• Por favor, siga el análisis breve para entender el trasfondo del tema. No siempre es bueno explicar tecnicismos de las conclusiones a las que llegamos en nuestros estudios, para no cansar al lector. En otros casos como el tema de hoy, es muy valioso compartir ciertos detalles.

    En griego bíblico la palabra maldición y maldecir, es “Katára”. Lo que significa es oposición como una consecuencia de algo. Por ejemplo, la ley de Dios se opone a nosotros a modo de consecuencias, si la desobedecemos. Para los no creyentes, la ley de Dios los matará literalmente.

    Pero también implica el sentido de una oración que expresa malos sentimientos en contra de una persona, personas, sistemas y cosas. Expresar esos malos sentimientos hacia cualquier persona es proferir una maldición. O puede que hay gente que nos maldice diciéndonos cuánto mal nos desean. Claro está, para un hijo e hija de Dios, esos deseos expresados no tienen efecto. Pero puede que las palabras articuladas en nuestra contra tenga efectos negativos para nuestras emociones.

    Teológicamente estás oraciones pidiendo venganza, son llamadas “imprecaciones”. De ahí qué hay algunos salmos imprecatorios, donde el salmista expresa un deseo “contra” o en “oposición” a sus enemigos para que les vaya mal. Son salmos que al leerlos percibimos el deseo de venganza. Debo acotar y no profundizar porque no es el tema hoy; que estos salmos están escritos en una época en que la cosmovisión (forma de percibir el mundo y las creencias) se basaban en la ley del Talión, algo así como: “ojo por ojo y diente por diente”. Pero Jesús vino a cambiar ese pensamiento en sus seguidores (Mateo 5:38).

    Cristo nos rescató de la maldición de la ley haciéndose maldición por causa nuestra, porque la Escritura dice: «Maldito todo el que muere colgado de un madero.»” Gálatas‬ ‭3:13‬ ‭DHH94I‬‬

    Ahora hagamos este ejercicio. Sustituyamos la palabra “maldición” y “maldito”, con la palabra “oposición”.

    “Cristo nos rescató de la “oposición” de la ley haciéndose “oposición” por causa nuestra, porque la Escritura dice: «Maldito (opuesto y subversivo)todo el que muere colgado de un madero.»” Gálatas‬ ‭3:13‬ ‭DHH94I‬‬

    Pablo lo que está diciendo a los Gálatas, es que las consecuencias de oponernos a la ley, son maldiciones que ya fueron expresadas de antemano. Deuteronomio capítulo 27: 11-26 Moises lee al pueblo una serie de advertencias a modo de imprecaciones u oraciones de maldición. Pero lo que esto significa es algo muy sencillo y práctico: “maldito sea, o; la ley universal de Dios se le oponga” a quienes no quieran acatarlas.

    Maldito sea el que no respete estas instrucciones, ni las ponga en práctica.Y todo el pueblo dirá: Amén.” Deuteronomio‬ ‭27:26‬ ‭DHH94I‬‬

    Como podemos ver, la maldición que nos habla la Biblia no es un conjuro diabólico que se cumple irremediablemente contra los hijos de Dios. Claramente Pablo dice que Cristo nos rescató de la “maldición” de la ley, o sea, de las consecuencias de no poder humanamente cumplir con toda la ley. Esa consecuencia era la muerte.

    ¿Si Cristo nos redimió o rescató de tal peso de muerte, acaso hay otras maldiciones que no puedan ser anuladas en Cristo? Absolutamente todo lo que se relaciona con nuestra desobediencia es maldición, pero para un creyente genuino, el pecado no se hace señor en su vida. La maldición está en vivir bajo esclavitud de muerte (pecado y su paga).

    Cristo se hizo maldicion porque sufrió las consecuencias lapidarias de la ley por amor a nosotros. Cristo murió según la ley judía en un juicio romano; porque se le atribuyó un delito no cometido, y su consecuencia fue la Cruz. Y toda muerte en la cruz era maldición en tanto estaba destinada a los peores pecadores delincuentes. Así que en resumen la maldición de la ley es veredicto de muerte.

    La ley no fue invalidada ni tampoco menospreciada. La ley fue vitalizada en Cristo. Lo que significa es que la ley fue vencida, ningún hombre nunca pudo acatarla, Cristo sí pudo. Hay una forma de ser gratos a Dios y no es a través de la ley. Es a través de la fe en Jesús. Quienes creemos y sometemos nuestra vida a Cristo, amándole a él y a sus hermanos y hermanas (todos los salvos) hemos cumplido toda la ley.

    Mis hermanos y hermanas, es de sentido común. Si nosotros desatendemos la ley de Dios, aunque somos hijos ya salvos por su gracia, sufriremos consecuencias que no sólo nos tocarán a nosotros sino a nuestras familias. A eso refería el profeta respecto a que “los padres comieron las uvas verdes y a los hijos les dio dentera”. Pero no es para nada cierto que nosotros vamos a heredar maldición de muerte a los hijos. Aunque sí los podríamos exponer a duras consecuencias, como: los efectos de las deudas, enfermedades, amarguras de espíritu, heridas del alma, etc. Pero debe quedar claro que la misma oportunidad que otros han tenido de ser redimidos de esos dolores a través de Cristo, las tienen nuestros hijos e hijas. Sigue siendo entonces una responsabilidad personal.

    El interés de escribir este estudio es que no vivamos cargando negativamente nuestra mente y corazón con supuestas maldiciones generacionales. Si desobedecemos la ley de Dios pagaremos consecuencias, pero podemos cerrar la llave alejándonos del pecado.

    Pero nuestra vida está segura en las manos de Dios.

    Para concluir quiero que comprendamos también otra palabra que hemos mal interpretado, y es “Anatema”. Que no significa maldición como énfasis principal. La palabra “anatema” significa “prohibición” y “excomunión”.

    Pablo dice que el que no ama al Señor, sea “anatema”. El contexto es la iglesia de Corinto donde se dio al menos una excomunión por aberraciones de inmoralidad, y esta es la palabra que usa Pablo.

    El anatema puede ser una cosa o persona, que ceremonial o religiosamente quedaban prohibidos en los lugares sagrados como el altar. Por ejemplo, un cerdo era un anatema ceremonial (prohibido religiosamente). Cuando se refiere a una persona, indica una persona que es excomulgada de la comunidad Cristiana.

    Por esa connotación de estar fuera de la comunidad cristiana, se deduce que es maldición. Pero el sentido del texto no es ese.

    1. “El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. El Señor viene.” 1Corintios‬ ‭16:22‬ ‭RVR1960‬‬

    Aquí refiere a aquellos que con la conducta indecorosa muestran irrespeto al Señor, entonces deben ser excomulgados.

    2. “Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.” Gálatas‬ ‭1:9‬ ‭RVR1960‬‬

    Aquí significa, que tal mensaje falso, sea prohibido y la persona que lo predica sea prohibida en las iglesias.

    ¡Bendito nuestro Señor Jesús, por medio del cual hemos sido libres de la maldicion de la ley y de la maldicion del pecado! Ni somos malditos ni debemos maldecir a nadie.

  • “Hermanos, les pedimos que respeten a los que trabajan entre ustedes, los guían y reprenden en el Señor. Estímenlos mucho y ámenlos por el trabajo que hacen. Vivan en paz unos con otros.” 1 Tesalonicenses‬ ‭5:12-13‬ ‭NBV‬‬‬‬‬‬‬‬‬‬

    Nuestro tema hoy nos lleva a la prudencia en la convivencia dentro de la familia de la fe. El apóstol Pablo exhorta a los hermanos hacia una actitud de gracia y gratitud.

    Primeramente, es un llamado a respetar, estimar y amar a quienes velan por el bienestar emocional y crecimiento espiritual de los demás. No es un tema de posiciones ni de rangos, es un tema de servicio. La Biblia claramente habla en otros pasajes por medio de Jesús y de los apóstoles; acerca de evitar el abuso de autoridad en dos vías: primeramente exhorta a los que ostentan obispado a no adueñarse de la grey, y a la grey se le demanda no aceptar nada que no sea bíblico de parte de los que están a su servicio como pastores. Así que el terreno está bien demarcado. Y debemos tener en alta estima a quienes nos apoyan con el alimento espiritual, la oración y la consejería.

    El segundo llamado es a cuidarnos con respeto y autoridad biblica y moral:

    Hermanos, también les rogamos que reprendan a los perezosos, animen a los desanimados, ayuden a los débiles y tengan paciencia con todos.”

    1 Tesalonicenses‬ ‭5:14‬ ‭NBV‬‬‬‬‬‬‬‬

    Reprender al perezoso o al que está ocioso, también connota aquellos que se comportan de manera desordenada. La iglesia en Tesalónica estaba atravesando una situación doctrinal difícil, por lo que aparentemente algunos se habían sentado a esperar la venida de Cristo, abandonando sus responsabilidades.

    Otros habían entrado en desánimo. Algo que todo creyente ha experimentado alguna vez. A los tales había que animarlos a la perseverancia.

    Luego a los débiles hay que ayudar. La Palabra griega para ayudar, apunta a “sostener” en todo su peso. Es interesante como a los débiles siempre se les debe sostener y soportar en el contexto bíblico. Estos débiles se refiere en cuanto a la fe.

    De esta manera el apóstol nos enseña y demanda una actitud solidaria pero firme. No escatimar la exhortación y mucho menos la empatía amorosa que cubrirá multitud de pecados.

    Este mensaje es para hijos e hijas de Dios que anhelan servir a Dios y a las familias en las iglesias.

    Oremos que Dios nos capacite para lograr desarrollar este carácter, mismo que hubo en Cristo.

  • «Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;” Colosenses‬ ‭3:12‬ ‭RVR1960‬‬

    En un contexto de renovación, Pablo nos instruye a mirarnos al espejo del nuevo hombre, nueva mujer y considerar metafóricamente nuestra vestimenta espiritual.

    1. “Vestíos como escogidos de Dios, santos y amados…”.

    ¿Qué tanta importancia tiene la ropa para nosotros? En la época de Pablo, era fundamental y decía mucho de la persona. De hecho la forma de vestir reforzaba la división de clases (algo que para nada quiero resaltar) de tal manera que a las personas se les reconocía de su región, profesión y estatus socioeconómico y cultural.

    Con esa misma fuerza de distinción, Pablo nos anima a marcar una diferencia de carácter. Conste que Pablo está usando una metáfora y no está hablando del atuendo o vestido per se (del vestido por sí mismo). Habla de carácter.

    Pablo parte de tres verdades fundamentales, antes de presentarnos las prendas de vestir del creyente: Somos elegidos de Dios. Ya somos santos. Somos amados de Dios. Luego nos dice de qué está hecha nuestra vestimenta distintiva:

    2. “…de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia”

    Entrañable significa que deben ser conductas genuinas y no fingidas, porque salen de nuestra propia entraña o esencia interior:

    • Vistámonos de misericordia: compasión
    • Vistámonos de benignidad: es una bondad útil a la comunidad de fe. O sea, es acción y no palabras.
    • Vistámonos de humildad: esto es modestia en todo lo que hacemos y decimos y tenemos.
    • Vistámonos de mansedumbre: dulzura y apacibilidad.
    • Vistámonos de paciencia: de aguante, de entereza en las situaciones difíciles de sobrellevar.

    El creyente tiene una vestimenta que ponerse para distinguirse en el mundo. Si para nosotros esto es difícil, debemos ir a la primera parte del texto, la parte que ya explicamos en el punto uno.

    El propósito de vestirnos así está en el mismo texto: nos ayudará a sobrellevar los problemas en la familia de la fe y a dar testimonio para con los de afuera.

    “soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.” Colosenses‬ ‭3:13‬ ‭RVR1960‬‬

    Shalom

  • “El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos.” Isaías‬ ‭9:2‬ ‭RVR1960‬‬‬‬

    Estamos próximos a celebrar en forma aunque no en tiempo, el nacimiento del hijo de Dios. Su encarnación ha significado para la humanidad; destino, principio y fin. No por nada Jesús se autoproclama “Alfa y Omega”.

    El pueblo menospreciado, la tierra de Zabulón y Neftalí, Galilea de los gentiles, en esencia representando a los ignorantes de la ley, los pobres en ciencia y a los olvidados, vieron gran luz.

    “Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, Camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles;” Mateo‬ ‭4:15‬ ‭RVR1960‬‬‬‬

    Isaías lo proclama y Mateo lo confirma. Aquellos que habitaban tierras de sombrío futuro, densas tinieblas de maldad, ignorancia y opresión que llevarían a muerte segura, desde sus entrañas la luz resplandeció.

    Desde el mismo cumplimiento de aquella sentencia profética, Jesús nace físicamente en una tierra de grande necesidad espiritual. Todo un mensaje claro de su propósito redentor.

    Como aquellas tierras oscuras y de muerte, así son miles de corazones que están condenados a la oscuridad eterna si no ven la luz que resplandece. De hecho cada uno de nosotros era uno de ellos, que en la infinita misericordia divina vimos la luz y la amamos más que las tinieblas.

    Satanás y el mundo quieren negar esta gran historia por demás verdadera. El sistema nos impone, que ya no es navidad, ahora son fiestas. Por eso te dicen: “felices fiestas” y no “feliz Navidad”. Pero…¿Fiestas de qué o en honor a quién?

    Creyentes, debemos estar atentos para no aplaudir sus mentiras. ¿Cómo podríamos estar aplaudiéndoles? Negando la Navidad o desenfocando su verdadero propósito que Isaías nos deja claro en este texto: “los que andan en tinieblas de muerte, verán la luz de la vida”.

    Cristo ha nacido dándose al mundo en oscuridad y trayendo la luz de salvación. Es una ¡feliz navidad! No puede ser menos que un día feliz en la historia. Pero el día más feliz será cuando su vida nazca en tu corazón.

    Recibe por fe a Cristo el Señor.