«Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” Juan 14:6 RVR1960
La tercera caracterización de Cristo en este pasaje es la vida.
Génesis 2:7 nos relata que Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló aliento de vida. Ese es el principio de la vida del hombre, un soplo de Dios.
Cuando hombre y mujer desobedecen en el huerto de Dios, caen en muerte espiritual.Una vez más, necesitamos el soplo de vida. Y Dios no lo ha negado pues entendemos a la luz de la Biblia que en el mismo huerto del Edén, hubo juicio y redención (justicia y misericordia)
Así que mediando la gracia divina, por medio del sacrificio de Cristo en la cruz, nosotros hemos sido sellados para Dios y regenerados para vida, a través del Espíritu Santo. No por nada el Espíritu Santo es relacionado con el viento o el hálito de Dios.
Espíritu se traduce del hebreo Ruáj y del griego pneúma; como aliento de vida y alma racional. El Espíritu Santo habita permanente en nosotros los hijos de Dios. Sabemos que su aliento de vida nos vivifica.
En Juan capítulo 17 Jesús está orando al Padre y expresa el sentido mas espiritual de la vida:
“como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste.”
“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.” Juan 17:2-3 RVR1960
Jesus dice de sí mismo: “tú me has dado potestad (permiso absoluto) sobre toda carne, para dar vida eterna a los que me diste (los discípulos)… acto seguido, Jesús define lo que es la vida eterna. Y para explicar mejor la naturaleza de la vida eterna, lo divido de acuerdo a dos énfasis que Jesús confiere:
1. Vida Eterna: Dios como Padre: «El que me ha visto a mí, ha visto al Padre»
En su diálogo con los discípulos, Jesús apela a este conocimiento en la respuesta que le da a Felipe.
“Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?” Juan 14:9 RVR1960
Aquí podemos desarrollar una teología de la paternidad divina. Es un concepto ampliamente desarrollado en las Escrituras. Es también el principio más atacado por satanás. ¿Cómo lo ha hecho? Trayendo confusión y dolor a la vida de las personas, por sus experiencias paternales.
Nuestras experiencias paternales, deben ser evaluadas a partir de la paternidad divina. Y no rebajar la paternidad de Dios, a la frágil o ausente paternidad del hombre.
Jesús insiste en el tema de paternidad, y Juan no pierde detalle:
“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;” Juan 1:12 RVR1960
El vínculo entre la vida eterna y la paternidad de Dios es tan comprometida, que Juan repite muchas veces la palabra Padre; en su evangelio.
Este conocer a Dios entonces, no es meramente un proceso de la razón. Involucra el corazón, y las emociones. Nos vincula con la deidad. Él es nuestro Dios, el único y verdadero.
2. Vida Eterna: Una relación con Cristo. «Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais»
“Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.» Juan 14:7 RVR1960
Una relación con Jesús, de seguro nos permitirá experimentar la esencia de Dios. Y nos reconciliará con Él.
Estos dos aspectos son relacionales. Porque la vida eterna es claramente una relación filial o familiar. No iremos a casa de papá, si Él no es nuestro papá.
Este aspecto bíblico nos muestran cuán alejada puede estar la humanidad de Dios.
En tanto el hombre perciba a Dios como una entidad lejana, que no es capaz de establecer relación alguna con la criatura, menos puede esperar tener una relación con Dios como padre.
La vida eterna es imposible para quien no tenga una relación de hijo a Padre con Dios.
Aquí llegamos a la conclusión del estudio de Juan 14:6 donde Jesús se identifica como:
1. El Camino: no un camino. Es el único camino mediante el cual podemos llegar a Dios.
2. La Verdad: no una verdad. Es la única verdad que nos puede revelar a Dios; tal cual es.
3. Es La Vida: La única vida eterna. Fuera de Él, todo es temporal y muerte eterna.
Si no tienes a Cristo, no tienes la vida eterna. Pues solo a los que le reciben les ha sido dada potestad de ser hechos hijos de Dios. Y si hijos, también coherederos con Cristo. Y sabemos que Cristo es el heredero de todo lo que le pertenece a Dios.
El segundo hálito de vida; es la respuesta de Dios a la caída del hombre en el huerto. Ha sido posible por el sacrificio de Cristo su hijo; e implementado por el soplo de su Santo Espíritu.
La vida tiene un solo camino, se fundamenta en una sola verdad, y resulta en eternidad por medio de Cristo
Mientras lee, medite seriamente. ¿Has invocado a Cristo para que venga a tu vida como salvador? Si no es así, te invito a que lo hagas. Pidas perdón y seas salvo eternamente.
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