, nos amoldamos tan rápido y de manera tan sutil; que podríamos dejar de ver “cuál es la voluntad de Dios; buena, agradable y perfecta. Y esa voluntad de Dios es el poder que tenemos para vencer.

    Alguien dijo: “el lugar más seguro para estar, es la voluntad de Dios”

    ¿Cual es la voluntad de Dios hoy? La de siempre.

    Su iglesia no se detendrá ni aún cuando estemos guardados en casa. Pero para que nosotros la descubramos tal cual es: “buena, agradable y perfecta”, no se usa magia. Se usa fe y esperanza. Y la fe se alimenta de la Palabra de Dios y la esperanza de la oración.

    La voluntad de Dios:

    Será buena si la odedecemos aún en cuarentena.

    Será agradable si la vivimos intencionalmente y la hacemos nuestra nueva rutina.

    Será perfecta si salimos victoriosos del día de la prueba.

    De la crisis aprendemos y nos hacemos más fuertes. Lo demostraron los héroes de la fe y los cristianos de la historia.

    Ahora la historia la estamos escribiendo nosotros.

    Hasta el día de hoy no he hecho nada extraordinario por la pandemia.

    Pero la pandemia ha provocando cambios extraordinarios en mi cotidianidad.

  • Viviendo la fe en tiempos angustiosos

    No encontraremos mejores consejeros sobre este tema, fuera de la Biblia. No obstante, sabemos de muchos héroes de la fe extra bíblicos.

    Sin embargo, los dos textos bíblicos que comparto en la primera parte, refieren al evangelio de Juan y 1 Pedro; cuyas advertencias y llamado es referente a momentos angustiosos que vendrían o ya estaban viviendo. Ellos pues, son quienes nos hablan a nosotros hoy de cómo vivir en tiempos de angustia provocados por: ansiedad, miedo, incertidumbre y depresión; a causa de cualquier gran mal que sobreviniera.

    En la segunda parte, los textos son en Apocalipsis. Refieren a ese máximo de sufrimientos. Que no va a generar angustia precisamente. Va a generar ira, violencia y blasfemias. Ese cuadro profético del postrer tiempo en donde tú y yo no tenemos por qué estar.

    Son dos escenarios con situaciones complejas que cambian la vida de la humanidad de manera radical.

    ¿Cómo te has sentido este corto tiempo de Pandemia viral? Claro que no hablaré del Coronavirus, ni del Covid-19. Pero sí de lo que sentimos.

    También, de la marcada diferencia con respecto a lo que sentirán los humanos durante los juicios de la gran tribulación, con respecto a lo que podemos ver y sentir hoy.

    Sea lo que usted y yo hayamos o estemos sintiendo a nivel emocional durante estos primeros días de crisis, debemos aceptarlo como normal. Pues somos material altamente emocional.

    Lo que sí debe ser firme ancla en nuestra vida es lo que creemos.

    I. ¿Qué creemos?

    1. Creemos que podemos vivir sin miedo. Alejados de la angustia. Por medio de la Paz de Dios.

    “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.” Juan‬ ‭14:27‬ ‭RVR1960‬‬‬‬

    2. Creemos que Dios cuida de nosotros.

    “echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.” 1 Pedro‬ ‭5:7‬ ‭RVR1960‬‬‬‬

    3. Creemos que si morimos en Cristo: «morir es ganar»

    “Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.” Filipenses‬ ‭1:21‬ ‭RVR1960‬‬

    Así que vengamos a Él, para confiar.

    II. Diferencia dispensacional (de tiempo): Entre hoy y el fin.

    ¿Qué diferencia este tiempo profético, del fin?

    «La actitud de la gente será el distintivo»

    Porque en este tiempo que estamos viviendo esta crisis mundial, vemos vestigios de fe; aún en presidentes y gobiernos.

    Para los juicios finales ya no habrá fe en Dios. Y será una actitud frontal contra Dios. La soberbia humana en su máxima expresión. Veamos los textos de Apocalipsis que describen esta actitud:

    “Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios, y a las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar; y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos.” Apocalipsis‬ ‭9:20-21‬ ‭‬‬

    “Y los hombres se quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria.

    y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras.

    Y cayó del cielo sobre los hombres un enorme granizo como del peso de un talento; y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo; porque su plaga fue sobremanera grande.

    Apocalipsis‬ ‭16:9, 11, 21‬ ‭RVR1960‬‬‬‬

    Estamos claramente viviendo lo que Jesús llamó en Mateo 24; “principio de dolores”.

    Y no siendo el fin; aun así me siento pequeño, vulnerable, encerrado e inseguro; todo eso y quizá más, a nivel humano. Pero confiando hasta el final, en que Dios cuida de mí.

    No comparo este momento, con el caos y drama de la humanidad bajo los juicios de Dios descritos en Apocalipsis.

    Lo que estamos viviendo ahora, no es ni siquiera juicio como la iglesia en general lo ve, son señales antes del fin.

    Los juicios están reservados para el final; sobre una humanidad desahuciada por su pecado. Donde los hijos de Dios dice Apocalipsis; serán guardados.

    Concluyo dando gracias a Dios por sus promesas de cuidar de nosotros. E invitándole para que seamos prudentes y solidarios; acatando las medidas generales a nivel político. Y obligándonos en nuestras casas al cambio de hábitos de ser necesario.

  • Yo, quiero compartir con permiso del hermano Fernando Estefo, quien vive en Chile y es o ha sido profesor universitario; el siguiente tema que desarrollo en respuesta a otro hermano, debatiendo en temas de moral bíblica y política.

    Por favor leer, pueden preguntarme si lo necesitan. Es un tema profundo y quizá algo difícil pero dejemos la desidia espiritual y leamos.

    Una breve respuesta al ideólogo, Pastor David Hormachea

    Nuestro hermano David Hormachea, se presenta como un representante del cristianismo. Cada vez que da su opinión sobre asuntos de política contingente, agrega que lo que dice es parte de su lucha en interpretar bien la Palabra de Dios.

    Como yo soy parte del cristianismo, quiero precisar lo siguiente, al menos a lo que a mí me atañe:

    *Anoto yo: según el hermano Fernando: “Cristiandad es la interpretación particular que las personas hacemos del Cristianismo”

    1.- Una cosa es el cristianismo y otra la cristiandad. Creo que es bueno y sano hacer esa diferencia. No fue el cristianismo quien apoyó en el pasado las distintas colonias que llegaron a continentes y países, produciendo penosas y escandalosas muestras, no de evangelización o misiones, sino de inculturación; no de acogida amorosa a las culturas sino trabajando arduamente por sostener y justificar, por ejemplo, el apartheid en Sudáfrica. Estos y otros ejemplos, no provienen del cristianismo sino de la interpretación del mismo, es decir, de la cristiandad.

    2.- Es en este sentido que nuestro hermano David da su opinión. Es un intérprete de la realidad y da su opinión bajo ese prisma. Es representante de la cristiandad pero no del cristianismo.

    3.- Fundamento esto tomando dos palabras que David Hormachea casi siempre las repite o las enseña, como marco teórico para justificar su planteamiento. Estas fueron Moral Bíblica.

    4.-Como intérprete de la Palabra de Dios, nuestro hermano sabe que todo el consejo de Dios debe estar en perspectiva cuando uno va a dar una opinión sobre temas difíciles, relevantes y que afectan a grandes conglomerados, naciones y baluartes religiosos. Invito a leer el capítulo 28 de Isaías, los primeros 13 versículos; en parte dice que tanto el sacerdote como el profeta erraron tanto en la visión como en el juicio y ofrece de inmediato la solución: La palabra, pues, de Jehová les será mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá; una buena sugerencia para leer la Biblia.

    5.- Decir que la pornografía y la prostitución son los elementos necesarios, casi los “representantes” de la “moral bíblica” y desde esa plataforma ideológica, verbalizar o escribir para fundamentar una posición, es débil y no sano, para decir lo mínimo.

    Para considerar qué dice el cristianismo, no la cristiandad, debo ir a las fuentes, debo ir a todo el consejo de Dios.

    Por el espacio y en honor a la brevedad, solo doy un botón de muestra tomando solamente dos profetas (Amós y Jeremías). La opulencia, la explotación, el afán de ganancias deshonestas (usura), la apatía y desinterés hacia mi prójimo y la idolatría, también son parte de esta “moral bíblica”, al cual alude nuestro hermano David.

    Sobre la “Moral Bíblica”: el Hermano Fernando apunta

    *Los ricos disponían de suficientes recursos como para tener varias casas cada uno (3:15).

    *Hacer ostentación de costosos muebles (6:4).

    *No privarse de ninguna satisfacción corporal (3:12; 4:1; 6.6).

    *Los pobres eran descaradamente explotados, abusados y víctimas de estafas: en materia de propiedades (2:6-7), en los tribunales (5:10, 12) y en las transacciones comerciales (8:5), no importándoles el sufrimiento del prójimo (6:6).

    *En todo primaba el afán de ganar dinero y la codicia personal: los hombres vivían para sus negocios (8:5), las mujeres para la sensualidad (4:1), los gobernantes para la frivolidad (6:1-6).

    * Si el foco bíblico ahora lo hacemos dirigirse hacia la congregación que cada domingo levanta las manos a Dios, vemos una religiosidad muy escrupulosa, tradicional, los centros de cultos aparentemente estaban atestados de gentes, muchos instrumentos y gran capacidad musical, pero que se había apartado de la revelación divina. (4:4; 5:5, 21-23; 8:3, 10). Los cultos religiosos eran meros ejercicios de autosatisfacción (4:5), detestables a los ojos de Dios (5:21-23). El sacerdotes Amasías es un buen ejemplo del mejor tipo de adorador, pero, a fin de cuentas, un hombre apegado al statu quo religioso (7:10) y cuidadosos en cuanto a las formas eclesiásticas (7:13), pero totalmente indiferente a cualquier palabra que pudiera venir de DIOS (7:12, 16).

    En fin, las normas morales se habían desmoronado. Se menospreciaba a la autoridad y al imperio del derecho (5:10-12); los líderes nacionales se gloriaban de su popularidad y de la dignidad de su posición (6:1), y a pesar de su habilidad para los debates (6:2) no encaraban los verdaderos problemas (6:3) sino que, por el contrario, por la forma en que se ensalzaban sus gustos personales a despecho de su deber de velar por la nación (6:4-6), contribuían directamente al derrumbe completo de la ley y del orden (6:3).

    Las normas públicas de moralidad estaban en decadencia. Amos denunció la indulgencia sexual (2:7), las transgresiones (5:12) y el dolo (8:5-12).

    Estas cosas usó Amos para hablar y escribir; también nos sirven a nosotros para poner la mirada en una moral bíblica mucho más completa que en prohibir marchar o protestar o dejar caer nuestro látigo solo en lo sexual. Estas son las cosas que caracterizan a nuestra sociedad hoy, unas más, otras menos. Ninguna de ellas se aplica a todos, pero cada una de ellas se aplica a alguien. Amos, te echamos de menos hoy, en nuestras calles.

    De Jeremías, solo dejo el texto. 7:1-11

    Hablar entonces de moral bíblica, es mucho más que prostitución o pornografía. Cuando se cae en reduccionismo hay sospecha de ser solo un ideólogo de la fe.

    Atte.

    Fernando Estefo.

    Solo me queda agregar que nuestros gobiernos y sistemas políticos, siguen siendo objeto de nuestra demanda y denuncia profética. No dejemos que nuestra visión de iglesia se nuble, únicamente por los pecados altisonantes y morbosos; dejando de lado los valores de solidaridad y empatía mancillados por la injusticia social, la ideología política y otras ideologías separatistas