“Con esta lección de vida, luego Jesús habla a la multitud acerca de una vida alejada de la insatisfacción y el afán”
“No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen y donde los ladrones entran y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido destruyen y donde los ladrones no entran ni hurtan,” MATEO 6:19-20 RV2020.
En este fragmento del Sermón del monte, Jesús nos invita a poner el corazón en el cielo, usando la figura de un banco donde podemos hacer depósitos y tener la seguridad de no perder nuestros ahorros.
El llamado del Maestro de “no hacer tesoros en la tierra”, no es un llamado a la mediocridad o al abandono. Es empoderarnos desde aquí en nuestra limitación temporal y mental, hacia la eternidad donde no seremos limitados en tiempo ni espacio. Por eso lo importante de invertir en la eternidad. Allá donde no hay polilla, ni herrumbre, ni ladrones.
De alguna manera, al hacer referencia de la polilla, el óxido y los ladrones; nos deja claro que todo lo que podamos hacer aquí en la tierra con nuestras manos, es perecedero no importa que tan grande, buena y eminente sea la obra que hagamos. Todo aquí por bueno que sea, es imperfecto e insuficiente.
Con eso en mente, ahora estaremos listos para trabajar aquí y ahora, dándole valor en su correcta dimensión a lo que hacemos y a los bienes que adquirimos. Nunca esos bienes deberían ser mas valiosos, que el valor de nuestras vidas y la vida de los otros. Además, y más importante aún, estaremos listos y claros del valor de nuestro destino eterno con Cristo.
Entonces no olvide amar lo que hace, un poco menos de lo que ama su vida y su morada eterna. Esa es la clave para hacer tesoros en el lugar que más amas. Si amas más la vida mundanal aquí, ahí pondrás todas tus fuerzas, pero si amas más a Dios y la promesa de estar con él eternamente, entonces ahí vas a invertir. La clave está más que clara:
“porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.” MATEO 6:21 RV2020.
El GPS del corazon, marcará inequívocamente donde pones tu tesoro más preciado. Es importante que definas ahora, dónde está tu tesoro, porque esas serán las coordenadas de tu corazón.
Con esta lección de vida, luego Jesús habla a la multitud acerca de una vida alejada de la insatisfacción y el afán.
Versiculos 22-23 habla de cuidarnos entonces de lo que vemos. Los ojos como lámpara del cuerpo, es una ventada de luz al alma; o un vínculo con las tinieblas.
Versículo 24 es una advertencia para no hacer de las riquezas materiales, una meta o un propósito de vida. Si eso hacemos, habremos convertido el dinero en un dios.
Versículos 25 – 34 una de las más poderosas conclusiones acerca de alejarse del afán o la preocupación. La seguridad de Jesús estaba en la omnisciencia de Dios, pues él “conoce” de las necesidades de sus hijos.
¿Pero, por qué el estrés o las preocupaciones son la enfermedad de nuestro siglo? Es la pregunta correcta que todo creyente debe hacerse, y buscar una respuesta bíblica.
La Biblia dice: ““Buscad primero el reino de Dios y su justicia y todas estas cosas os serán añadidas.” MATEO 6:33 RV2020.
Notemos entonces, que ahí está la razón de nuestras preocupaciones enfermizas. Hemos invertido el orden, y vamos tras las añadiduras para sentirnos seguros. Dejando de lado la búsqueda del “señorío de Cristo” (eso significa buscar el Reino de Dios y su justicia).
Mi llamado, es volver al manual de instrucción y hacerlo tal como lo plantea Cristo.
Busquemos el Reino de Dios y su justicia, y todas las añadiduras que Cristo crea necesarias para nosotros, él nos dará. Recuerde que el señorío de Cristo significa que él es el Señor y determinará para nuestro bien, qué darnos, y qué no.

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