El icónico salmo 91 para el creyente es por antonomasia (por definición propia) ícono de protección sobrenatural. Muchos creyentes lo han usado como amuleto; cuando dejan la Biblia abierta en el salmo 91 para alcanzar protección. Una práctica supersticiosa y vacía que no representa la fe.
El salmo 91 es y debe ser, un mensaje didáctico que nos ayude a comprender en primer lugar, la importancia de la pertenencia a Dios (una causa) y sus beneficios (efectos). ¿Hay protección sobrenatural para el creyente regenerado en Dios? Claro que la hay. Dios guarda a los suyos más allá de lo que solemos imaginar; porque siendo barro y viviendo en un mundo que se tornó hostil contra la humanidad según Génesis 3, no cabe duda que los creyentes hemos sido guardados. Pero Dios debe ser la causa más importante en nuestra búsqueda. Con esto no estoy definiendo a Dios como impersonal o como mero objeto del conocimiento, pero pretendo que comprendamos que tomar en cuenta a Dios o no tomarlo en cuenta, traerá consecuencias (efectos).
Pensemos en la llamada ley de la causalidad: La ley de causa y efecto se basa en la idea de que toda acción provoca una reacción, una consecuencia o un resultado: cuando sucede A (causa) como consecuencia sucede B (efecto). El Salmo 91 es una buena forma de pensar en causa y efecto, para nuestras vidas. No debemos pensar en protección, sin contar con el protector.
Analicemos algunos textos:
- Obras demoniacas:
Él te librará del lazo del cazador, De la peste destructora. Salmo 91:3
No temerás el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día, Salmo 91:5
En los versículos que tenemos aquí, la referencia es a poderes de oscuridad: El lazo del cazador y peste destructora es una referencia a estratagemas o astucias diabólicas. Terror nocturno y saeta o lanza, refiere a los ataques furibundos de satanás que implican ese mundo sobrenatural de los poderes de maldad invocados en contra nuestra (Quizá brujerías, ocultismo) Y el mensaje esperanzador es que Dios guarda a sus hijos de ser destruidos por satanás, aunque siempre nos ataca y nos acosa, no puede destruir a quienes estamos en la palma de la mano de Dios. Recuerde, satanás es real y nos asecha, nos tiende trampa y nos atemoriza, pero no podrá destruir nuestra fe. No olvidemos a Jesús diciéndole a Pedro: “Pedro, he aquí satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo, pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú una vez vuelto, confirma a tus hermanos…”. Satanás puede golpear nuestra vida con fuerza desproporcionada, y lo importante es que no sea afectada “nuestra fe”, porque el justo solo puede sobrevivir por la fe. En este salmo 91, el ataque del diablo es real y la forma en que Dios nos libra no es eximiéndonos sino guardándonos en nuestra fe.
2. Enfermedades:
Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día destruya. Salmo 91:6
No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada. Salmo 91:10
En este salmo se personifica la enfermedad con aquel halo del ángel de la muerte al estilo del ángel que llevó la muerte de los primogénitos de los egipcios, antes del Éxodo. Es una imagen retórica para personificar las enfermedades y pestes como malignas o enemigas de la vida, y que no son la voluntad de Dios, sino más bien consecuencia de haber salido la humanidad entera, de la voluntad de Dios. Lo cierto es que nos dice que nosotros no debemos temer a las enfermedades pestilentes, o sea, pestes o pandemias. Mucha atención, habla de no tener temor, no habla de que no seremos tocados por ellas. ¿Eres de las personas que pone mucha atención a cómo morirás? ¿Te quita la tranquilidad pensar en la muerte? Yo puedo comprender si me respondes que sí. Pero debo animarte a pensar más en la eternidad después de la muerte, que en cómo morirás. Este salmo nos invita a “vivir confiados”, no a vivir intocables.
3. El poder espiritual del creyente:
Si bien satanás no tiene la autoridad para vencernos, nosotros tenemos la autoridad de Dios delegada, para pisar y hollar sus poderes malévolos, solo por medio de la fe en Cristo. Las imágenes tipológicas usadas en este salmo para satanás y sus demonios son: león, áspid, cachorro de león y dragón.
Sobre el león y el áspid pisarás; Hollarás al cachorro del león y al dragón. Salmo 91:13
Luego el salmista agrega un “Por cuanto”, como causativo, un fragmento gramatical muy usado en las escrituras (Por cuanto, por tanto, por lo tanto) que señala causa y efecto, donde después del por cuanto se explica la causa; que es la fe, y de seguido el efecto de esa causa; que es la protección sobrenatural de Dios como respuesta. Veamos la explicación y conclusión del salmista:
14 Por cuanto en mí ha puesto su amor (Causa), yo también lo libraré;
Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre (efecto).
15 Me invocará (causa), y yo le responderé;
Con él estaré yo en la angustia;
Lo libraré y le glorificaré.
16 Lo saciaré de larga vida,
Y le mostraré mi salvación (efecto).
Salmos 91: 14-16
Muchos buenos hermanos y hermanas en la fe en Cristo, han muerto durante atroces guerras, pestes y pandemias. Ellos murieron con la dignidad de confiar en Dios aún en la muerte. Ellos no murieron por falta de fe, ni por pecados propios o familiares, solamente les llegó el día de la muerte en medio de un ambiente propicio como es el contexto de las guerras y las pestes.
El salmo 91 es una oración de confianza en Dios más allá de las circunstancias, y a pesar de las circunstancias, en el lecho del dolor y en el dolor de la muerte física, que no afecta ni la vida eterna; ni la fe. Jesús sigue pidiendo que nuestra fe no falte.