Fue uno de esos días en los que experimentamos el vacío de aquello agradable que pasó, dejando una sensación de despropósito.

No lo sé, de pronto solo a mí me ha pasado, pero si alguna vez le pasó a usted, puede que le vuelva a suceder, pues son esos días de sentimientos existenciales.

Y déjeme decirle que soy una persona de fe, de convicciones y de lucha. Pero igualmente esos días llegan a nuestras vidas, dándonos una cucharadita de realidad; la realidad que somos humanos y que solo Dios es Dios. ¿Idea redundante? Sí, pero tiene sentido cuando nos pasamos la vida creyendo que no necesitamos a Dios, y en automático nos volvemos dioses para nosotros mismos, aunque tengamos una idea de Dios, pero no la fe en Él.

En un día como hoy, el Señor me confortó, porque yo le importo, y estoy seguro que usted le importa de igual manera y puede confortar su vida también. Lea conmigo esta maravillosa promesa:

“El Señor me reconforta, me conduce por caminos rectos haciendo honor a su nombre.” Salmos 23:3‬ ‭BHTI‬‬

Reconfortar o confortar, es un verbo hebreo que tiene varias aplicaciones, entre ellas se refiere a, aquello hecho nuevo, o alguien que retorna o regresa a un punto anterior como acción de renovación. Aquí el juego de palabras conecta este verbo con la metáfora de la “senda recta”, dando la idea de retorno a la senda trazada para las ovejas, según el pastor. Y cierra el texto con la razón principal de la acción del pastor; que en este caso es Jehová. Dice que lo hace “por amor a su nombre” o “haciendo honor a su nombre”.

Dios actúa así tal cual. Como el pastor que no permitirá que su oveja sea dañada por un depredador, ni la dejará perderse a expensas del hostil mundo en el que vive la oveja.

Si Dios es nuestro pastor, nada nos va a faltar, y seremos confortados en esos días difíciles, y en aquellos en los que exista un vacío que solo Él podrá llenar.

Si Jehová no es su pastor, la psicología le podrá aliviar pero no conducir por sendas de rectitud. Así que Dios es indispensable para su presente, y crucial para su futuro.

Mi día entonces terminó con mi yo renovado por amor de su nombre, y coronado de muchas otras promesas:

“Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.” Salmos‬ ‭23:6‬ ‭RVR1960‬‬

Posted in

Deja un comentario