Iba Jesús entrando a Jerusalén, con credenciales de rey y junto a Él sus discípulos y una multitud que gritaban aclamándole como rey. También estaban aquellos guardianes de lo políticamente correcto; ellos eran los Fariseos, quienes pidieron a Jesús mandar callar a los discípulos. Pero la respuesta del Maestro fue contundente:
“…Les aseguro que si ellos se callan, las piedras gritarán” Asi leemos en Lucas:
“Algunos de los fariseos que estaban en la multitud le dijeron: —Maestro, ¡diles a tus seguidores que no digan esas palabras! Jesús les dijo: —Les aseguro que si ellos se callan, las piedras gritarán.” Lucas 19:39-40 PDT
Las piedras son una figura predominante en el mensaje de la Biblia. En cada mención debemos leer su contexto.
En este caso, “las piedras gritarán”, hace una referencia al testimonio de Dios acerca de su hijo, y por cierto, este testimonio y su proclamación no depende de hombres o de sistemas humanos. Es por eso que si tú y yo no nos regocijamos ante el Rey, y nos callamos por obedecer al sistema humanista que no nos quiere escuchar, pero sí callar, entonces las piedras tendrán que gritar.
Piedras en este contexto, también hace alusión al testimonio y a la proclamación. Podemos comprenderlo así, por el tipo de mensaje y la demanda de sus enemigos. Pero también, recordando que en el Antiguo Testamento se hacían montículos de piedra para dejar testimonio de algo importante.
Si los discípulos y aquellos de la multitud que creían en Jesús, hubiesen callado, los otros no hubieran escuchado el evangelio, al menos esa era la pretensión de los fariseos. Pero desde la óptica de Dios, aún cuando el pueblo calle, el testimonio estará enfrente de la humanidad. Nada ni nadie evitará su proclamación.
No obstante, aquellos no callaron y espero que nosotros tampoco callemos hoy. Debemos proclamar el evangelio. Y debemos hacerlo por todos los medios y de las maneras menos convencionales.
¿Le da vergüenza? Puede ser por una de dos razones básicamente:
1.No es creyente, aunque quizá simpatizante.
2. Hay pecado oculto que amordaza.
Cualquiera sea la razón, debemos preparamos para proclamar la bondad de Dios en la persona y obra de Cristo, entregando nuestra vida y voluntad a Dios, por la fe en Jesús.
Le invito a poner en sus redes sociales el testimonio de Dios en Cristo y en usted. Proclame el evangelio de salvación.
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