• «No camine en círculos, si quiere llegar a tierra de libertad»

    idea central

    La historia de Israel es muy reveladora de muchas maneras para la humanidad. Vista de diferentes ópticas siempre nos aporta enseñanzas para la vida. En esta oportunidad quisiera enfocar un episodio de su peregrinar, que nos ayudará a comprender la importancia de avanzar como humanos y como cristianos; sobre un patrón rectilíneo y no sobre patrones en círculo; como fue el caso de la nación israelita en su caminar por el desierto. Miremos un par de textos:

    “Cómo extrañamos el pescado que comíamos gratis en Egipto, y los pepinos, melones, puerros, cebollas y ajos”. Números 11:5 (Reina Valera 60).

    Repetidas ocasiones los israelitas se quejaron contra Dios y Moisés por aquella incertidumbre propia del ser humano. Ellos evidentemente no pudieron confiar en Dios a pesar de las evidencias de su existencia y de su intervención para que ellos salieran de aquella esclavitud de siglos. Aquí, ellos añoran el pescado, los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos; porque los recibían en su ración diaria, según ellos de gratis. No se daban cuenta después de años de sometimiento, que ellos nada recibían de gratis, porque aún sus hijos eran propiedad del imperio faraónico. Trabajaban bajo hostilidad por nada, casi muriendo de hambre y enfermedades propias de la mala vida. Luego tenemos aquella lapidaria expresión de Dios a Moisés:

    “Y vuestros hijos andarán pastoreando en el desierto cuarenta años, y ellos llevarán vuestras rebeldías, hasta que vuestros cuerpos sean consumidos en el desierto”. Números 14:33 (Reina Valera 60).

    Cuarenta años dando vueltas en el desierto, hasta que todos los hombres adultos (una generación) mueran aquí. Ellos ya habían llegado a las cercanías de la tierra prometida por Dios, puesto que en el capítulo anterior se da el relato del reconocimiento de la tierra de Canaán, por los doce espías, de los cuales solo Josué y Caleb dijeron: “Dios los entregará en nuestras manos”. Mucha atención, aquella idea de reconocer la tierra era común como estrategia militar, pero en este contexto, aquella estrategia terminó siendo una asamblea para decidir si lo que decía Dios era correcto, o lo que ellos vieron era mejor. He ahí el gran error, puesto que Dios no les estaba preguntando o invitando a explorar la factibilidad de la toma de la tierra. Dios les había dado aquella tierra. El hombre con su “humanismo” secular, que no reconoce un ápice de Dios, termina siempre pensando que sus ideas y estrategias son mejores que las de Dios. ¿Qué pasó entonces?

    “Así como ustedes estuvieron cuarenta días explorando el territorio, así también estarán cuarenta años sufriendo su castigo, un año por cada día. Eso es para que aprendan qué es lo que sucede cuando se ponen en contra mía”. Números 14:34 (PDT).

    Dios los devuelve de los límites de la tierra prometida, de regreso al desierto donde deberán caminar en círculos por cuarenta años, hasta morir soñando tierra de esclavitud, en vez de haber avanzado en línea recta y de frente, hacia tierra de libertad. ¿Por qué? Porque para habitar en tierra de libertad necesitamos obedecer a Dios, y eso es ya una antipatía para la humanidad. Prefiere el ser humano obedecer a otro amo, que se adueña perversamente de su voluntad, que obedecer a un Dios santo y justo.

    ¿Cómo se retrata usted en esta historia? Créame que su retrato y el mío en esta historia, están diáfanos como cuando nos miramos en un espejo nítido.

    Hay personas que suelen caminar en círculos cuando no quieren dejar aquello que los esclaviza. Esto se da precisamente porque son personas que pretenden resultados diferentes, a los que Dios advierte cuando no se confía en sus promesas. Así sucede con las relaciones enfermizas, así sucede con los vicios, así sucede con cualquier pecado. La tendencia o tentación, es caminar en círculo; y cuando esto sucede, estamos ante lo que yo llamo, el “síndrome faraónico”, que no es más que el efecto Faraón en nosotros; aunque azota y esclaviza, queremos volver a él.

    El desafío para nosotros los creyentes es caminar derechos y de frente hacia una nueva tierra de libertad, esa que Dios dice que “fluye leche y miel”, concepto metafórico que significa bienestar completo y eterno en Dios, o, Shalom – Shalom. Este bienestar no está relacionado con el cielo, sino con la vida. Es un estado espiritual y emocional y no un lugar geográfico.

    Te desafío por tu propio bienestar, a dejar de dar vueltas, y “no camine en círculos si quiere llegar a tierra de libertad”. Sea determinado-a, y marche de frente, y podrá pronto decir como Josué y Caleb: “Dios entregará en nuestra mano a esos enemigos que me quieren esclavizar” (y sepa que esos enemigos no son personas, pero usan sus deseos pecaminosos y a personas cercanas a usted).

    Shalom

  • “Ella hizo que mi vida fuese más fácil, ella logró que yo soñara, mientras sus sueños desfallecían. Ella fue sinónimo de abnegación, porque se negó victorias, derechos y premios, por cedérmelos a mí. ¡Ella…fue mi madre!”

    Este pensamiento póstumo a mi madre, me hace reflexionar acerca de la mujer y sus poderosas cualidades innatas para cuidar y entregarse por los que ama.

    Reafirmo esas cualidades en mi esposa, mi hija, mis hermanas, y otras mujeres fuertes de mi círculo social, que han marcado vidas.

    “Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.” Proverbios‬ ‭31:10‬ ‭RVR1960‬‬‬‬

    La Biblia nos deja ver de manera poética, que las virtudes de la mujer son propias y naturales a su esencia. Tan valiosas como piedras preciosas. Por lo tanto, cuando una mujer no deja aflorar sus virtudes, es porque ha sido dañada en alguna parte de su peregrinaje. Algunas veces han sido dañadas en la niñez, otras veces en sus relaciones afectivas.

    Las virtudes de la mujer en el contexto de proverbios, consisten en: fidelidad, buenas administradoras, proveedoras, protectoras, dadivosas, diligentes, prudentes, irradian el honor de sus familias, bondadosas; entre las más destacadas en cada verso del poema (Proverbios 31). ¿Mujer, qué virtudes puedes ver en tu vida? ¿Cuáles virtudes quisieras trabajar más? Toda estas características son propias de una mujer que primeramente quiere agradar a Dios, de lo contrario fácilmente se confundirá con las muchas corrientes humanas de actualidad, que no toman en cuenta a Dios.

    Los hombres entonces, no debemos creernos y mucho menos actuar con ínfulas de superioridad, sino mirarnos como afortunados del regalo de Dios en una mujer virtuosa.

    Por lo tanto, no es la licencia que le da la sociedad, ni mucho menos el permiso que le dan los machos a su alrededor (padres, hermanos, hijos, esposo). El poder de una mujer es su autodeterminación y su confianza en Dios.

  • “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.” Isaías‬ ‭26:3‬ ‭RVR1960‬‬‬‬

    En el texto hebreo la expresión es: Shalóm Shalóm, la repetición es un superlativo. Eso es lo que algunas versiones traducen como “completa paz”. Indicando una paz integral y absoluta.

    La paz de Dios no puede habitar en el vacío y la vanidad de la vida. Este es un texto muy desafiante, puesto que en su contexto habla de un resultado final, o sea, de un producto terminado y refinado a través del tiempo donde la lealtad es la clave del resultado. Demos un vistazo a los textos que lo introducen:

    “En aquel día cantarán este cántico en tierra de Judá: Fuerte ciudad tenemos; salvación puso Dios por muros y antemuro. Abrid las puertas, y entrará la gente justa, guardadora de verdades.” Isaías‬ ‭26:1-2‬ ‭RVR1960‬‬‬‬

    ¿Quiénes cantarán? Pueblo de Judá porque es el pueblo que recibe la profecía. Pero en ellos se representa al pueblo de la promesa. Toda promesa en la Biblia es una alusión universal, a gente obediente a Dios.

    ¿Cuándo cantarán? En aquel día; expresión que indica final absoluto. El día final.

    Luego, ¿Quiénes entrarán en la ciudad fortificada, que simboliza salvación y seguridad eterna? La gente justa y que ha guardado verdades. Una vez más, los justos en la Biblia son los que a la luz del Nuevo Testamento, han alcanzado la promesa del mesías redentor que es el Justo y que justifica. Y las verdades que han de ser guardadas son las promesas de la ley, los profetas y el Evangelio.

    Así que, La paz es completa y segura, cuando Jesús es reconocido como salvador, para perdón de pecados, justificación y santificación; en lo cual debemos ser fieles o leales. La lealtad tiene que ver con: “no ser adúlteros” espirituales yendo tras dioses contemporáneos, sean estos; parte de la idolatría religiosa, o parte de la idolatría materialista, y/o parte de la idolatría narcisista.

    Dios guardará en completa paz, a aquellos que sean fieles y no adúlteros. Y ese es nuestro desafío, ser leales perseverando en ello.

  • “El que cubre la falta busca amistad; Mas el que la divulga, aparta al amigo”. Proverbios 17:9 (Reina Valera 60)

    ¿Cómo tomaría usted este texto, y cómo lo aplicaría a la vida?

    Este proverbio habla de “encubrir”, o “guardar un secreto”; pero este secreto refiere a una falta que, aunque no especifica qué tipo de falta, la connotación es acerca de algo impropio. Podremos reaccionar de inmediato que nosotros no debemos encubrir faltas o pecados de nadie, y ser altamente moralistas. Pero vamos a analizar mejor el argumento de Salomón.
    Primeramente, consideremos algunos consejos acerca de textos que parecen difíciles:
    1. Siempre aceptar lo que el texto dice, no pretendiendo cambiarlo para acomodarlo a nuestra argumentación personal.
    2. Si un texto no es del todo claro para usted, trate de buscar luz sobre el tema, en otros pasajes de las Escrituras.
    3. Extrapolar temas y conceptos, o sea, llevar el concepto difícil del texto a otro contexto bíblico, donde se habla de lo mismo, pero incluye otra aplicación.
    4. Use varias versiones de la Biblia.

    Empecemos por parafrasear o poner el texto en palabras nuestras, entonces, Salomón dice: “Si quieres mantener una amistad, no divulgues la falta de tu amigo o amiga, más bien cúbrele del ojo público”. Eso es lo que dice el texto y no tenemos que cambiarlo para acomodarlo a nuestra forma de pensar, o para defender la Biblia, que es perfecta y no requiere defensa.

    Luego, ¿qué otros textos nos dan luz de cómo tratar la amistad y las faltas?

    El que justifica al impío, y el que condena al justo, Ambos son igualmente abominación a Jehová. Proverbios 17:15 (Reina Valera 60)

    ¿Dónde está la clave para actuar sabiamente en temas de relaciones humanas? En el hecho de distinguir quién es justo y quién es impío. Llanamente en el trazo bíblico, el justo o inocente es a quien Dios ha perdonado, y que por ende mostrará arrepentimiento de sus actos ofensivos. El impío puede mostrar remordimiento por miedo a las consecuencias, pero no busca arrepentido el perdón, y es en estos casos que podemos discriminar cuándo proteger, hasta donde sea prudente, legal y humanitario (no necesariamente moral según la sociedad), proteger a un amigo-a.

    Como podemos leer, lo que debe imperar es no caer en la abominación delante de Dios, ya sea encubriendo la maldad del impío, o condenando con castigo al creyente que peca.

    También, podemos usar otra versión de la Biblia con el mismo texto, objeto de nuestro estudio, y ampliar la comprensión, que es básica para una adecuada aplicación, veamos:

    El perdón restaura la amistad, el rencor la termina. Proverbios 17:9 (Versión PDT, Palabra de Dios para todos)

    Aquí podemos ampliar el concepto que la Reina Valera 60 usa como “encubrir”, cuya aplicación es: pasar por alto o perdonar la ofensa de una persona que nos ha causado daño a nosotros, o a nuestra familia, o a la iglesia, etc. Claro está, que ese perdón tiene como propósito “restaurar”, y es que Dios es nuestro ejemplo de alguien que perdona el pecado para restaurar relaciones quebrantadas. Así que Salomón, está claramente apostando por una vida de relaciones sanas, restauradas, y la restauración es imposible si en nuestros corazones predominan las heridas y los daños del pasado.

    Finalmente, ¿cómo podemos extrapolar o usar otra base argumentativa para explicar otro argumento difícil de un texto? Veamos:

    En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia. Proverbios 17:17 (Reina Valera 60)

    Provervios capítulo 17, son una serie de preceptos que hablan de relaciones, amistades y el comportamiento de estas relaciones. Si por un lado “encubrir o tapar” a un amigo – definido como faltas que lo permitan, que no son de tipo delictiva – es algo que usted no puede sobrellevar desde sus valores morales, por otra parte, debe definir qué clase de amigo o amiga es usted: ¿ama en todo tiempo? eso supone que apoya y está para esa persona en “TODO” tiempo. Tanto que llega a ser como un hermano de sangre, para esa persona y le acompaña hasta las últimas consecuencias; aún si ello implica la cárcel. ¿Quiénes acompañaron a Jesús hasta la cruz? Su madre, otras mujeres y Juan. Eso es lo que ejemplifica en otro contexto, las implicaciones de un texto que pareciera difícil de comprender desde nuestra postura moralista.

    Estos proverbios pertenecen a una categoría “sapiencial”, y no de categoría moralista ni mucho menos dogmática (reglas para cumplir). Es un libro aparte que nos explica cómo llevar relaciones sanas, prudentes y con propósito.

    Para concluir, debo resaltar que hay faltas u ofensas que materialmente no podemos pasar por alto, como lo son aquellas delictivas, abusivas y agresivas; porque la seguridad integral de todos los involucrados es una prioridad. Sin embargo, la Biblia siempre nos llama al perdón, con el fin de sanar nosotros. Recuerde que el perdón no implica en todos los casos, un restablecimiento de relaciones. Sino un cerrar capítulos, soltando o dejando ir, para empezar de nuevo, y hacerlo bien.