Por Elías Lara
En algunas oportunidades he insistido en una señal irrefutable y poderosa, para identificar cuán cerca está lo que la Biblia llama “el día de nuestra redención”; según Pablo a los hermanos de Éfeso (Efesios 4:30). A la señal a la que me refiero es a la conducta humana.
Estimados lectores y lectoras, acerca de la segunda carta de Pablo a Timoteo capítulo tres, encontramos el peso de la conducta humana respecto al fin del siglo.
Hay una descripción detallada que hace el apóstol, acerca de la sociedad del fin de los tiempos. Esta es una carta pastoral y doctrinal para Timoteo, y otros jóvenes pastores de la época de Pablo. Hay además advertencias, y justamente este capítulo tres es una llamada para estar alertas. ¿Por qué? Porque la conducta humana se iría tornando cada vez más hostil contra la misión de la Iglesia. Lo fue en los albores de la Iglesia en el primer siglo, lo fue durante y después de Cristo a través de la historia, y lo será hacia el fin mismo de la era.
En esta segunda carta a Timoteo (2 Timoteo 3:1-5) Pablo describe con adjetivos claros esta conducta humana centrada cada vez más en un ego agigantado; egolatría, egoísmo y egocentrismo. Esas raíces son las que generan la conducta grotesca, hostil, violenta, anárquica e impía de estas generaciones del fin.
“También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. 2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, 3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, 4 traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, 5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a estos evita”. 2 Timoteo 3:1-5 (RVR 1960).
En esta primera parte del capítulo tres, encontramos paralelos contextuales y contemporáneos de violencia contra los creyentes, ya sea de tipo ideológico, político y persecutorio.
Por otro lado, en la vida diaria vemos y leemos de tanta violencia en general por el carácter implacable de las personas crueles y aborrecedoras de lo bueno. Vemos el amor a los deleites más que de Dios y de su palabra. La hipocresía de los que se quieren presentar como piadosos, pero con sus actos niegan sus palabras. La falta de afecto natural y respeto por las autoridades; sean estos los padres, o las autoridades civiles y religiosas. En fin, esta es una excelente radiografía de nuestra sociedad.
Estas características de la humanidad actual encajan en los diversos colectivos que no podrían corresponder con una respuesta Bíblica a sus vacíos existenciales, y traumas. De ahí que proliferan los movimientos políticos de izquierda que niegan a Dios, crecen los movimientos de minorías que se sienten excluidos (LGTBI+, ambientalistas anárquicos, cultura Woke, grupos antisemitas, etc.). Por cierto, los animo a buscar información acerca de esta cultura Woke, también llamado “virus woke”, porque es una integración de todas las ideologías postmodernas que buscan cambiar lo normativo en todos los campos, por ejemplo: hablar de maternidad ya no es aceptable porque lo llaman un constructo normativo, o sea, algo que excluye a una persona no binaria que se auto percibe padre o madre indistintamente de su sexo (el sexo tampoco es biológico para ellos). También los invito a estar más inmersos en los grandes cambios sociopolíticos de países históricos como España, donde en las regiones llamadas autónomas como el país vasco, es prohibido usar la bandera de España, símbolo de su propio país, incluso es una sentencia de linchamiento en la calle para quien la use. Y así está el mundo. Una anarquía violenta que va creciendo, y cuando políticamente caigan todos los sistemas de derecha, el mundo habrá encontrado la licencia para pervertirse aún más, y no porque los partidos de derecha sean algo bueno, sino porque los partidos de izquierda por filosofía y compromiso con la agenda woke; llevarán al mundo al mismo Armagedón (la batalla final del hombre contra Dios, donde el duelo es la blasfemia y la mentira del binomio humano-diabólico y la verdad y el juicio de la boca de Dios) – ver Apocalipsis 16: 13 y 19:21).
Pero también encaja muy bien con lo que la psicología nos revela, y es el aumento de trastornos y enfermedades mentales. Tristemente, la psicología apuesta por una respuesta estrictamente humanista (sin Dios), a la necesidad de humanos a quienes les hace falta Dios. No obstante, la ciencia desde la psicología es de gran apoyo para evidenciar la decadencia moral y mental de los seres humanos, de alguna manera deja a la sociedad “con la soga al cuello” al excluir a Dios de su ecuación.
Ahora pasemos a los versículos seis y siete (2 Timoteo 3:6-7) hay como un velo que debemos correr para darle un sentido más escatológico a este capítulo, tal como yo lo leo y analizo.
“Porque de estos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas concupiscencias. 7 Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad”. 2 Timoteo 3:6-7 (RVR 1960).
Estas “mujercillas” no pretende según el contexto, referirse a prostitutas; más bien refiere a mujeres vulnerables que han sido excluidas sistemáticamente, y que buscan equidad. También la referencia de que estos hombres se meten a las casas denota el método de estos líderes corruptos, analizan a sus objetivos y con sagacidad penetran de manera física; o con sus filosofías, el corazón de estos núcleos familiares donde hay hambre de conocimiento liberador; y se vuelve tierra fértil para sembrar semillas de envanecimiento (ideologías antibíblicas).
El modo de operar de estos líderes corruptos o falsos maestros, Pablo lo compara con los hechiceros egipcios; Janes y Jambres, que imitaron a Moisés, hasta llegar a un punto de no poder vencer con sus falsedades y encantamientos, el poder genuino de Dios ante Faraón. Así pasa y seguirá pasando con los falsos maestros, falsos pastores y falsos líderes.
En el tiempo que vivimos estas mujeres vulnerables, se aglutinan en movimientos ultra feministas; una barrera para conocer la verdad del Evangelio, aunque genuinamente la mayoría en este colectivo buscan la verdad que las reivindique ante la hostilidad machista de siglos. Y por eso se acrecientan las falsas doctrinas que validan una reivindicación de la mujer en el contexto social y religioso, desde una perspectiva antagónica al hombre. Ejemplo, la teología de género y la teología de la liberación.
Tanto el ego muy grande impreso en el carácter humano, como en las luchas sociales de reivindicación de minorías que se han sentido excluidos, deslazados y violentados, hemos evidenciado los vicios que reflejan el cumplimiento más evidente del fin de los tiempos. El hombre ha despreciado a Dios por los placeres. Y de esta forma está sellando su propio exterminio.
Así que, estemos atentos a la conducta humana, sin sorprendernos de todo lo que está pasando y cuanta violencia y maldad coexisten en este mundo. Pues como Pablo cita: “mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados.” 2 Timoteo 3:13 RVR1960.
En conclusión, desde un panorama bíblico-escatológico, hay revelación y evidencia, de un deterioro paulatino de la moral y una decadencia total que coincidirá con el regreso del Señor Jesucristo.

