En este artículo, quiero escribir a cristianos (entiéndase por cristiano toda aquella persona que cree en Cristo como hijo de Dios y Salvador) No pretendo hacer una apología (defensa) del cristianismo, sino más bien una comparación, entre nuestras convicciones y algunas creencias del judaísmo mesiánico; para que como cristianos estemos seguros de la sana doctrina de los apóstoles que se esgrime en la inspirada Palabra de Dios.
Pablo es uno de los principales referentes, al hablar de la fe de los gentiles en Cristo (Gentiles son los no Judíos según la carne) Pero Pablo no es el único referente, pues también Pedro, Juan y en especial el escritor de la carta a los Hebreos, pone en relieve la transición de la fe desde sus receptores originales y guardianes de la revelación de Dios (los Judíos) hacia el nuevo pueblo de Dios. Los que Jesús llama: «gente que produzca los frutos de él«, esto por medio de la fe y aceptación de Jesús el Cristo.
(Mateo 21 RVR1960) 42 Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras:
La piedra que desecharon los edificadores,
Ha venido a ser cabeza del ángulo.
El Señor ha hecho esto,
Y es cosa maravillosa a nuestros ojos? 43 Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él.44 Y el que cayere sobre esta piedra será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará.45 Y oyendo sus parábolas los principales sacerdotes y los fariseos, entendieron que hablaba de ellos.
Pablo, relata en 2 Corintios 12 su testimonio personal, de cómo él fue arrebatado al tercer cielo (trono de Dios) para recibir una revelación especial, única entre los apóstoles. Muchas de las cosas que nos escribe con total maestría en sus cartas, estoy convencido que son parte de esas revelaciones, pero otras; él mismo dice, no le fue permitido proclamar o escribir. Pues Pablo es quien más nos aporta en el tema del destino de Israel y el protagonismo de la iglesia o nuevo pueblo de Dios por la fe. O como lo dice Pablo: los de la fe de Abraham (Gálatas 3:7, 9; Romanos 4:16)
Pablo habla entonces de un remanente de Israel reservado para salvación.
https://www.biblegateway.com/passage/?search=Romanos+11%3A7-8&version=RVR1960
Este remanente judío debe de creer y fiarse únicamente de Cristo el Salvador (No de los que llamándose mesiánicos, siguen la observancia de la Ley mosaica) El problema no es la ley, la cual es verdadera y buena (1 Timoteo 1:8) El problema es poner la ley en el lugar de Cristo el Mesías (Hechos 13:39; Romanos 8:3)
Luego, Pablo a los hermanos de Éfeso les explica esta nueva vivencia de la fe. Ya no judíos, ya no gentiles. Ahora un solo pueblo reconciliado por medio de Cristo.
11 Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne.12 En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.13 Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.14 Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación,15 aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz,16 y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.17 Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca;18 porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,20 edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo... (Efesios 2:11-20 RVR1960)
Claramente, Pablo señala que el fundamento, para sobreedificar la fe, y que debe ir sobre «la principal piedra del ángulo, que es Jesucristo», son las enseñanzas de los apóstoles elegidos por Jesús. Esta lista de apóstoles, esta descrita en los evangelios durante el ministerio de Jesús en la tierra. Claro está, Pablo mismo como un abortivo, así se auto percibe él mismo, es considerado dentro de los apóstoles fundadores de esta nueva vivencia de fe.
Una fe que creció en medio de dura persecución desde Jerusalén hacia las provincias romanas paganas. Es en Antioquía de Siria, que se le da por primera vez el nombre de «Cristianos» a los seguidores de este camino; que no era exclusivo de los judíos, ni de los no judíos o gentiles (paganos griegos, romanos y de otras etnias)
A este crecimiento cristiano entre paganos es lo que Pablo llama en el anterior pasaje de Efesios; «los que estabais lejos». Y a los convertidos de entre los judíos llama; «los que estaban cerca».
Pablo escribe en esta carta: «…porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre…» Ya no son dos pueblos, es uno solo unido por medio de Cristo.
Después de fundamentar un poco la enseñanza respecto a la Iglesia del Señor, y la realidad de los judíos según la carne, a la luz de las Escrituras; debemos decir que: Quienes se alejaron de la verdad fueron ellos, los judíos; quienes estaban cerca, y no nosotros; quienes estábamos lejos. Por lo tanto, los cristianos no debemos abandonar nuestra fe y doctrina según las enseñanzas de los apóstoles. Los cristianos que no son de linaje judío y se vuelven a las practicas del judaísmo; están alejándose de la verdad.
Hay diferencias entre los grupos «mesiánicos» que en el transcurso de los años, se han ido marcando. Lo cierto es que la mayoría de mesiánicos que son vertiente de judíos, ponen en duda la veracidad del nuevo testamento, o lo aceptan dudando de la inerrancia que debemos conceder a las escrituras.
¿Por qué dudar o no aceptar las Escrituras del Nuevo Testamento? Por que las cartas de Pablo son muy concretas sobre la re interpretación en Cristo, de la ley mosaica. Pero también, el mismo Jesús es un intérprete heterodoxo (discrepante de la tradición interpretativa de la ley) Por lo tanto, hablar de pertenecer al movimiento judío mesiánico, sin dar un valor relevante a las practicas judías y judaizantes de la Toráh y, a las ceremonias festivo religiosas de ellos, es autoengañarse.
Algunas consideraciones que he recopilado desde el punto de vista de la religión, según el portal: religionesdelmundo.org: (Tomar en cuenta que no todos los grupos mesiánicos llenarán cada uno de estos puntos, pero quizá concuerden con algunos)
- Los judíos mesiánicos realmente viven en un limbo religioso porque no son considerados como cristianos pero tampoco judíos
2. Cabe destacar que no se pueden llamar cristianos porque ellos han renunciado a Cristo como el Señor y como hijo de Dios, para adorar a Elohim o Jehová
3. Así mismo denuncian que la religión cristiana no fue fundada por Jesús sino que sus raíces son paganas en vista de que cree en una deidad como Mesías
4. No se pueden llamar judíos porque los auténticos judíos no los acogen como parte de su religión, además el Estado de Israel no los reconoce como parte de la religión judía
5. Creen firmemente que el Nuevo Testamento Original fue destruido por la iglesia católica en vista de su antisemitismo histórico.
6. Por ningún motivo aceptan la versión del Nuevo Testamento escrito en griego porque creen que sus creencias judías son omitidas y utilizan un vocablo pagano.
7. Aunque reconocen que Dios se hizo carne a través de Cristo, no lo ven como su hijo sino como el hijo de José, declarado por Dios como el mesías pero que Jesucristo es pagano.
8. Reconocen el concepto trino de Dios como algo pagano.
9. La única misión del Espíritu Santo es llevar al cumplimiento total de Torá.
10. Jehová está fielmente casado con Israel no con ninguna iglesia, esta es una concepción occidental.
Según el portal de Wikipedia, podemos analizar un poco la historia de sus inicios y propósito:
Cito: «El judaísmo mesiánico es un movimiento religioso que surgió de las misiones hebreo-cristianas entre los siglos XIX y XX, cuyo objetivo era la evangelización del pueblo judío. Contiene componentes cristianos con elementos judíos y de la tradición judía. Se originó como un movimiento hebreo-cristiano en la Inglaterra del siglo XIX, donde congregaciones hebreo-cristianas comenzaron a fundarse; la primera de estas fue «Ben Abraham» en la ciudad de Londres, fundada con cuarenta y un miembros en 1813″
Al analizar esta corta referencia de la historia en Inglaterra, vemos que, fue una estrategia para alcanzar a judíos para Cristo. Pero de alguna manera combinando prácticas religiosas cristianas y judías. No obstante, en todo alcance evangelístico; es bien sabido que la verdad del evangelio debe estar basada en el fundamento de los apóstoles del primer siglo de la iglesia cristiana. Tristemente, lo que fue una estrategia de alcance a los judíos en Europa, terminó siendo una religión; a mi parecer, falsa, que ha arrastrado a cristianos en todo el mundo.
Conclusión: este tema lo he escrito en favor de amigos y hermanos muy cercanos, que alguna vez los he visto algo confundidos sobre esta tendencia. También, lamentablemente he visto algunos otros creyentes, apostatando de la fe; por haberse mezclado con estas prácticas anti cristianas.