Debemos poner atención a las emociones y sentimientos existenciales. Ellos nos pueden llevar a un descubrir el propósito más elevado entre otros buenos propósitos, o en algunos casos pueden llevar a una crisis existencial.
Por favor, anote que, el existencialismo filosófico es bastante debatible porque concluye que ante las preguntas vitales del ser humano; no hay respuesta compatible con las aspiraciones humanas. Pero cuando hablamos de “existencialismo” desde la psicología, se analizan los sentimientos que generan; aquellas reflexiones profundas acerca del propósito, y el sentido de la vida. O sea, hay un propósito motor que nos mueve y nos mantiene conscientes el día a día, a través de la reflexión.
Desde esa premisa, nuestros pensamientos generan emociones y sentimientos existenciales, o propositivos en la búsqueda de un fin mayor.
Reflexionemos un texto existencial, como la mayoría de la literatura bíblica poética y sapiencial. Es un salmo de David.
“Una cosa he demandado a Jehová, esta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo”. Salmos 27:4 (RVR1960).
Esa “una cosa” es un fin mayor, que David demanda a Jehová, pero a la vez; él busca de manera “consciente”.
Otra versión nos amplía la comprensión:
“Lo que pido de Dios, lo que más deseo, es el privilegio de meditar en su templo, vivir en su presencia cada día de mi vida y deleitarme en su perfección y gloria”. Salmos 27:4 (NBV).
Esa “una cosa”, es “vivir en su presencia cada día de su vida”. Si ese es su bien mayor, o su propósito motor, entonces su vida ha de moverse en un presente de descubrimiento constante de la hermosura de Dios (una hermosura que enmarca, la gracia y bondad de Dios según el término hebreo usado aquí). Y su futuro no depende de lo que su corta existencia física, y debilitada moral le imposibilita soñar, sino de lo que el todo poderoso y eternamente existente, le promete para su eternidad.
El contexto de este salmo 27 es una búsqueda de cuidado divino y protección ante los ataques despiadados de sus enemigos. Buscar a Dios para contemplar y disfrutar de su hermosura, no es un concepto estético; es un alivio por ver en un ser omnipotente, tanta gracia y bondad para con un ser impotente. Inquirir en su templo es, además, una seguridad de alcanzar la benevolencia de Dios por pedir su protección. David sí nos deja claro que buscamos a Dios no solo por lo que es Él, sino por lo que nos puede dar Él.
David, fue guerrero, fue rey, fue un hombre enamorado de sus mujeres, tuvo hijos, se deleitó de muchas formas y, además, cometió grandes desaciertos, pero supo sufrir y esperar sus momentos de gloria. Toda esa lista de virtudes y deshonras fueron en esencia sus pensamientos, por medio de los cuales buscó sentido y propósito; hasta que encontró el fin motor para su vida, y lo expresó en este salmo.
Inquirir en el templo (tabernáculo) y conocer la hermosura de Jehová era una meta sublime casi apartada para un buen sacerdote. Pero llevó a David a conocer más íntimamente a Dios, porque él lo demandó y, además, lo buscó de manera intencional o consciente.
El tabernáculo (casa de Jehová) es solo un tipo de la presencia de Dios inagotable. El tabernáculo era en sentido físico, la habitación de Dios, y en sentido simbólico: “Dios habitando entre nosotros”.
Usted y yo podemos tener sin ningún problema, propósitos que le dan sentido a la vida cotidiana; pero debemos buscar el propósito motor que nos mueva al fin mayor, el sentido pleno de nuestra existencia, que no termina con la muerte. Y debo decir, que si Cristo no está en ese propósito mayor de nuestra vida; en vez de tener un sentido de vida, tendremos crisis existenciales llenas de vacíos. Sí, el vacío también llena y tiene peso negativamente agotador.
Hermoso es demandar de Dios su presencia, tal como lo hizo David, y no solo sus riquezas materiales, que parece ser la costumbre de nuestra época.
“Sin embargo, ese tiempo de oscuridad y de desesperación no durará para siempre. La tierra de Zabulón y de Neftalí será humillada, pero habrá un tiempo en el futuro cuando Galilea de los gentiles, que se encuentra junto al camino que va del Jordán al mar, será llena de gloria. El pueblo que camina en oscuridad verá una gran luz. Para aquellos que viven en una tierra de densa oscuridad, brillará una luz. Harás que crezca la nación de Israel, y sus habitantes se alegrarán. Se alegrarán ante ti como la gente se goza en la cosecha, y como los guerreros cuando se dividen el botín. Pues tú quebrantarás el yugo de su esclavitud y levantarás la pesada carga de sus hombros. Romperás la vara del opresor, tal como lo hiciste cuando destruiste al ejército de Madián. Las botas de los guerreros y los uniformes manchados de sangre por la guerra serán quemados; serán combustible para el fuego. Pues nos ha nacido un niño, un hijo se nos ha dado; el gobierno descansará sobre sus hombros, y será llamado: Consejero Maravilloso, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Su gobierno y la paz nunca tendrán fin. Reinará con imparcialidad y justicia desde el trono de su antepasado David por toda la eternidad. ¡El ferviente compromiso del Señor de los Ejércitos Celestiales hará que esto suceda!” Isaías 9:1-7 NTV.
En un lenguaje muy simbólico, la lectura se torna ambigua si no se aborda el contexto de proclamación profética, y luego se conecta con la interpretación en el primer siglo, que es y debe ser la misma visión de la Iglesia cristiana.
Jesús el Mesías es sin duda el sujeto y el objeto de las palabras esperanzadoras de Isaías. Así que, el contexto es una tierra avergonzada por su desobediencia que atañe a toda la nación judía. Pero en el contexto de la interpretación de la época de los apóstoles y del mismo Jesús; la tierra es el norte de Israel, Galilea; cuyo simbolismo es global al referirse a la tierra de los paganos en total oscuridad. Por eso leemos en los Evangelios, esta interpretación:
“Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, Camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles; El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; Y a los asentados en región de sombra de muerte, Luz les resplandeció.” San Mateo 4:15-16 RVR1960.
La tierra camino al mar, era menospreciada por la nación judía. Y es en ella que se inicia la predicación, encarnada en Jesús, ciudadano de Nazareth. Jesús Nació en Belén, cuna judía. Pero su encarnación y proyección ministerial y profética fue desde la tierra de los paganos. Sólo esos hechos ya son un mensaje claro de su misión mesiánica: salvar y ser luz a los que viven en densa tiniebla.
Jesús vino al mundo como una luz propicia, no como una luz más, sino única. Aunque lo esperaban como un líder político que les quitaría el yugo de opresión imperial, él fue y es el Adalid de la victoria sobre la peor esclavitud; la de la consciencia.
Quién es libre en su consciencia, es libre para definir su camino y destino. No habrá más imperios humanos que lo sometan.
La Navidad no es una “feliz fiesta”, es una celebración de nuestra libertad. El cristiano debe vivir plenamente a la luz de la libertad de cualquier opresión espiritual, intelectual y mundanal.
¡El ferviente compromiso del Señor de los Ejércitos Celestiales hará que esto suceda!
Anarquía es en primer lugar un concepto filosófico y luego político, pero a la vez termina siendo una elección de vida que se opone radicalmente al pensamiento y práctica cristiana. De hecho, el “anarquismo” es la definición política del concepto, y fue una propuesta que se opuso al socialismo de Marx. No obstante, comparte con el marxismo, la idea de que el ser humano debe despojarse de todo aquello que lo esclaviza. Desde esta perspectiva, el principal exponente de esta doctrina anarquista, proponía:
Mijaíl Bakunin (1814-1876) En su obra Dios y el Estado, argumenta que, si Dios existiera realmente, sería necesario abolirlo, pues la idea de un ser supremo justifica todas las formas de autoridad y servidumbre en la Tierra. Afirmaba que la verdadera libertad humana solo es posible a través del ateísmo y el materialismo (la fe en la ciencia y la razón, no en la religión). De ahí el pensamiento anticristiano del socialismo como doctrina filosófica que sostiene diversos movimientos políticos, sociales y culturales en occidente, y países comunistas de otras latitudes.
¿Pero cuál es la connotación espiritual de estas ideas y doctrinas humanistas? Tanto Isaías como Ezequiel dejan registro acerca de la causa original.
Isaías 14: 11-14. 11 descendió al Seol tu soberbia, y el sonido de tus arpas; gusanos serán tu cama, y gusanos te cubrirán. 12 ¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. 13 tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; 14 sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo (RVR1960).
Ezequiel 28: 13-15; 17. 13 en Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación. 14 tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas. 15 perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad. 17 se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti (RVR1960).
Satanás se llenó de soberbia, y cuando Isaías dice que la soberbia del querubín descendió al Seol; refiere figuradamente a la tierra (lugar de los muertos en términos generales y espirituales) volviéndose en contra de Dios y sus leyes. La anarquía es exactamente, una humanidad incómoda con las leyes establecidas por Dios, y por el intento mismo de un modelo de gobernabilidad humano. Satanás desde entonces intenta desligarse de Dios. Y es exactamente lo que el ser humano está intentando hacer, con filosofías como el anarquismo y la anarquía. O sea, cuando referimos al anarquismo; señalamos la sistematización dentro de la sociedad y sus formas de gobernarse. Mientras que, al referirnos a la anarquía, señalamos a la conducta humana individual. Y estas distinciones son de gran valor, pues desde ideologías como la marxista, anarquista, progresista y socialista; pasando luego por la rebelión contra regulaciones, leyes y cuerpos de autoridad estatistas, llegando hasta la sublevación contra la familia y sus figuras de autoridad; todo es un solo engranaje, que por cierto en nuestro tiempo es penoso hasta dónde hemos llegado.
Debemos ser muy críticos dentro de la familia, cuando los hijos e hijas se levantan en contra de sus padres; en la búsqueda de una independencia absoluta de los vínculos paterno-maternales. Una independencia que busca desligar la responsabilidad de las reglas de casa.
Debemos ser críticos contra los movimientos progresistas y feministas, que arremeten contra la figura paterna, en protesta; según sus ideas, contra la autoridad que subyuga la voluntad de la mujer, o se adueña de ellas, y lo llaman patriarcado, vinculándolo directamente y sin brújula; con la historia de los patriarcas de la Biblia, para encadenar conceptos errados, a la inerrante dialéctica bíblica.
Críticos contra aquellas personas anti estado (no es anti gobiernos que bien pudiera darse tras una mala gestión) sino, opuestos a la existencia y regencia estatal. Tan necesaria para una vida equilibrada, equitativa y protegida.
Críticos contra aquellas personas que no quieren someterse a las leyes de un país, a las reglas sociales, convenciones colectivas de convivencia, comunidad y solidaridad. Estas personas son fácilmente identificables; pues se vuelven abusivos, prepotentes, hacedores de maldad, matones, soeces, despiadados y, en fin, peligrosos. Y hay opciones políticas en las urnas que proponen este camino en aras de la libertad absoluta. Pues para ellos, todo lo que se impone a fuerza de regulación y ley, se vuelve esclavizante; inclusive la religión.
Pero mucho cuidado con la anarquía pasiva que se practica en iglesias y hogares de creyentes. En las iglesias se oponen al orden, rendición de cuentas, transparencia, y liderazgo; generando caos, pleitos y antagonismo hacia la pastoral. En los hogares, son esos miembros de la familia incómodas con las reglas, el orden, el aseo, las rutinas y poco solidarias con la dinámica de la familia. En este aspecto, es importante señalar que, a los hijos e hijas se les debe enseñar estas cualidades de básica cortesía humana, y apoyo solidario.
La anarquía genera caos, desestabiliza el orden, rompe las reglas, y sigue la agenda de satanás, quien la ha usado como arma contra Dios, y sus leyes físicas que sostienen el universo, y nos permite a la humanidad la subsistencia; así como las leyes morales para asentar raciocinio, voluntad y elección; generando dignidad distintiva respecto a la vida animal.
Por ejemplo, la ley de la gravedad que le permite al planeta tierra, por la fuerza de su propia masa; mantenerse en su lugar, y mantener a los otros cuerpos celestes lo suficientemente alejados. Esto es lo que genera el equilibrio perfecto, y el orden adecuado para evitar el caos y el cataclismo. ¿Qué pasaría si la materia cobrase vida propia y voluntad para decidir no seguir esta rutina impuesta por su hacedor (Dios)?
Es exactamente lo que el hombre decidió un día, tomar vida propia y una voluntad independiente de Dios, dejando aquella ley de vida, que es moral e intrínseca a cada humano (o sea, es propia, interna y constitutiva de cada humano). Así el humano y la humanidad son por naturaleza caída (tal como cayó satanás del cielo) una especie anárquica.
El mundo anti-Dios, al cual han querido abolir como citaba Bakunin en su teoría del anarquismo, mantiene una agenda que Agustín Laje la define: “sin familia, sin Dios y sin patria”. No por nada, el profeta Daniel describe al anticristo, “el sin ley”. Ese es el mundo del desenlace, y el anticristo opera desde ya en las mentes de las masas, cada vez más enemigas de Dios y del cristianismo.
Es en Cristo Jesús que el ser humano regresa a la vía de la ley de Dios, que esta escrita en nuestros corazones. Pero los cristianos creemos en la familia, la iglesia, el estado, el orden, la rendición de cuentas, la ley moral, la ley natural y la dependencia de Dios en todo. Y en la eternidad, seremos gobernados y guiados por Dios mismo, nunca más conoceremos la anarquía.
3 Dijo también Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa. 4 Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará este, sino un hijo tuyo será el que te heredará. Génesis 15:3-4 (RVR1960).
Dios había llamado a un hombre de Ur de los Caldeos, de una tribu semítica nómada, donde obtener riquezas y cuidarlas, pasaban como validación de la hombría. El patrimonio lo era todo. Dios quiere darle un significado diferente a esta familia, y al mundo. Si somos cuidadosos al leer génesis del capítulo 1 al 45; vemos que Dios trata con la humanidad universalmente. Pero a partir del capítulo 45, Dios trabaja con la familia de Jacob en Egipto, y empieza a tratar en el transcurrir de años y siglos; con una nación en particular.
Mientras Dios trató con las primeras civilizaciones, la dinámica familiar nos presenta a una familia traumatizada y llena de culpa cosmológica en Adán y Eva (llegando incluso al primer homicidio), luego a una dinámica de familias patriarcales que se centraban en la protección, el pastoreo y la agricultura para la economía familiar. Pero cuando Dios llama a Abraham, le ordena dejar su tierra y su parentela, justo todo su patrimonio. Y luego le va enseñando a confiar en Él, a través de diferentes pruebas. Y es por medio de Abraham; llamado para servir a los planes de Dios, donde el planteamiento divino es volver a una familia moldeada por Dios mismo, a las tierras elegidas por el mismo Dios (Canaán). Y siendo de esta manera con Abraham, una constelación familiar universal, sus decisiones tendrán una imputación igualmente universal.
Hoy voy a caminar sobre la cuerda floja respecto a la hermenéutica bíblica, y la búsqueda de respuestas escatológicas. Y digo escatológicas; en tanto que, ya estamos viviendo eventos preparatorios al desenlace de la humanidad desde la perspectiva bíblica.
¿Cuál era el hijo “propio” de Abraham? Si usted responde que era Isaac porque lo tuvo con Sara, podría invalidar la dinámica y costumbre de esa era patriarcal, donde para ellos todo cuanto salía de sus lomos era de su propiedad; esposa, concubinas, hijos e hijas, y nietos, esclavos y animales. Por eso Jacob bendijo a sus hijos, tanto de su amada Raquel, como los que tuvo con Lea, Bilha y Zilpa. Todos fueron sus hijos legítimos y de su propiedad. Bueno, pues con Abraham fue el mismo caso. Tan legítimo era Ismael con Agar, como Isaac con Sara. Pero, ¿cuál es la diferencia entre el patriarca de la fe, con respecto a su nieto Jacob? Que Dios determinó en Isaac cumplir la promesa hecha a Abraham y Sara, determinando que Isaac era el heredero del llamado divino. En aquella decisión el poder de Dios fue exaltado, pues para Sara y su marido aquello de concebir y dar a luz, era posible solo por provisión divina. Si ustedes notan, Isaac es el único de los tres patriarcas principales, que no tuvo concubinas, y el mensaje que me deja es que las promesas de Dios son exactas, puras y sin añadidos. Pero Abraham y Sara añadieron su “mejor idea”, de la forma en que pensaban que se podría cumplir la promesa de Dios en sus vidas.
En este contexto, quiero anclar mi argumento para tratar de explicar bíblicamente, lo que está pasando en el mundo en estos últimos años, donde hay constantes sobresaltos político militares con los hijos de Ismael (el supuesto hijo ilegítimo de Abraham), fruto de una decisión humana, que pretendió ayudar al cumplimiento de la promesa de Dios. Y es que los cristianos debemos mirar con la lente correcta todos estos acontecimientos, sin tomar una postura política, religiosa e ideológica, pero sí con claridad del contexto histórico del texto. Ya que, desde aquella situación familiar, el mundo quedó a la espera del desarrollo de multitudes incontables de descendientes del patriarca, que estarían hasta el fin en discordias, como producto del peso emocional generacional; por la conducta de Sara hacia Agar y su hijo Ismael, quienes fueron afligidos y humillados por ella. Los planes de ambos, tan humanos como inservibles empezaron a generar la consecuencia que la humanidad sufre hasta hoy. Leamos:
8 Y le dijo: Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes tú, y a dónde vas? Y ella respondió: Huyo de delante de Sarai mi señora. 9 Y le dijo el ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora, y ponte sumisa bajo su mano. 10 Le dijo también el ángel de Jehová: Multiplicaré tanto tu descendencia, que no podrá ser contada a causa de la multitud. 11 Además le dijo el ángel de Jehová: He aquí que has concebido, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Ismael, porque Jehová ha oído tu aflicción. 12 Y él será hombre fiero; su mano será contra todos, y la mano de todos contra él, y delante de todos sus hermanos habitará. Génesis 15:8-11 (RVR1960).
Y este texto es uno entre otros varios, que fueron decisiones universales, con consecuencias imputables a la humanidad entera. Hasta este día hay muchas crisis en el mundo; bajo líderes de otras naciones, pero estas crisis de larga data entre la misma familia semítica (pleito de hermanos), es la más enconada, llena de odio y escatológica. Dios marca tiempos y señales alrededor de estas naciones fraternas y enemigas a la vez. Son las naciones árabes, y la nación de Israel. Ancestralmente emparentadas, pero con los siglos se han ido separando y desmarcando.
Por supuesto, ahora se suman otras naciones sin historia ni abolengo bíblico. Pero todas confabulan contra Israel. Una tierra que yo en lo personal no descarto de los planes y acontecimientos del desenlace del fin. Teniendo claro que la Iglesia es el pueblo de Dios, y no Israel como país, pero aclarando también, que hay cumplimientos y valores cuyo significado solo se pueden extraer de Israel. En una ocasión, por ejemplo; Jesús respondió a una samaritana: “la salvación viene de los judíos”. Una expresión de profundidad espiritual, e implicaciones culturales no pequeñas, cuyo valor solo se explica en la nación judía.
La humanidad hoy opina con puntos de vista de igualdad, derecho y humanidad, pero el cristiano debe pensar como Cristo. Ver esto con la mente de Cristo.
Hay dos vertientes del pensamiento humano; o paradigmas en los cuales podemos acuñar diferentes ideas e ideologías respecto a lo que está experimentando la sociedad actual a nivel político, económico, ecológico y cultural. Uno es el paradigma del pensamiento cristiano nutrido en la fe practicante de las verdades bíblicas, y la otra; es el pensamiento humanista nihilista (Nihilismo es un pensamiento filosófico pesimista, en envoltura progresista). Desde esta perspectiva, podemos entonces interpretar, y hasta juzgar los acontecimientos que están sucediendo en nuestra sociedad bajo uno de los dos enfoques; o en su defecto, bajo un enfoque más ecléctico (combinación de ambos puntos de vista).
Nuestra postura cristiana, no debe estar basada en ideologías anticristianas como las que se promueven en la ONU, o en países anárquicos, y en movimientos de anarquía. Tampoco debe estar apoyada en romanticismos bíblico históricos hacia Israel. Debe ser acorde al carácter pacificador de Cristo, y la denuncia valiente del pecado, tan contundente como nuestro Señor lo hiciera (lo hizo tantas veces contra líderes religiosos y sus falacias contra su humanidad divina).
Los cristianos no acuerpamos la muerte de nadie en manos de su vecino. Mas creemos que, serán los seguidores del islam (sean árabes o sean prosélitos del islam) quienes desencadenarán un férreo espíritu anti cristiano – que siempre lo han tenido – pero esta vez será público, intencional y apoyado por la comunidad política internacional.
Cederles espacios en países de fe cristiana, es solo apoyar la agenda del anticristo, cuyo rostro no necesitamos ver para entender que ya opera.
Hay muchos creyentes, algunos muy cercanos, que se están confundiendo y pretendiendo que esta batalla es cultural e ideológica, y defienden a estas poblaciones con afanes humanitarios, mientras que ellos se devuelven contra quienes les han abierto su país, como ya pasa en Europa.
Estos cristianos no miden la dimensión espiritual, y olvidan figuras retóricas tan potentes del apocalipsis; como la mujer y el dragón que la persigue; cuyo amplio significado es acerca de la persecución liderada por satanás contra los hijos de Abraham (por la fe), con intermediación de los hijos de Ismael.
Los creyentes que han puesto interés en conocer la Palabra de Dios, advierten fácilmente los tiempos que estamos viviendo, y saben que ya ni el voto en urnas puede cambiar la tendencia anticristiana, de antivalores y de anarquismo al que nos están llevando los heraldos de satanás (líderes globalizantes).
Finalmente, ustedes deben saber, que hoy será cada vez más; un tiempo de mucha violencia a todo nivel, en tiempos donde paradójicamente se habla del hombre más humano (humanismo) y más inteligente, termina siendo el hombre más primitivo. Ya Pablo lo advierte en 2 Timoteo 3:5 al explicar que será una era de hombres y mujeres con apariencia de piedad, pero sin frutos de ella.
“…que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a estos evita”