• No calles cuando tu única arma es hablar

    En cuanto a nosotros, debemos evaluar si en nuestra circunstancia y ante las circunstancias, hemos llegado para marcar diferencia”

    Periodo Persa del imperio Babilónico (485-465 a.C) bajo el rey Jerjes I (Asuero). Una parte de judios vivían en Susa capital del reino. Pero aún los que vivieran en Jerusalén estaban bajo amenaza de exterminio por intrigas de Amán, amalecita. En este contexto, uno de supervivencia y de intrigas humanas aberrantes; donde prevalecían luchas de poder y odios ancestrales, emerge la figura de Ester y su tío Mardoqueo; a quienes Dios utilizaría para guardar a su pueblo. Una protección divina y milagrosa, pero instrumentalizada en seres humanos.

    Pero para que estos milagros divino-humanos sucedan, somos los creyentes los que tenemos que estar atentos a los tiempos y ocasiones para actuar. Eso es lo que representa Mardoqueo, y luego Ester su sobrina. Hay un momento histórico determinante para los judios en el contexto del gran imperio. Y las palabras de Mardoqueo desafiaron a Ester, y nos desafía a nosotros hoy:

    “Si ahora callas por completo, de alguna otra parte nos vendrá respiro y liberación a los judíos, pero tú y tu familia paterna morirán. ¿Quién sabe si has llegado al reino para un momento así?»” Ester 4:14 RVC.

    La pregunta clave es retórica: ¿Quién sabe si has llegado al reino para un momento así?

    En cuanto a nosotros, debemos evaluar si en nuestra circunstancia y ante las circunstancias, hemos llegado para marcar diferencia.

    El desafío es no callar. Mardoqueo es cuidadoso al decirle a su sobrina, que la salvación no depende de ella, pero está mucho más ligada a su misión que a ninguna otra persona en el imperio. Por lo tanto no debe callar.

    Ningún acto de salvación depende de nosotros, pero de nosotros depende hablar en el momento crucial de una persona, proceso y tarea. Por lo tanto, callar será una cobardía catastrófica principalmente para nosotros mismos y los nuestros.

    Este principio y función atalaya, es necesario en la expansión del Evangelio, pero también lo es en la buena administración de la obra de Dios; sobre todo cuando hay administradores fraudulentos como Amán.

    Pero para ser buenos administradores dice Pablo, requerimos ser hallados fieles (1 Cor. 4:2). Mardoqueo fue hallado fiel y fue honrado, porque había servido al imperio con lealtad; y fue puesto en alto. Mientras tanto, Amán fue hallado culpable de muchos delitos e infidelidad al imperio.

    Ester es una historia refrescante para esos días en los que parece que ser gente de bien no vale la pena. Pero la conclusión es bíblicamente contundente:

    “No nos cansemos, pues, de hacer el bien; porque a su tiempo cosecharemos, si no nos desanimamos. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.” Gálatas 6:9-10 RVC.

    Ester respondió a su tío de manera igualmente épica:

    “«Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunen por mí noche y día; no coman ni beban nada durante tres días, que mis doncellas y yo ayunaremos también. Después de eso me presentaré ante el rey, aun cuando eso vaya contra la ley. Y si tengo que morir, ¡pues moriré!»” Ester 4:16 RVC.

    Ester involucró al pueblo que tenía una meta común con ella. Les pidió respaldo moral y espiritual. Y como una buena líder dijo: “si tengo que morir, moriré”.

    Cuando la meta es clara, el precio es invaluable.

  • Liderazgo: cuando la ligereza destruye

    “No impongas con ligereza las manos a ninguno, ni participes en pecados ajenos. Consérvate puro.” 1 Timoteo 5:22 RVR1960

    Pablo fue llamado a propagar el Evangelio a las naciones gentiles (no judías). Su pasión, convicción y sabiduría; la adquirió con tenacidad estando fuera de la fe en Cristo. Había estudiado letras para doctorarse en la comprensión y enseñanza de la Torá. Cuando Cristo lo derribó de sus argumentos intelectuales y de su propia justicia, fue pulido por el Espíritu Santo, y adiestrado por Ananías y posteriormente por Bernabé. Sus conocimientos sin duda fueron valiosos, pero la primera lección de Pablo fue: “lo tengo todo por pérdida, por amor de Cristo, y por la excelencia de conocerlo”.

    Cuando estuvo listo, el apóstol dejó salir su magistral forma de exponer la Palabra y formó a muchos nuevos ministros para las Iglesias que Dios le concedió.

    En este texto, Pablo exhortó a Timoteo a ser prudente en su ministerio y evaluar de manera especial el llamado y envio de nuevos obreros. Una práctica que en nuestros  tiempos hemos descuidado y tomado a la ligera. No obstante, he sido estremecido por el Señor a replantearme mi propio servicio a Él, y de aquellos a quienes el Señor me permitiere impulsar al servicio. La responsabilidad que Pablo atribuye en esto es simplemente devastadora, al decir que el maestro de obreros que impone manos en señal de ungir al enviado, se expone a ser parte de cualquier pecado y malas decisiones del discípulo y pierde su pureza”.

    Cuando el hombre y la mujer que sirven en la congregación se descuidan y caen en envanecimiento, la soberbia los atrapa y causan mucho daño a la Iglesia. Estas personas de hecho se vuelven implacables, violentas, groseras y corruptas:

    “Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales.” 1 Timoteo 6:3-5 RVR1960

    Quiero que leamos este texto en otras versiones más dinámicas y así podamos capturar mejor el sentido de esta exhortación.

    “Antes de nombrar a alguien para el servicio a Dios, piénsalo bien. Porque, si esa persona hace algo malo, tú serás también responsable de lo que haga. Tú mismo debes apartarte del mal.” 1 Timoteo 5:22 TLA

    “No impongas a nadie las manos demasiado a la ligera, no sea que te hagas responsable de culpas ajenas. Y tú mismo conserva limpia la conciencia.” 1 TIMOTEO 5:22 BHTI.

    “Nunca te apresures cuando tengas que nombrar a un líder de la iglesia. No participes en los pecados de los demás. Mantente puro.” 1Timoteo 5:22 NTV.

    Si estás en una posición de liderazgo y discípulado en alguna congregación o escuela bíblica; te invito a vivir conmigo esta exhortación. La idea no es detener el avance de la obra o debilitar que nuevos líderes surjan, sino ser diligentes en formar a nuevos líderes siervos para la obra de Dios.

  • La prioridad del líder

    “Y mis hermanos, los que habían subido conmigo, hicieron desfallecer el corazón del pueblo; pero yo cumplí siguiendo a Jehová mi Dios.” Josué 14:8 RVR1960.

    El texto anterior, es la historia de la conversación de Caleb con Josué. En tal diálogo Caleb demuestra su integridad y sus beneficios ante Josué, y cómo él; bendijo al pueblo. Veamos algunas reflexiones:

    Los seres vivos tenemos instintos, se dice del instinto, que es un impulso natural, interior e irracional que provoca una respuesta o un sentimiento sin tener consciencia de la razón a la que obedece.

    En psicología le llamamos los instintos más primitivos que le permitieron a la especie humana sobrevivir a través de la capacidad adaptativa.

    Me llama la atención, observar a los pericos, aves propias de la vida silvestre de nuestros bosques; en el entorno urbano. Yo los recuerdo desde mi niñez cuando hacían sus nidos en lo alto de los árboles y solía escucharlos en bandadas mañaneras. Al verlos y escucharlos en la ciudad, sobreviviendo y adaptándose a nidos en edificios de cemento y cristal, comprendo con más claridad este modo instintivo del cerebro.

    Los seres humanos no requerimos tanto de este cerebro primitivo, pero está ahí latente; porque en cualquier momento necesitaremos más que la razón para sobrevivir. Así lo ha demostrado la historia en casos como el holocausto judío, los niños sobrevivientes a las guerras, o la tragedia de los Andes de 1972 cuando el avión en el que viajaba un equipo de Rugbi se siniestra en la cordillera de los Andes y los pocos supervivientes, usaron de sus instintos más primitivos e irracionales pero salvadores; por ejemplo, el canibalismo.

    Pero antes de llegar allá a ese mundo instintivo, y si es que tuviéramos que llegar a un punto de tener que sobrevivir; los seres humanos a diferencia de las otras especies, tenemos el uso de la razón. La razón nos constriñe a ser comedidos, prudentes y aprehensivos (racionales y capaces mentalmente).

    Caleb se acercó a Josué, y le recordó que su herencia había sido designada por el propio Moisés; como premio por haber sido un hombre fiel en seguir el corazón de Dios. Por cierto, algo nada fácil de hacer o descubrir en nuestra peregrinación. Caleb y Josué tuvieron que usar una mezcla de instintos y razón cuando acompañaron a los otros diez espías en las montañas de Canaán. Lograron ser prudentes y comedidos para con Moises y el pueblo. Por un lado la razón les decía que aquella tierra era peligrosa; pero instintivamente actuaron en consecuencia con sus necesidades de sobrevivir. De esta manera fortalecieron el ánimo quebrantado del pueblo que había sido atemorizado por caudillos incompetentes de creerle a Dios y actuar bajo su mano.

    Lo que quiero resaltar a modo de moraleja, es que la prioridad del líder en la iglesia al igual que la de Caleb en la conquista de Canaán; es fortalecer y dar ánimo al pueblo de Dios. El líder ha de saber que el pueblo que dirige no es suyo, ni son sus adeptos, pues eso sería meramente un acto político. En cambio, el pueblo que dirige es el pueblo de Dios, mismo que Él le ha confiado en su mano para dar visión y abrir caminos de salvación y adoración.

    Caleb lo entendió, y reclamó su retribución. Dijo: “Y mis hermanos, los que habían subido conmigo, hicieron desfallecer el corazón del pueblo; pero yo cumplí siguiendo a Jehová mi Dios. Josué 14:8 RVR1960

    Hacer desfallecer el corazón de la gente que está bajo nuestro cuidado y apoyo, es la peor infidelidad a Dios. Las personas que desfallecen tienden a huir, muchos en su huida se alejan de la zona de seguridad de la providencia divina, y son presa fácil del enemigo.

    Eso es lo que veo muy a menudo en las congregaciones. Personas que lideran políticamente, y hacen mucho daño. Dios no llama políticos a su obra y mucho menos a manipuladores. Dios llama a pastores y administradores que sean hallados fieles.

    La tarea del líder es la más delicada, es demandante, es agobiante y a veces asfixiante. Pero es a la vez, una tarea de alta estima y honor. Si tienes estas cualidades y el llamado; ve como un Caleb y sé fiel a Dios.

    Líder en este contexto son: pastores, misioneros, obreros, ancianos, diáconos, administradores, coordinadores de ministerios, padres y madres en sus hogares, y todos aquellos que generan un servicio dentro de la congregación.

  • Tú me asombras, oh, Dios

    Te alabo porque estoy maravillado,

    porque es maravilloso lo que has hecho.

    ¡De ello estoy bien convencido!

    Salmos 139:14 (DHH)

    La importancia de maravillarnos por quién es Dios, es la reflexión que quiero compartirles. Hemos llegado a perder la sensibilidad de ello. Pero vemos en este Salmo, que David dice: “estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien”.

    Asombrarnos de Dios es ese elemento místico que requerimos para nuestra piedad; ya que de lo contrario nada nos va a sorprender, y cuando Dios llega a nuestras vidas con respuestas a oraciones específicas no vamos a darnos ni cuenta.

    Asombrarnos, nos lleva indefectiblemente a la alabanza a Dios. Una cualidad de fe que hemos ido perdiendo en una evolución perniciosa de asimilación de la sociedad actual; fría y distante, que pone límites al amor genuino sin fingimiento. Es David, el rey lleno de placeres y lujos de su época, el que le dice al Rey de Reyes, estoy maravillado, con toda mi emocionalidad a tu disposición (mi alma lo sabe muy bien implica las emociones y sentimientos más profundos).

    ¡Estoy maravillado porque lo que has hecho es maravilloso oh, Dios! En esta expresión; cuánta gratitud y adoración a Dios encontramos, David pierde de vista su vida pequeña, sus debilidades y pecados; y se derrama en libaciones de amor y profundo asombro.

    Sí, Dios puede sorprendernos aún. Pero requerimos espacios de meditación y reflexión acerca de Él, de quién es Dios. Debemos conocer a Dios fuera del templo, fuera de lo que llamamos “Iglesia”. La Iglesia tradicionalmente nos vuelve miopes, porque solo apuntan a un punto en la hoja. No digo con esto que la Iglesia sea el problema, pues entendemos que es la Iglesia, el cuerpo de Cristo; la novia del Cordero. Pero lo que quiero comunicar es que más allá de la estructura, del templo y de la organización que nos dicta cómo se hacen y piensan las cosas; debemos experimentar a Dios al punto del asombro, y alabarlo y adorarlo en espíritu y verdad.

    ¡No hay un privilegio mayor que ser hechos hijos de Dios! nos dice Juan. Deberías asombrarte de ser llamado hijo de Dios, o hija de Dios. Pero ¿verdad que no se siente nada? Bueno, eso es lo malo. Es necesario que estemos convencidos del privilegio y de lo que significa nuestra salvación. David dijo: ¡De ello estoy bien convencido!

    El contexto del salmo es la grandeza omnipresente y omnisciente de Dios, que estuvo incluso involucrado en nuestro nacimiento, de manera más que asombrosa.

    ¿Qué está haciendo Dios de asombroso en tu vida hoy? Alábalo con total asombro. Con aquel asombro y quebranto que lo hiciste cuando lo conociste por vez primera. Quizá eras un niño o niña, o quizá lo conociste ya adulto; pero recuerda ese tu primer amor.