• Ojos de certidumbre, corazón confiado y pies y manos obedientes.

    ¿Cuántas son las preocupaciones que te aquejan? Quizá sean muchas y de variada tesitura o intensidad. Pero que eso no te parezca extraño ni extraordinario, porque todos los humanos estamos en el mismo ecosistema de posibilidades de sufrir preocupaciones, en medio de los tiempos que vivimos, y peor aún, tiempos que hemos decidido vivir. Nos hemos alineado a una idea de vida acelerada, competitiva y mercantilista; y no solo a nivel de negocios y profesional, sino en la gestión de nuestras relaciones y emociones; donde la eficiencia que además debe ser eficaz, es como un “barril sin fondo” que nunca podremos satisfacer, y eso nos pasará la factura tarde o temprano. De ahí que, construimos un arsenal de factores ansiógenos que nos deparan a plazo; miedos, angustia, preocupaciones, pensamientos evitativos, sospechas, inseguridad, y otras distorsiones del pensamiento que son capaces de manipular la actitud y la voluntad de la que deberíamos ser dueños en total control.

    Os hago un llamado a tomar en serio la verdad vinculante de la fe, poniendo toda la confianza en la Palabra de Dios. Leamos, generemos pensamientos rumiantes de las Sagradas Escrituras, y acatemos su sano juicio, para que podamos ser consolados.

    “En medio de las preocupaciones que se agolpan en mi mente, tú me das consuelo y alegría.” Salmos‬ ‭94:19‬ ‭DHH94I‬‬‬‬‬‬

    Para el salmista, la multitud de preocupaciones estaba relacionada con su ambiente, y no es diferente para nosotros hoy. El ambiente es hostil y contaminante, y es insensato que nosotros le sigamos el guion al mundo en su contexto. Debemos de una vez por todas, desmarcarnos de las ideas que parecen buenas pero están llenas de contradicciones bíblico teológicas, debemos desechar las cosas y las ideas que la doctrina bíblica rechaza y debemos discernir las modas que el mundo promueve, pues ellas no buscan darle gloria a Dios; pero usted y yo como hijos e hijas, sí buscamos su gloria.

    De hecho el salmista reconoce que él ha tenido momentos de clara debilidad divagando entre dos pensamientos, la expresión usada es: “resbalar o deslizarse”. La conclusión es que en medio de esa debilidad, solo la misericordia o bondad de Dios es la única oportunidad de sustento y victoria. La palabra “sustento” en este mensaje, no es estar libre de las preocupaciones, sino sostenido en medio de las preocupaciones.

    “Cuando yo decía: Mi pie resbala, Tu misericordia, oh Jehová, me sustentaba.”
    ‭‭Salmos‬ ‭94:18‬ ‭RVR1960‬‬‬‬‬‬

    Y es que divagar entre pensamientos es fatal, porque acrecienta la angustia, porque al postergar un pensamiento, claro, sobre algún tema trascendental para nuestras vidas, esa angustia puede escalar a niveles clínicos. Dios nos puede sostener o sustentar en medio de la multitud de preocupaciones, pero si nosotros no atendemos las promesas de la Palabra de Dios, y tenemos una fijación de pensamientos nocivos, pues vamos a enfermar. Porque la falta de confianza en Dios y lo que Él ha dicho, es la pala con la que cavamos nuestra propia tumba emocional.

    Terminemos leyendo otra vez este poderoso salmo: “En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, Tus consolaciones alegraban mi alma.” Salmos‬ ‭94:19‬ ‭RVR1960‬‬‬‬

    ¿Necesitas ser consolado, consolada? Debes leer la Biblia con ojos de certidumbre, corazón confiado y pies y manos obedientes.

  • Stille Nacht: Cuando las palabras toman sentido (Noche de paz)

    Fue un año de contrastes desalentadores, un fenómeno climático se había ensañado contra una Europa que languidecía por la sed de conquistas egoístas de la guerra, en las que la mayoría de hogares no tenían ni decisión ni ganancias. Pero para colmo de males, el frío invierno de 1816 fue devastador para las cosechas, acrecentando las penurias que habían sembrado las guerras napoleónicas recientemente terminadas en 1815.

    Fue para la navidad el 24 de diciembre de 1818, en una pequeña iglesia de la localidad de Oberndorf, Zalzburgo, Austria; que un sacerdote llamado Joseph Mohr y el músico Xaver Gruber unieron talento y fe, para plasmar el sentir de una sociedad ávida de paz y respeto. La letra del ahora villancico, fue originalmente un poema para cuerdas y coro, que hacía un desesperado llamado a la paz. De hecho, el poema constaba de seis estrofas, de las cuales se cantan hoy día solo tres. Y según Tina Breckwoldt, autora del libro: “una canción con historia”, para Mohr, el poema era un deseo de unidad entre los pueblos, y lo plasmó en las tres estrofas menos recordadas y cantadas hoy.

    Hay una frase recurrente que dice: “la paz no es solamente la ausencia de guerra”. Quizá no sea del todo una gran filosofía, pero plantea una verdad, puede que no tengamos guerra y sin embargo, vivamos una sociedad llena de irrespeto e intolerancia, y eso despierta sospechas y zozobra, arrebatando la paz social. La paz es el respeto a nuestros pares, y sin respeto, el vínculo frágil de la convivencia pacífica se rompe.

    Un siglo después, aquel poema de “Noche de Paz” (noche silenciosa en su original) otra vez se entonaba con nostalgia en Europa, esta vez era la Primera Guerra Mundial el 24 de diciembre de 1914, cuando soldados víctimas y victimarios de varias naciones, la entonaban desde sus trincheras y centros de mando en diversos idiomas.

    Además, hay un detalle histórico que es perturbador, ya que años más tarde para la Navidad de 1941, los adeptos de Hitler, manipularon la canción, omitiendo el anhelo de paz durante la Segunda Guerra Mundial nuevamente fue suceso en Europa. Los soldados alemanes agregaron el estribillo: “todo duerme mientras Adolf Hitler vela por el destino de Alemania”.

    No obstante, “Stille Natch” que significa “noche silenciosa”, tiene en primera instancia un semántico mensaje de añoranza, ya que es el silencio de la pólvora que calla, del grito de la muerte que enmudece, del llanto desesperado de la guerra que no se escucha más y por defecto la enfermedad y el hambre que empiezan a morir sin haber quien las alimente; que certificará la preciada paz, siendo entonces “una noche de paz”.

    Al conocer esta historia podremos cantar a todo pulmón, este hermoso villancico construido sobre miles de cadáveres y víctimas de la cruel guerra y sus consecuencias colaterales. Cantaremos ahora por una paz que surja de nuestros corazones y que en medio de tiempos tan grises que vive la humanidad, estemos convencidos que solo Cristo Rey nacido, nos da paz verdadera.

    “La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.” Juan‬ ‭14:27‬ ‭RVR09‬‬‬‬

    “Noche de paz, noche de amor,
    Todo duerme en derredor.
    Entre sus astros que esparcen su luz
    Bella anunciando al niñito Jesús
    Brilla la estrella de paz.
    Brilla la historia de paz”

  • “La fe es garantía de las cosas que esperamos y certeza de las realidades que no vemos.” Hebreos 11:1‬ ‭BHTI‬‬‬‬‬

    GLOSARIO:
    Extemporáneo: Impropio o inadecuado a la época que se vive.

    Resiliencia: Elasticidad adaptativa en la adversidad.

    Utopía: Sistema de vida ideal.

    Quimera: Ilusión improbable.

    La fe es un camino largo, porque requiere resiliencia, compromiso, motivaciones extemporáneas y eternidad, quimeras y utopías. Si estas características no están presentes, no hay garantía de nada; entonces ¿para qué esperar algo? Y mucho menos habrá certeza o seguridad de lo intangible o de lo que no podemos ver y tocar.

    Como gente de fe, debemos ser lo suficientemente vulnerables para vivir nuestra humanidad cercanos a nuestros pares; pero lo suficientemente inconquistables para no imitar la conducta del mundo incrédulo.

    Los atajos de la vida, son aquellos que buscan evitarnos la confrontación con la mundanalidad, y se arropa de religiosidad.

    La religión como receptáculo de la fe no es mala en sí, pero como coraza evitativa de nuestra humana debilidad, y peor aún, como medio de superioridad moral, es un peligro para la fe genuina. Porque la fe es metafóricamente un camino, que implica un caminar constante, no apresurado pero firme.

    Si la fe es garantía de lo que esperamos, cabe preguntarse: ¿Qué espero yo a largo y eterno plazo? Entonces… ¿vale la pena esperar?

    Si la fe es certeza de realidades que no vemos, cabe la pregunta: ¿Qué postulados de mi fe no veo plasmadas en mi realidad? ¿Puedo estar seguro o segura de este irrealismo?

    La fe se plantea entonces como un escudo en nuestro peregrinaje, ya que los ataques del enemigo serán contra nuestra garantía y certeza en las promesas de Dios. Promesas muchas veces fuera de esta dimensión presente, y casi siempre intangibles.

    “Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.” Efesios‬ ‭6:16‬ ‭RVR1960‬‬‬‬‬‬

  • Habacuc capítulo 2 contiene la respuesta de Dios, a la queja del profeta que le inculpa de cierta injusticia. Claro está, es una percepción de Habacuc, propia del ser humano.

    En esta respuesta, Dios le revela a su mensajero la justicia que ha de ejecutar contra un imperio de su época; nos referimos a Babilonia. Así que las implicaciones históricas del pasaje ya sucedieron y no volverán a suceder, al menos no en referencia a mismo lugar y actores, aunque la injusticia de la guerra se sigue sucediendo entre pueblos y naciones. Pero las implicaciones morales, esas permanecen, y cobran mayor valor cuando del pueblo de Dios se trata.

    Los cinco ayes de Habacuc capítulo 2 conforman un poema ético de alcance social, que pone en advertencia el carácter santo de Dios y lo que Él espera de una nación (Israel) y de un solo pueblo (la Iglesia) sin dejar de mirar al sujeto, a la persona.

    1. El ¡Ay! de la injusticia social: ¡Ay del que acumula lo que no es suyo! Es un veto a cometer cualquier acto que atente contra la seguridad social integral de una o más personas.
      “Pues bien, todos los pueblos lanzarán contra él sátiras, sarcasmos y adivinanzas. Dirán: ¡Ay del que acumula lo que no es suyo! ¿Hasta cuándo amontonará prendas de empeño para sí?” Habacuc 2:6‬ ‭BHTI‬‬‬‬‬‬‬

    La aplicación es primeramente de alcance social. Todo sistema de capitalismo descomunal bajo filosofías liberales, termina en esclavitud de las masas. Pero de la masificación sociopolítica, se pasa a la permeabilidad individual. ¿Cómo nos involucra individualmente? Nos hacemos parte del sistema codicioso y avaro, cuando validamos con la conducta toda clase de explotación económica. Babilonia fue elegida por Dios, para atacar la severa crisis política, religiosa y moral de Israel. Aquella queja de Habacuc, era por demás carente de memoria propia, pues no recordaba los pecados de su propio pueblo.

    1. El ¡Ay! De la maldad operante: “el fruto de la maldad”.
      “¡Ay del que forja su casa con el fruto de la maldad, para poner a salvo su nido y librarse de la adversidad!” Habacuc ‭2:9‬ ‭BHTI‬‬‬‬‬‬‬‬

    El fruto de la maldad es evidentemente una actitud abusiva. Si Babilonia fue abusiva en sus conquistas, el sistema de hoy aparentemente más humano, es también abusivo de otras formas, y también esto nos puede afectar en la vida personal y familiar. En primer lugar la maldad inhibe la bondad; ya conocemos en los Evangelios que por exceso de maldad el amor de muchos se enfriará. La codicia es la envoltura perfecta de esta maldad porque las personas matan, envidian, engañan, subyugan y embaucan, por codicia.

    1. El ¡Ay! De la violencia.
      “¡Ay del que edifica una ciudad con sangre y la cimenta sobre el crimen!”Habacuc ‭2:12‬ ‭BHTI‬‬‬‬‬‬‬‬

    La violencia en todas sus formas es una abominación contra Dios, y es evidente que este ¡ay!, es un recordatorio no solo al profeta, sino también lo es para todos los pueblos y en contexto Dios nos recuerda entonces que, “toda la tierra está bajo el conocimiento pleno de Dios”. Esta idea del conocimiento de Dios cubriendo la tierra, nos evoca la omnisciencia, omnipotencia y omnipresencia de Dios, quien está mirando a la humanidad. No quedará impune el quebranto que propinan las naciones poderosas a las más pequeñas. Pero también este tema atañe a cada uno de nosotros los hijos e hijas de Dios en particular, puesto que la violencia se genera desde el corazón humano, se sistematiza en la familia, y corroe la sociedad.

    1. El ¡Ay! De la humillación:
      “¡Ay del que hace beber a su prójimo y lo emborracha con bebida drogada, para luego contemplarlo desnudo!” Habacuc 2:15‬ ‭BHTI‬‬‬‬‬

    En este lamento hay una referencia a la marginación social, al saqueo y empobrecimiento de los pueblos, por medio del despojo.

    Una historia que se ha repetido con los pueblos originarios. Pero es una advertencia contra la injusticia que avergüenza al pobre y desvalido. Los creyentes tenemos que tener conciencia social y no ser partícipes de formas esclavistas ni vergonzosas.

    Hay un halo de prepotencia, maldad y oportunismo en este ¡Ay! No hay forma de que nos escapemos a este escrutinio, en una generación llena de indiferencia hacia los desposeídos.

    1. El ¡Ay! De la idolatría
      “¡Ay del que dice a un leño: “Despierta”, y a una piedra muda: “Ponte en pie”! ¿Podrá alguno de ellos hablar? Está recubierto de oro y plata, pero no alberga ningún aliento vital.” Habacuc‬ ‭2:19‬ ‭BHTI‬‬.‬‬‬‬

    Este gigantesco ¡ay!, exhorta y advierte acerca de lo abominable del ser humano que confía en dioses hechos a la medida, menospreciando al único y verdadero Dios. Y es de sobra conocido que la idolatría moderna no trata solo de palo y yeso, sino de una actitud en el creyente, que prioriza cualquier cosa antes que a Dios.

    Estos ayes fueron las sentencias contra Babilonia, y en su contexto se cumplieron cada una de estas acciones. Pero el valor moral de estas advertencias permanecen y resuenan en nuestros corazones, para que comprendamos las demandas de un Dios Santo, a una iglesia inserta en una generación llena de maldad.