• “El propósito de la ley es la adoración”

    “Y habló Dios todas estas palabras, diciendo: Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.” Éxodo 20:1-2 RVR1960

    Este es el preámbulo de la entrega de la ley de Dios a Israel. Hablamos propiamente del conocido decálogo (10 mandamientos). 

    Teológicamente se le conoce como la ley apodíctica; significa que es una prohibición categórica o principios absolutamente ciertos promulgados por un Dios real y veraz. 

    La ley de Dios, es universal, pero también vinculante al quehacer humano. Ella determina pulsiones (efecto incontrolable) de vida o muerte para quienes la reciben o rechacen. 

    Es a partir de estas leyes rectoras del decálogo Sinaítico, que confluyen las otras leyes propias para la vida consagrada de un pueblo; al que se ha llamado pueblo de Dios. Dios se apropia de su pueblo y le dice: “Yo soy Jehová tu Dios, y soy quien te sacó de Egipto”. Acto seguido, Dios les da estos principios rectores en Éxodo 20. Pero a partir de Éxodo 21 y subsiguientes libros llamados del Pentateuco, se estipulan muchas otras leyes conocidas como leyes casuísticas, porque refiere a casos especificados o tipificados en la vida del pueblo; en los que las leyes rectoras del decálogo se van a implementar de manera práctica. Así por ejemplo, Levítico muestra casos de actos inmorales juzgados a la luz de los 10 mandamientos o a la luz del decálogo. Pero ya en Levítico se especifica la forma de aplicar la ley. En nuestro tiempo se diría, la regulación de la ley. Eso significa que hay leyes que son principios rectores y absolutos; pero con las leyes deben existir reglamentos de aplicación e implementación. En la Biblia, esos reglamentos de aplicación se llaman leyes casuísticas de tipo ceremonial y civiles. Y le explicaban al pueblo cómo hacer cada cosa en la vida civil y religiosa para agradar a Dios. 

    Bueno, una vez comprendiendo ese contexto, podemos hablar de la ley. Pablo en su carta a los Romanos y el escritor de Hebreos, nos explican teológicamente cómo comprender la ley y su practicidad en la vida del pueblo de Dios. Una vez más, la ley de Dios es universal, pero para el cristiano es especialmente vinculante a la vida.

    La ley fue la manifestación de Dios al hombre, y la forma de relacionarnos con Él. El principio activo de la ley es la adoración a Dios, la respuesta es la obediencia. Es por eso, que las leyes prácticas ya fueran civiles (relacionadas a la convivencia social) o ceremoniales (de tipo religioso), enfocaban las leyes rectoras del decálogo de Éxodo 20. Aquí a modo de ejemplo, vamos a explicar dos: 

    1. El mandamiento del diezmo, que algunos argumentan que es del Antiguo Testamento, y no se debe aplicar a la luz del Nuevo Testamento, pierde la esencia de propósito, por una mala interpretación. Sin embargo, este mandamiento nos modela una forma de adoracion a Dios, pues debemos hacerlo  con todo cuanto somos y tenemos. Es el primero y más grande mandamiento en la Biblia, y dar es una de muchas otras maneras de amar a Dios. Y es un mandamiento relacionado con la ley ceremonial o religiosa.
    2. Luego, “no matarás”, donde Jesús nos amplía el mandamiento diciendo, que cuando odiamos a nuestro prójimo hemos cometido asesinato. Nosotros juzgamos que el mandamiento se refiere solo a quitar la vida de manera física. Pero en la interpretación de Jesús, actuar en contra de nuestro prójimo nos hace culpables de homicidio. Este es un mandamiento relacionado con la ley civil.

    Estos son ejemplos cotidianos de una buena o mala interpretación de la ley.

    Los primeros 5 mandamientos del decálogo, señalan la relación de Dios con su pueblo. Y los otros 5 mandamientos señalan la relación del hombre con su prójimo. Y la suma de los 10 rigen los más de 400 mandamientos en todo el pentateuco. 

    Pablo explica que la ley mosaica se convirtió en un “ayo” o guía para su pueblo, pero que no tiene la potestad de dar vida en sí misma. Es por eso que Cristo a su tiempo, apareció o irrumpió en la historia humana para traernos vida, cumpliendo o viviendo las demandas de la ley por nosotros. Y es entonces Cristo quien tiene potestad absoluta de dar vida aplicando la justicia de la fe. Si la aplicación de la justicia fuera por la ley, el veredicto Justo y correcto sería la muerte. Pero por la fe, el veredicto es la vida. 

    “Es decir, lo que era imposible para la ley a causa de la debilidad humana, lo llevó a cabo Dios enviando a su propio Hijo que compartió nuestra condición pecadora y, a fin de eliminar el pecado, dictó sentencia condenatoria contra el pecado a través de su naturaleza mortal.” ROMANOS 8:3 BHTI

    En palabras simples, la ley de Dios expresada en la ley de Moisés, viene a ser una expresión o testimonio del carácter de Dios, como vemos en la interpretación de Pablo: 

    “Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas;” Romanos 3:21 RVR1960

    Por lo tanto, los creyentes tenemos la responsabilidad de mirar la ley del Aniguo Testamento, como buena, necesaria y provechosa. Y que es un bien moral alcanzable, únicamente por la fe en Cristo. 

  • Mientras participaba en una plática sobre la situación de Afganistán, escuchando y opinando al respecto de esta bajeza humana que se vive allá, sobre todo afectando a mujeres y niñas. Pensé en cuánto daño puede hacer la religión.

    Es posible que desde nuestros países occidentales acostumbrados a diversas expresiones cristianas, pensemos que la religión de allá (oriente) es mala y anti cristiana, y esa es razón suficiente para descalificarla.

    Yo digo que desde un punto de vista histórico y cultural, la religión en Afganistán no es la cuna del terrosismo. Claro que desde el punto de vista del mensaje de la Biblia, tales religiones son falsas; y mueven a las masas hacia el error. Pero luego, el agravio contra la mujer, es propia de una interpretación de la fe islamica ortodoxa. Y es una ley justa, según los líderes, todos varones. La pregunta es: ¿justa para quiénes? Pero es entonces un fiel retrato de mi tesis, acerca del daño que puede llegar a causar la religión en las familias, si ésta es incongruente con la vida.

    Ahora pensemos en nuestra sistematización de la fe cristiana. A eso que llamamos religión. En sí, la palabra ni es mala, ni es mentira. La religión como una consolidación de credos, actos y valores; nos rige y dirige. Y es ahí donde debemos estar atentos.

    “Si alguno cree ser religioso, pero no sabe poner freno a su lengua, se engaña a sí mismo y su religión no sirve de nada.” Santiago 1:26 DHH94I

    Lo interesante es que Santiago nos exhorta a refrenar la lengua. Y la mayoría lo atribuye al pecado del chisme. Pero más allá de ese feo pecado, refrenar la lengua es también, un referente al contexto que habla de ser “hacedores y no simplemente oidores”. Y le va dando forma al concepto de la verdadera religión con la que termina el capítulo. Los seres humanos entre más hablamos, menos hacemos. Y entre menos hacemos, más le imponemos a los demás.

    Santiago, un devoto judío, pone el dedo en la llaga. Él era muy apegado a sus dogmas judíos; y era un convertido a Cristo. Así que, cayó en cuenta que su fe en las enseñanzas de Cristo, estarían por encima de los dogmas judáicos (un dogma es una forma de creer del ser humano en particular, es una interpretación personal de una norma universal a la fe). Y nos regaló esta exhortación a quienes somos devotos y beatos de la fe (beato es una persona que lleva una vida ejemplar). Y a partir de esa devoción solemos perder el sentido de mundo, mirando de lejos estas penurias que viven otros – como el caso de Afganistán-.

    Su texto final en dos versiones diferentes dice:

    “La religión pura y sin mancha delante de Dios el Padre es esta: ayudar a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y no mancharse con la maldad del mundo.”Santiago 1:27 DHH94I

    “Esta es la religiosidad auténtica e intachable a los ojos de Dios Padre: asistir a los débiles y desvalidos en sus dificultades y mantenerse incontaminado del mundo.” SANTIAGO 1:27 BHTI

    El enfoque entonces de la religión cristiana es, “asistir a los débiles y desvalidos en santidad”. Parafraseando a Santiago, diría: “no se jacten de ser religiosos, si usan más la lengua que las manos”

    Literalmente habla de apoyar a la viudas y huérfanos, pero en traducciones más dinámicas, usan el concepto de debilidad, no a las personas consideradas débiles en el engranaje social. Entonces ahí está nuestra tierra de misión.

    ¡Así que manos a la obra mi gente! Hagamos bien por los que más apoyo necesitan de nosotros. Apoyemos a los inmigrantes que nos agobian y cargan, pero nos necesitan. Apoyemos la idea de apoyar. Sí, de apoyar a quienes sufren las guerras y abusos en sus países. Y tratemos de refrenar la lengua vociferando en contra de ellos, aunque sí podemos y debemos levantar la voz contra los opresores.

    ¿Cuándo hace daño la religión? Cuando señala, acusa y demanda, sin dar. Cuando no hace nada por el menesteroso.

  • Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos. Sofonías 3:17. RVR1960

    Antiguo Testamento

    El contexto es un poema de esperanza como suele suceder en el círculo de las acciones y relaciones de Dios e Israel. Una forma de mostrar el círculo vicioso de Israel, y la bondadosa acción de Dios para preservar a la nación, y en términos generales al humano, es entonces suma acción de Dios instrumentada a través de su misericordia.

    “Jehová callará de amor, y en lugar de queja, expresará cánticos de alegría”. Es una imagen retórica incuestionable, desde la antropomorfización de la deidad (Proveer de emociones humanas a Dios). Veamos el texto en otra versión:

    ¡El Señor tu Dios ha llegado para vivir en medio de ti! Él es tu Salvador poderoso, que siempre cuidará de ti. Él se regocijará en ti con gran alegría; te amará y no te acusará. Sofonías 3:17 NBV

    Es de hecho la manera de expresar la más grande esperanza para la humanidad, en el día más oscuro; el día del Señor.

    No es que Dios se hace de la vista gorda, como dice el refrán. No. Lo  que pasa es que él ha provisto salvación por precio de sangre. Lo suyo es una transacción. Y es por medio de esa sangre, la de su propio hijo; que él ha hecho el compromiso de callar y no acusar a los que le aceptan para redención por la sangre de Jesús. El silencio de Dios es amor, que perdona al afligido arrepentido.

    Para redimidos y condenados, vendrá ese día tenebroso, en el que Jehová estará en medio de los redimidos, con júbilo y cantos alegres; no con acusaciones. Aquellos por los cuales callará, y no acusará de sus pecados.

    ¿Puede imaginar que misericordia y privilegio? ¿Realmente rechazarías tal regalo?

    Espero que no. Espero que tengas la esperanza que tenemos los creyentes, de ver al Señor salvando poderosamente y gozándose alegremente entre nosotros.

    Shalom.

  • 5 Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Mateo 6:5-6 (RVR1960).

    Cuando solemos sobre enfatizar un tema, una frase o algo de lo que leemos, recomiendo que en una segunda y tercera lectura, regresemos a aquellas partes de la lectura que no atendimos con igual disposición, para que podamos tener la cognición adecuada, esa que no solo nos impactará como suele suceder con aquello que sobre enfatizamos; sino que nos equilibrará en la comprensión y aplicación de lo aprendido.

    El texto arriba, es una pequeña fracción del llamado sermón del monte, dictado por Jesús a una multitud de escuchas, y otros seguidores. Es como hemos dicho otras ocasiones, un discurso de moral y ética del reino de Dios. Es entonces una presentación de las normas cristianas, desde la interpretación Cristo céntrica  de la vida religiosa. Por tanto, a ponerle mucha atención a este sermón registrado en los primeros tres evangelios, en particular Mateo lo registra entre capítulos 5 y 7.

    Ahora, volviendo al argumento introductorio que desarrollé, en Mateo 6: 5 al 15 tenemos la famosa oración modelada del Padre nuestro. Es esa parte del fragmento en el que nos centraríamos normalmente; y sí que es un fragmento del sermón importante. Más si nos regresamos a releer, ¿qué encontramos?

    Jesús, a través de la oración, está llamando a una conversión y fe genuina; ello conlleva arrepentimiento, el arrepentimiento implica sanidad interior, y por supuesto que el perdón de Dios que es paz para con Dios. Como ven es una síntesis del Evangelio y de la vida en Cristo regenerada, santificada y purificada; en resumen nuestra salvación. Es un llamado a NO ACTUAR nuestra fe, eso es lo que significa: “No seas como los hipócritas al orar”.

    Según Jesús, los hipócritas aman orar actuado, y si es una actuación, pues se busca un público que los vea. Y es ahí donde Jesús nos invita a cambiar desde la práctica de la religión sin Cristo, a la práctica de la fe en Cristo: “Mas tú cuando ores, cierra la puerta y ora a Dios Padre, que está en lo secreto”. Dios es para la mayoría de la humanidad el secreto a voces mejor guardado, pero no lo debe ser para alguien como tú y yo. Dios está y opera ahí donde nadie más que tú y yo lo vemos con los ojos de la fe.

    Y es por esa misma disposición de fe que veremos respuestas públicas a oraciones secretas. Es la promesa de Cristo nuestro Salvador. Claramente Jesús no quiso significar que todo lo que se nos ocurre o creemos necesitar lo recibiremos. Pero sí quiso decir claramente que orar es una poderosa forma de conocer a Dios y acercarnos a Él como Padre bueno, que trasciende los cielos. Por eso se nos manda a ser genuinos antes de hacer y creer antes de pedir. Porque ya Dios sabe de antemano lo que necesitamos:

    Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. Mateo 6:7-8 (RVR1960)

    No usar repeticiones, porque la idolatría está en poner la fe en lo que se dice o se repite y no en el sujeto de nuestra fe, le oramos a Dios, no a nuestra mente. Y remata Jesús explicándonos que Dios ya sabe de lo que tenemos necesidad, y les aseguro que esas necesidades que Dios conoce de nosotros, no son las mismas que nosotros creemos tener. Por eso a veces las respuestas o las formas en que Dios trata nuestras necesidades, que es desde su conocimiento pre existente, a veces parece que no compaginan con lo que esperamos recibir.

    En conclusión, tenemos una mina de oro en la oración, si comprendemos esto, comprenderemos la dinámica de pedir y recibir de parte de Dios. Y nos acercaremos a Dios como lo plantea hebreos, con la confianza de ir a un Dios de gracia, en quien recibiremos lo justo, ni más, ni menos. Para eso es necesario que creas y vivas para Dios por la fe en Cristo.