“El que cubre la falta busca amistad; Mas el que la divulga, aparta al amigo”. Proverbios 17:9 (Reina Valera 60)
¿Cómo tomaría usted este texto, y cómo lo aplicaría a la vida?
Este proverbio habla de “encubrir”, o “guardar un secreto”; pero este secreto refiere a una falta que, aunque no especifica qué tipo de falta, la connotación es acerca de algo impropio. Podremos reaccionar de inmediato que nosotros no debemos encubrir faltas o pecados de nadie, y ser altamente moralistas. Pero vamos a analizar mejor el argumento de Salomón.
Primeramente, consideremos algunos consejos acerca de textos que parecen difíciles:
1. Siempre aceptar lo que el texto dice, no pretendiendo cambiarlo para acomodarlo a nuestra argumentación personal.
2. Si un texto no es del todo claro para usted, trate de buscar luz sobre el tema, en otros pasajes de las Escrituras.
3. Extrapolar temas y conceptos, o sea, llevar el concepto difícil del texto a otro contexto bíblico, donde se habla de lo mismo, pero incluye otra aplicación.
4. Use varias versiones de la Biblia.
Empecemos por parafrasear o poner el texto en palabras nuestras, entonces, Salomón dice: “Si quieres mantener una amistad, no divulgues la falta de tu amigo o amiga, más bien cúbrele del ojo público”. Eso es lo que dice el texto y no tenemos que cambiarlo para acomodarlo a nuestra forma de pensar, o para defender la Biblia, que es perfecta y no requiere defensa.
Luego, ¿qué otros textos nos dan luz de cómo tratar la amistad y las faltas?
El que justifica al impío, y el que condena al justo, Ambos son igualmente abominación a Jehová. Proverbios 17:15 (Reina Valera 60)
¿Dónde está la clave para actuar sabiamente en temas de relaciones humanas? En el hecho de distinguir quién es justo y quién es impío. Llanamente en el trazo bíblico, el justo o inocente es a quien Dios ha perdonado, y que por ende mostrará arrepentimiento de sus actos ofensivos. El impío puede mostrar remordimiento por miedo a las consecuencias, pero no busca arrepentido el perdón, y es en estos casos que podemos discriminar cuándo proteger, hasta donde sea prudente, legal y humanitario (no necesariamente moral según la sociedad), proteger a un amigo-a.
Como podemos leer, lo que debe imperar es no caer en la abominación delante de Dios, ya sea encubriendo la maldad del impío, o condenando con castigo al creyente que peca.
También, podemos usar otra versión de la Biblia con el mismo texto, objeto de nuestro estudio, y ampliar la comprensión, que es básica para una adecuada aplicación, veamos:
El perdón restaura la amistad, el rencor la termina. Proverbios 17:9 (Versión PDT, Palabra de Dios para todos)
Aquí podemos ampliar el concepto que la Reina Valera 60 usa como “encubrir”, cuya aplicación es: pasar por alto o perdonar la ofensa de una persona que nos ha causado daño a nosotros, o a nuestra familia, o a la iglesia, etc. Claro está, que ese perdón tiene como propósito “restaurar”, y es que Dios es nuestro ejemplo de alguien que perdona el pecado para restaurar relaciones quebrantadas. Así que Salomón, está claramente apostando por una vida de relaciones sanas, restauradas, y la restauración es imposible si en nuestros corazones predominan las heridas y los daños del pasado.
Finalmente, ¿cómo podemos extrapolar o usar otra base argumentativa para explicar otro argumento difícil de un texto? Veamos:
En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia. Proverbios 17:17 (Reina Valera 60)
Provervios capítulo 17, son una serie de preceptos que hablan de relaciones, amistades y el comportamiento de estas relaciones. Si por un lado “encubrir o tapar” a un amigo – definido como faltas que lo permitan, que no son de tipo delictiva – es algo que usted no puede sobrellevar desde sus valores morales, por otra parte, debe definir qué clase de amigo o amiga es usted: ¿ama en todo tiempo? eso supone que apoya y está para esa persona en “TODO” tiempo. Tanto que llega a ser como un hermano de sangre, para esa persona y le acompaña hasta las últimas consecuencias; aún si ello implica la cárcel. ¿Quiénes acompañaron a Jesús hasta la cruz? Su madre, otras mujeres y Juan. Eso es lo que ejemplifica en otro contexto, las implicaciones de un texto que pareciera difícil de comprender desde nuestra postura moralista.
Estos proverbios pertenecen a una categoría “sapiencial”, y no de categoría moralista ni mucho menos dogmática (reglas para cumplir). Es un libro aparte que nos explica cómo llevar relaciones sanas, prudentes y con propósito.
Para concluir, debo resaltar que hay faltas u ofensas que materialmente no podemos pasar por alto, como lo son aquellas delictivas, abusivas y agresivas; porque la seguridad integral de todos los involucrados es una prioridad. Sin embargo, la Biblia siempre nos llama al perdón, con el fin de sanar nosotros. Recuerde que el perdón no implica en todos los casos, un restablecimiento de relaciones. Sino un cerrar capítulos, soltando o dejando ir, para empezar de nuevo, y hacerlo bien.
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