Dios creador bueno
De la mañana a la tarde, ciclo que incluye el día y la noche, Dios es bondadoso y trabaja para hacer el bien. Su compromiso es incuestionable, evidente y provisto de propósito.
¿Por que entonces los humanos en general, o lo ignoran; o lo culpan? Parece que algo está muy mal con la mente humana. Y creo que no todo se atribuye a la maldad celestial; del querubín que se rebeló. Sino también, hay una correspondencia en la tierra, con los corazones de los primeros habitantes.
En Edén, había entonces toda clase de árbol delicioso a la vista, y bueno para comer. Aquella familia no tenía falta de ningún bien. Pero lo delicioso que deleitaba la vista, terminó siendo codicioso. Y lo que era bueno para comer, terminó siendo prohibido y por lo tanto, dañino. Ellos mordieron el fruto de la codicia.
Desde entonces, hombres y mujeres codician, en vez de deleitarse.
Pero no es culpa de Dios, ni es un dilema ético o teológico. Es el precio de eso que llamamos libre albedrío aunque no lo comprendamos. Es una elección libre del humano cuyo camino se ha pervertido. El libre albedrío, es la libertad moral del hombre para decidir hacer bien o mal moralmente. Pero no hay libertad para salvarse, porque el hombre no puede auto salvarse. Y entonces una vez más; podemos decir: ¡qué grande es el amor de Dios! que nos busca para rescatarnos.
Dios no descansa y sigue siendo bondadoso, incuestionable y lleno de propósito. Usted y yo, podemos seguir siendo perversos, o aceptar su propósito que no descansa por rescatarnos.
“Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.” Génesis 1:31 RVR1960
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