“Por encima de todas las cosas, protege tu mente, pues todo en la vida procede de ella.” Proverbios‬ ‭4:23‬ ‭VBL‬‬‬‬

Varios estudios desde la psiquiatría, la neurociencia y la psicología; apuntan que la mente, también llamada: psique y alma; configura según el Dr. Sigmund Freud, el aparato psíquico y sus complejos procesos de razonamiento y cogniciones, que marcan la conducta humana.

Desde estos conocimientos, la medicina se ha nutrido con mayores herramientas para comprender la etiología (causas) de diversas enfermedades, que impactan el cuerpo, pero están arraigadas en la mente. Hay entonces por ejemplo, complejas enfermedades como la fibromialgia, las migrañas, la mayoría de problemas gástricos, cefáleas, alopecias y ciertos tipos de infartos, entre otras situaciones de salud, que van de transitorias a crónicas y complejas. Y ni hablar de los trastornos de la personalidad y otros trastornos de salud mental, que minan la fuerza de miles de personas alrededor del mundo.

Cuando nos llega el consejo de “guardar la mente”, debemos detenernos y poner atención (otras versiones dicen guardar el corazón, que en varios contextos bíblicos se refiere a la mente o el alma). Es un consejo vinculado a la vida, ya que todo en la vida del ser humano parte de la mente, y como vimos en el párrafo anterior, lo apoya y confirma la ciencia.

¿Cómo proteger la mente? Es un concepto más allá de lo religioso; se trata de un enfoque integral. Las mismas sociedades históricas de quienes nos hablan los autores de la Biblia, dejaron testimonio de pensamientos y costumbres que nos legaron estos conceptos. Ellos por ejemplo, hablaban de la virtud refiriendo a las buenas costumbres y convivencia. También, acostumbraban la solidaridad comunitaria y familiar, y eran proclives a practicar la equidad. Eran como vemos, valores de alto impacto en la conducta y por ende en la salud emocional.

Luego, tenemos en la Biblia, la cultura Yavista (de Yhavhe o Jehova). Es indudable, que las demandas de Jehová El Señor; traerían conceptos y prácticas tendientes a proteger la mente o el corazón de ellos, en medio de otras tribus o clanes violentos de la época, cuyos corazones o mentalidad los llevaría a la desaparición.

Cuidar la mente, no es solo un aspecto espiritual, es también un llamado a tener prácticas que protejan la salud del cuerpo, la salud social, la salud mental y espiritual.

A nivel espiritual, la Biblia nos manda pensar en lo que tiene virtud y buen nombre, mantener buenas relaciones con el prójimo y orar sin cesar. A nivel de la salud mental, la psicología nos prescribe evitar los pensamientos de auto cumplimiento, los rumiantes y los imaginarios. Así como ejercicios, buen sueño y espacios de meditación y autorreflexión.

El texto en cuestión, es entonces un elogio a la virtud de amarnos y cuidarnos, siguiendo tanto el consejo Bíblico como las prácticas saludables para cuerpo y mente.

No por nada, el sabio antecede su cita con la demanda siguiente:

“Hijo mío, presta atención a lo que te digo y escucha mis palabras. No las pierdas de vista y reflexiona sobre ellas, porque son vida para quien las encuentra, y traen sanidad a todo el cuerpo.” Proverbios‬ ‭4:20-22‬ ‭VBL‬‬ ‬‬

Estas palabras sabias, dice, traerán sanidad a todo el cuerpo. Pero no olvidemos que la salud pende de la virtud.

Piensa en lo mejor, y de lo malo y negativo busca una o más lecciones de vida. Vive hoy y protege tu mente de tu pasado, para que no te invada el estrés, ni el futuro te azote con ansiedad.

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