• «Jesús le dijo: —“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.”” Mateo‬ ‭22:37‬ ‭DHH94I‬‬

    Esta referencia de Jesús viene de Deuteronomio:

    “Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.” Deuteronomio‬ ‭6:5‬ ‭RVR1960‬‬

    Hay mucho que escudriñar para luego reflexionar, y terminar con un auto examen. ¿Estamos amando a Dios de la manera que Él lo demanda?

    1.Jesús, el intérprete y la interpretación del primer gran mandamiento: “Amar a Dios”

    No es un hecho de la casualidad, aquella pregunta capciosa; como todas las que los fariseos le hacían a Jesús; sigue teniendo en Cristo, la única respuesta válida.

    No solo debemos leer atentos la respuesta de Jesús, sino también recurrir a la luz del evangelio, para tener la respuesta completa. Jesús es la forma de amar de manera perfecta a Dios:

    “Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él.” 1 Juan‬ ‭5:1‬ ‭RVR1960‬‬

    Esta es una respuesta Juanina a los que rechazan a Cristo, empezando por los Judíos. Los fariseos de manera arrogante por el conocimiento que tenían de la ley; tratan de hacer tropezar a Jesús, y se topan con la esencia del amor del Padre.

    La disyuntiva para los fariseos fue: recitar un mandamiento de manera intelectual, o recibir el mandamiento de Dios hecho carne en Cristo, para poder amarlo.

    ¡Oh profundidades del conocimiento eterno! Es la expresión que sale de mi interior, al pensar que, ni siquiera podríamos amar al Señor como Él lo demanda, si no aceptamos ser amados por Él. Y la forma en que Dios nos ha amado; ha sido por medio de Cristo.

    Aceptar a Cristo es entonces; el primer paso, por cierto; un paso de fe, que debe dar la criatura hacia el creador; para poder ser amado y amarlo también. Porque nadie que rechaza a Cristo, puede decir que ama así.

    Y quien rechaza a Cristo no pasará de ser criatura. Pero aquellos que por la fe hemos alcanzado a Cristo, el amor hemos conocido. Hemos llegado a ser hijos.

    “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.” 1 Juan‬ ‭3:1‬ ‭RVR1960‬‬

    2. ¿Cómo demanda Dios ser amado?

    A.Con todo tu corazón

    Es origen del concepto de esa parte del ser, muy interior y profunda. Involucra sus sentimientos, la voluntad y el intelecto.

    Con todo el corazón, al final significa todo.

    B.Con toda tu alma

    Involucra la vitalidad que alimenta al cuerpo. Es ese hálito de vida; y de este concepto deriva la palabra ánimo. Lo que nos ayuda a entender que refiere a los estados de ánimo del ser.

    Tanto el corazón como el alma son parte del espíritu. Y el espíritu habita nuestro cuerpo y lo vitaliza.

    Por una parte, está la vitalidad y mobilidad que en conjunto forman la emotividad y que la Biblia relaciona con el alma.

    Mientras que, por otra parte está la voluntad y el intelecto, que la Biblia relaciona con el corazón.

    C.Con toda tu mente (fuerza en Deut.)

    Su raíz del griego, relaciona este concepto, con la facultad mental o de pensamiento que tiene el ser humano. Implica un ejercicio involuntario pero a la vez intencional.

    Este concepto empata muy bien con el concepto de: “todas tus fuerzas” que usa el idioma hebreo en Deuteronomio.

    Así debemos amar a Dios: “Con nuestros sentimientos y emociones; voluntad e intelecto. Aplicando toda la fuerza que tengamos en ese momento histórico de vida”

    Este tercer concepto: «con toda tu mente” implica, aplicar todo el ánimo del que estemos provistos de momento, usando el entendimiento para venir a Dios con la actitud correcta.

    Anécdota:

    Me permito contar un poquito esta experiencia que me ayuda a comprender y explicar esta forma de amar a Dios: “He estado compartiendo con mis padres, ancianos pero lúcidos. Ellos sufren cada día de males propios de sus situaciones de salud, sus medicaciones y sus aspiraciones. Además, son dos piadosos seres de fe; pero tienen que vivir sus males sin esperar una solución mágica. Ellos deben aplicar esta forma de amar. La intensidad que sus mentes o lo que es lo mismo: “todas sus fuerzas” que pueden aplicar, está mucho más debilitada que la que tenían hace 30 o 50 años atrás. Pero esa fuerza que tienen hoy, es la medida que Dios espera de ellos. Mi mamá me decía que, ella sentía que cuando sacaba su tiempo para orar y leer la Biblia sus mareos eran mayores; y es posible que mi papá aunque no lo expresa siente menguada su vitalidad hasta para orar. Y entendemos que eso no es un aspecto espiritual sino meramente metabólico.

    Eso me ha hecho pensar en muchas otras implicaciones; pero no quiero alargar más este artículo. Solo atinaré a escribir, que debemos aprovechar las fuerzas que tenemos hoy, para amar con el mayor grado de intensidad y energía vital del que dispondremos en toda nuestra vida.

    3.Aportes de Deuteronomio sobre este primer y más grande mandamiento

    Esta fórmula: “con todo tu corazón y con toda tu alma”; se aplica y por tanto vincula el primer mandamiento con:

    A.Buscar: La búsqueda es un acto volitivo. Aplicamos toda la voluntad que Dios nos ha dado libremente para buscarle. Él promete que si le buscamos, le hallaremos.

    “Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma.” Deuteronomio‬ ‭4:29‬ ‭RVR1960‬‬

    B.Obedecer: La odediencia es una acción con entendimiento. Igual pasa cuando desobedecemos, somos capaces de comprender lo que significa e implica.

    “cuando obedecieres a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos escritos en este libro de la ley; cuando te convirtieres a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma.” Deuteronomio‬ ‭30:10‬ ‭RVR1960‬‬

    C.Volver: La conversión: «si te convirtieres»; o sea, es un acto voluntario basado en la obediencia al conocimiento espiritual o de Dios que tengamos.

    Conversión es: “volver atrás”. Es el llamado a volver a Dios cuando fracasamos en la santidad y es parte de amar a Dios.

    “y te convirtieres a Jehová tu Dios, y obedecieres a su voz conforme a todo lo que yo te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma,” Deuteronomio‬ ‭30:2‬ ‭RVR1960‬‬

    D.Cumplir: En este contexto; una cosa es obedecer, y otra cumplir.

    La obediencia obliga nuestra voluntad a guardar o dejarnos guiar por el estatuto.

    Cumplir, nos hace conscientes por medio de aquellos actos propios de la obediencia.

    En el caso del Antiguo Testamento, eran los actos ceremoniales de la obediencia como: los sacrificios, las fiestas sagradas, leyes humanitarias, leyes sanitarias, etc.

    ¿Tiene alguna implicación para nosotros hoy?

    Hoy debemos dejarnos guiar por sus estatutos también. Porque siguen vigentes. Pero, igual que hacía el sacerdote; debemos hacer evidente nuestra obediencia por medio de las obras de fe.

    “Jehová tu Dios te manda hoy que cumplas estos estatutos y decretos; cuida, pues, de ponerlos por obra con todo tu corazón y con toda tu alma.” Deuteronomio‬ ‭26:16‬ ‭RVR1960‬‬

    Conclusión

    Al terminar de leer este artículo, yo esperaría que su interés de comprender la respuesta de Jesús a los fariseos; tocante a este tema, sea un motor que le anime a indagar más sobre su propia vida de amor a Dios.

    Ya tenemos los conceptos y las citas bíblicas prominentes, ahora necesitamos aplicar estos conceptos a la vida en nuestra relación con Dios. Por cierto, esta relación con Dios, no es posible sin una relación de amor y respeto con los demás. Eso lo podré explicar en el próximo artículo que tratará del segundo gran mandamiento: «y amarás a tu prójimo como a ti mismo»

    Este primer gran mandamiento está vinculado a los primeros cinco mandamientos del decálogo de Moisés; cuyo propósito es establecer pautas de relación del hombre con Dios (véase Éxodo 20:3-11)

    Busquemos el amor del Padre, amándole a través del hijo. Fortalecidos por el Espíritu Santo.

  • Es un tema común a todos los creyentes genuinos, honestos, lavados en la sangre de Cristo para santificación y purificación.

    Sin embargo, debemos ser absolutamente conscientes de que todos luchamos de manera constante; con lo que Pablo llama: las obras de la carne y, que teológicamente conocemos cómo: “vieja naturaleza.”

    Para empezar, quiero preguntarte retóricamente – eso significa que la respuesta solo te la debes dar a ti mismo-a – ¿con qué pensamientos, actitudes y obras malas luchas de manera constante? Es importante que trates de aclarar en tu mente la respuesta y medites en ello.

    Este estudio puede llegar a ser el más extenso que usted esté a punto de leer, pero es necesario para mi, tratar que ningún concepto quede inconcluso (me esforzaré en ello)

    Definamos:

    Carne: Deriva del gr. Sárx. Se refiere a, la parte externa y visible del ser creado. Implica la naturaleza humana con sus debilidades físicas y morales; así como a las pasiones. Es por definición en sí misma, lo opuesto al espíritu (lo intangible)

    Deseo: Deriva del gr. Epidsuméo. Sus sinónimos en las traducciones de la Biblia pueden ser: Codiciar, ansiar, anhelar. Impulsos. Se define como: “poner el corazón sobre… o por encima de…” cualquier cosa, inclusive de Dios.

    Desarrollando el tema:

    Vamos a analizar la expresión que sigue, del texto griego:

    Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.” Gálatas‬ ‭5:17‬ ‭

    ¿Cual es la expresión?

    “…el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí…”

    La naturaleza pecaminosa, se opone de manera “natural” a ella; contra lo que el Espíritu de Dios quiere y está haciendo en nosotros; esta oposición sucede porque afecta su esencia. O sea, la lucha de la carne no es intencional, es natural.

    Pero, ¡mucha atención! Es en esta parte donde satanás “toma ventaja” ya que ignoramos dice Pablo, las cosas de las que satanás sea capaz de hacer, a partir de nuestra naturaleza humana de pecado.

    “para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.” 2Corintios‬ ‭2:11‬ ‭RVR1960‬‬‬‬‬‬

    Pero el Espíritu Santo, se opone de manera intencional, o sea; es su misión y se la toma en serio. La misión del Espíritu Santo es evitar que la carne o naturaleza pecaminosa; asuma el control. Esto Pablo lo define así: “el Espíritu nos anhela celosamente.”

    “¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?” Santiago‬ ‭4:5‬ ‭RVR1960‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬

    La evidencia:

    Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.” Gálatas‬ ‭5:19-21‬ ‭RVR1960‬‬‬‬‬‬

    En griego, cuando Pablo dice que las obras de la carne son: “manifiestas” se refiere a que, “brillan” y se hacen evidentes públicamente.

    Entendemos por deducción, que algo que se hace evidente, es algo que estaba germinando por dentro. Como la semilla que cae a tierra y germina sin ser vista; pero luego no puede esconder su tallo, sus hojas, sus flores y finalmente el fruto.

    Las obras de la carne, brillan al mundo desde nuestro ser; cuando descuidamos y cedemos el control que solo el Espíritu Santo debe tener.

    Pero no se den por vencidos. La pureza de nuestro corazón, solo depende de la fe en lo que Cristo hizo en la cruz. Si piensas que corregirás tus malos hábitos con esfuerzo propio; vas a tropezar tarde o temprano en tu misma debilidad. Pero si confías en Dios y en su hijo Jesucristo; sabrás por la fe, que él te ha perdonado. Esa es una vida de fe.

    ¿Que significa, esta vida en el Espíritu como un acto de fe? Significa que cuando nos descuidamos y sufrimos la ignominia de nuestra pecaminosidad; deben suceder dos cosas:

    1. El justo que peca debe levantarse para restauración.

    “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.” Gálatas‬ ‭5:1‬ ‭RVR1960‬‬‬

    Usando la misma línea de pensamiento de la exhortación de Pablo a los Gálatas, que es el llamado a los que caen o retornan a cualquier ley; sea la ley de Moises, que es el caso tocado en Gálatas; o sea, a la la ley del pecado; en el caso de los que siendo gentiles vinieron a Cristo, deben levantarse y seguir firmes en la libertad que la obra sacrificial de Cristo trajo al hombre. Este es el aspecto de la fe que hemos tocado en este estudio.

    No es posible enfrentar nuestras debilidades bajo esfuerzos humanos de alguna ley. Solo existe la fe y Pablo toma posiblemente de Juan, este concepto: “la ley de Cristo” es el amor.

    “Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.” Gálatas‬ ‭6:2‬ ‭RVR1960‬‬‬‬

    Este sobrellevar las cargas, apegado al tema que Pablo está tocando; se refiere a sufrir el dolor y la pena del que tiene un fracaso espiritual; pero implica apoyarlo en su proceso de restauración.

    2. Los que siguen estando firmes espiritualmente deben restaurar al que cae:

    “Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.

    Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña.

    Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse solo respecto de sí mismo, y no en otro;” Gálatas‬ ‭6:1-4‬ ‭RVR1960‬‬‬‬

    Los creyentes deben asumir una responsabilidad activa en la restauración de un cristiano que dio positivo, por cualquier pecado; y que se arrepiente para restauración. Hay también en estos textos, una forma de abordar a los caídos y arrepentidos; por parte de los que apoyan la restauración. Y hay serias advertencias a quienes se vuelven jueces:

    1. Considerándote a ti mismo. No sea que tú también seas tentado (tenemos techo de vidrio)

    2. No tomar ventaja de la desgracia de otro, para mostrar tu propia justicia: “…someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse solo respecto de sí mismo, y no en otro”

    3. Sobrellevar la pena del pecado, de aquellos que se arrepienten para restauración. De lo contrario, caemos en desobediencia a la ley de Cristo: «que es el amor.»

    Los creyentes estamos llamados a sobrellevar, no a llevar, las duras consecuencias de la desobediencia de otros.

    Esto es un serio llamado al equilibrio. No podemos ser indolentes ante la desgracia de otro hermano. Pero tampoco debemos tomar su lugar en el proceso de restauración.

    El concepto de sustitución, solo se dio en en la Cruz; a través de Cristo quien tomó el lugar suyo y mío.

    “porque cada uno llevará su propia carga.” Gálatas‬ ‭6:5‬ ‭RVR1960‬‬‬‬‬‬

    Hay un tema subyacente en esto. Y es la influencia de satanás. Los pecados que Pablo aquí menciona, son llamados obras de la carne o consecuencias de la naturaleza pecaminosa. Pero es claro que en otros textos de la Biblia, satanás es quien: asecha, anda buscando con mala intención para destruir, quiere tomar ventaja, vino a matar y destruir, es el enemigo de nuestras almas.

    “en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,”Efesios‬2:2‬ ‭RVR1960‬‬‬‬

    Sin embargo, ninguno de estos pecados son una acción directa del diablo. Y como hemos dicho muchas veces; es importante que entendamos que satanás no tiene más poder que Cristo, y si Cristo mora en nosotros; satanás no podrá destruirnos. Pero si nosotros abrimos la puerta desde nuestra carnalidad, hará mucho daño.

    “Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.” 1 Juan‬ ‭4:4‬ ‭RVR1960‬‬‬‬‬‬

    Para terminar, quiero hacer una agrupación de estas obras de la carne, solo con el interés de entender más sus implicaciones.

    Estas obras aunque son producto de la carne, pueden ser llamadas obras de las tinieblas; porque pertenecen a una vida pasada que estuvo sujeta y subyugada a las tinieblas y al poder de la mente de satanás.

    1. Pecados de impureza sexual: Son los que atentan contra el cuerpo: adulterio, fornicación, inmundicia y lascivia.

    2. Pecados espirituales: Son los que atentan directamente con la esencia de Dios: idolatría, hechicerías y herejías.

    3. Pecados contra el prójimo: Son los que atentan contra las relaciones sanas entre las familias y los hermanos: enemistades, envidias, homicidios, borracheras, orgías.

    La clasificación de estos grupos, no distingue que unos sean más nobles que otros. Ningún pecado es noble, y cada uno de ellos trae sus propias consecuencias a las personas.

    La diferencia no está en el grado de santidad o compromiso que cedemos al pecar. La diferencia radica en el nivel de afectación. Algunos pecados pasan casi desapercibidos. Otros, son tan evidentes y destructivos porque tocan las bases de la familia; y son repulsivos socialmente.

    Amigos y amigas; el tema del pecado entre los santos, es real y no debemos cerrar la vista e ignorarlos. La Palabra enseña que en Cristo, seguimos expuestos a una batalla más despiadada que cuando le pertenecíamos a satanás.

    “Porque no estamos luchando contra poderes humanos, sino contra malignas fuerzas espirituales del cielo, las cuales tienen mando, autoridad y dominio sobre el mundo de tinieblas que nos rodea.” Efesios‬ ‭6:12‬ ‭DHH94I‬‬

    Sigamos luchando contra esta naturaleza. Sigamos, porque la sentencia de muerte eterna por estas iniquidades; ya fue quitada por la muerte vicaria de Cristo.

    “Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado;”Hebreos‬ ‭12:4‬ ‭RVR1960‬‬‬‬‬‬

    Pablo entonces termina diciéndole a los Gálatas, que deben ir hasta el final en esta batalla, para poder cosechar la victoria:

    “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.” Gálatas‬ ‭6:7-9‬ ‭RVR1960‬‬‬‬

    Debemos seguir sembrando espiritualmente, para dar el fruto del Espíritu Santo; que podrá contrarrestar las obras de la carne.

  • Introducción
    El último contacto que tuvimos por este blog, hablamos de cómo la parábola de la semilla de mostaza; se podía vincular en simbolismos y mensaje; con otras parábolas como: La parábola del sembrador y la parábola del trigo y la cizaña.

    En esta ocasión, quisiera compartir otra corta parábola intitulada: La moneda perdida.

    Esta parábola está relacionada en temática y mensaje con otras dos, a saber: La oveja perdida y El padre amoroso y su hijo pródigo. Leamos:

    “¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido. Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.” Lucas‬ ‭15:8-10‬ ‭RVR1960‬‬

    Nuestro estudio:
    En esta historia, Jesús enfatiza: La misión de Dios, por medio de Él y de la iglesia.

    Hay cuatro aspectos que quiero destacar:

    1. Búsqueda
    2. Luz
    3. Limpieza
    4. Celebración

    La búsqueda:
    En las tres historias, Jesús enfatiza una búsqueda de lo que se ha dado por perdido. Aquella mujer se percata que una de sus monedas falta; y de manera diligente, hace todo lo necesario para encontrarla, y para ello empieza por buscar.

    Estas parábolas Jesús las usó para refutar la actitud de fariseos y escribas; quienes no veían con buena actitud que Jesús compartiera con “pecadores”, siendo judío.

    “Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come.” Lucas‬ ‭15:1-2‬ ‭RVR1960‬‬

    Así que, al usar esta triada de parábolas, nos hace saber cuál es su misión y la misión de su Padre: “Buscar lo que se había perdido.”

    Ya Jesús lo había dicho de manera directa cuando tuvo su encuentro con Zaqueo; otro despreciado pecador recaudador de impuestos. https://www.bible.com/149/luk.19.10.rvr1960

    Juan 3:16 dice que Dios envió a su hijo al mundo, para que todo aquel que crea en él, no se pierda…” Encontramos este juego de palabras: buscar – perder –buscar. Dios desde el mismo momento de la tragedia en el huerto del Edén, busca al hombre y hoy lo sigue buscando.

    La luz:
    La mujer enciende una lámpara, porque en la oscuridad de algún lugar recóndito; la luz enfocará la preciada moneda que se le perdió.

    La luz es un elemento clave en cualquier búsqueda. Los evangelios enfatizan de muchas maneras que Jesús es la luz del mundo. Su luz alumbrará para dejar al descubierto un mundo que está perdido en sus delitos, de ahí mismo de donde nos sacó a cada uno de nosotros.

    La limpieza:
    Aquella mujer, enciende la luz y barre toda la basura que pueda confundir su vista para encontrar la moneda.

    Vemos cómo los rayos de luz, lo primero que evidencian es lo que estorba. Finalmente, una vez que se quita la suciedad, aparece la moneda perdida.

    Cristo es quien nos purifica al encontrarnos. La Biblia enseña que Cristo nos ha limpiado de nuestras iniquidades https://www.bible.com/149/tit.2.14.rvr1960

    La celebración:
    La escena final de las tres parábolas de búsqueda, terminan con una celebración.

    Cuan valiosas y valiosos somos. Cristo como Señor, quien es tipificado en cada una de estas parábolas; celebra en los cielos, a todos aquellos encontrados para salvación.

    Esta mujer, celebra con sus amigas que su moneda fue encontrada.

    El padre bueno celebra que su hijo pródigo, a quien había perdido; regresó a casa.

    El buen pastor reúne a sus amigos y hace fiesta por la oveja perdida pero encontrada.

    ¡Cuanta celebración hay en la vida cristiana! Tanto, como hay en el cielo.

    “Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.” Lucas‬ ‭15:7‬ ‭RVR1960‬‬

    Cada acción en esta parábola, nos ayuda a ver el gran valor que tiene una vida para Dios. Empezando por nuestra propia vida y luego mirando la del prójimo. Debemos entonces vivir nuestras vidas con gratitud y mirando a los demás como Cristo los ve: Como un tesoro valioso que vale la pena buscar y encontrar.

    Mi oración, es que Dios encuentre nuestros amigos y familiares, que aún siguen extraviados en la indecisión. También, que Dios nos encuentre a nosotros cada vez que no discernimos el camino que debemos tomar.

  • Mi recomendación es que leamos el capítulo 13 de Mateo; completo, ya que es una serie de siete parábolas que hablan acerca de la identidad o naturaleza del reino de Dios y su impacto.

    “Jesús también les contó esta parábola: «El reino de los cielos es como una semilla de mostaza que un hombre siembra en su campo. Es, por cierto, la más pequeña de todas las semillas; pero cuando crece, se hace más grande que las otras plantas del huerto, y llega a ser como un árbol, tan grande que las aves van y se posan en sus ramas.»” Mateo‬ ‭13:31-32‬ ‭DHH94I‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬

    Tenemos los elementos de la historia: una pequeña semilla, el sembrador, un campo, un árbol grande y las aves.

    Luego con solo leer la historia, se nos fija la idea de una acción que va de menos a más. Vemos que empieza pequeño y termina siendo muy grande. Así que podríamos concluir que, la idea central es: “El crecimiento y expansión del reino de los cielos.”

    Sabemos que Jesús esta enseñando acerca de la naturaleza de su reino. Entonces concluimos que el reino de los cielos, empieza como algo muy pequeño, pareciera insignificante, irrumpe en un campo donde ya hay otros arbustos y hierba; y al final, esta semilla se abre camino y termina siendo el árbol más grande del huerto.

    Las interpretaciones que sean dadas en esta parábola; deben ser acordes a las que interpretaciones que ya se han dado en las otras parábolas. Aunque cada parábola tiene su propia moraleja, los elementos metafóricos en su mayoría fueron interpretados por Jesús.

    Por ejemplo, la parábola anterior a esta es la de la cizaña que crece al lado del trigo; y donde se enfatiza la misteriosa y silenciosa forma en que la semilla de trigo, una vez en tierra; germina y crece. Bueno, podemos agregar a la parábola de semilla de mostaza; esa característica de germinación milagrosa y silenciosa.

    En la parábola del sembrador, las semillas son personas. En la parábola de la cizaña, el sembrador de buena semilla es Cristo, y el sembrador de la mala semilla o la cizaña es satanás, y el campo o la tierra es el mundo.

    Todas estas interpretaciones dadas por Jesús, deben ser tomadas en cuenta para interpretar otras parábolas similares.

    Volviendo a la semilla de mostaza, es maravilloso que consideremos los alcances didácticos de esta enseñanza.

    En primer lugar, determinemos cómo; esta parábola señala a Cristo. Porque Cristo es semilla, sembrador y el árbol grande; que da refugio a las aves.

    1. Hay una referencia bíblica que habla del grano de trigo que debe morir en tierra (germinar) para que se pueda cosechar. Y es una referencia primaria a Cristo.

    2. Cristo es el sembrador, según la parábola de la cizaña.

    3. Cristo, proféticamente es el árbol más grande del campo; al cual las aves vendrán buscando anidar en la sombra de sus ramas. Según Ezequiel 17:22-24

    En el antiguo testamento, los árboles representa personas y sobre todo reyes, mientras que las aves, pueblos y súbditos.

    Luego, el reino de los cielos que comprende un cuerpo de “súbditos”, en este caso los cristianos; representa ese crecimiento exponencial del reino que empezó siendo una pequeña, la más pequeña de las semillas. Esto hace referencia al crecimiento corporativo del reino de los cielos. La expansión del reino se ve en el crecimiento cuantitativo y cualitativo de los cristianos en el mundo. Imperios y reyes quisieron y aún quieren desaparecer la identidad del reino de Dios en la tierra; pero no han podido ni podrán.

    Finalmente, podemos aplicar este principio de crecimiento de manera personal. Cada creyente, al empezar en la fe; comienza como una pequeña semilla que va creciendo. Para eso cada cada uno de nosotros al ser sembrado, tuvo que morir a la vieja vida para renacer; esto es germinar, a nueva vida; esto es el nuevo nacimiento. De esta forma, podemos ser vida alrededor nuestro.

    El misterio del evangelio (las verdades de Dios reveladas) crecen de manera igualmente misteriosa (se van revelando de manera progresiva a los demás) Así como la semilla de mostaza, son también las acciones y obras de fe de nuestras manos. A veces tardan en verse, pero su crecimiento misterioso está asegurado.

    En lo personal, estamos llamados, no a ser el árbol más grande del huerto. Pero si a crecer y ser sombra de vida para cuantos se acerquen por ayuda.

    He aquí la clave de la parábola es: “El resultado del reino de los cielos es vida y sustento”

    Recapitulando tenemos:

    A. Una pequeña semilla. La más pequeña quizá. Eso éramos cada uno.

    B. Un hombre que siembra la semilla, que es Cristo

    C. Un vasto campo que es el mundo

    D. Un árbol grande en el campo que es Cristo en primer lugar, proclamado proféticamente. Es también la iglesia como cuerpo. Y finalmente es cada creyente en particular.

    E. Las aves que son los pueblos de la tierra, las personas que necesitan venir a la sombra y anidar en el.

    Usted y yo somos el milagro silencioso del crecimiento misterioso de la obra de Cristo en el mundo.

    Somos la semilla insignificante; que ahora se hace evidente entre los árboles del campo. Como en esencia somos semillas, nuestro destino es germinar, crecer y dar fruto. Según la parábola del sembrador: algunos fructificaremos al 30, 60 o 100 por ciento más; de almas para su reino.

    Pero es notable ver, que este reino de Dios siempre trata de vidas, nunca de cosas.

    ¡Vamos manos a la obra!