11 En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor; 12 gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración.

Romanos 12:11-12

Romanos 12 en adelante es una forma conclusiva de la carta, en donde se expone la forma práctica de todos los capítulos anteriores, que es por cierto una temática muy teológica. Tenemos un capítulo 12 cargado de consejos sucintos (precisos), diseñados para una respuesta corta sin argumentación, como debe ser la obediencia.

He tomado entonces los versículos 11 y 12 para expresar la grandeza de esta exhortación en cada uno de sus detalles.

Muchas veces nos quedamos atascados en un estado de inacción ante algunas necesidades de urgente determinación para la vida y la eternidad, solo porque nos falta diligencia. ¿Cuál es la razón de no hacer esos cambios que nos demanda nuestra vida? La pereza, esa apatía por no confrontarnos a nosotros mismos con nuestros temores y pecados, o no enfrentar otros desafíos externos. Pablo nos exhorta a dejar toda indolencia y ser diligentes; o sea, rápidos, determinados y efectivos en el hacer.

Luego ser fervientes o apasionados en el Espíritu. No nos llama a ser apasionados en los deportes, o en el ocio, ni en los “gaming” (juegos electrónicos), ni en los negocios, ni en los entretenimientos, etc. Nos llama a tener un ferviente comportamiento para servir al Señor, y esto es un llamado a todos los creyentes; no se refiere a los que hacen ministerio solamente.

También nos llama el apóstol a ser gozosos en la esperanza. El gozo del creyente es la esperanza de un futuro. ¿Quieres gozo? Piensa en las cosas de arriba dice la Biblia y no en las cosas de la tierra. La esperanza es un sinónimo de vida eterna en Cristo, y de salvación.

Sufridos, solo en la tribulación. El sufrimiento que trae el pecado a la vida de la gente es un sufrimiento de muerte, por eso es que el pecado paga con muerte. Pero Pablo dice, si sufren, sea por las tribulaciones que te traerá tu vida alejada del pecado. Hasta para sufrir hay una elección en Cristo. No se debe sufrir por cualquier razón. Hay razones correctas para sufrir, y tienen que ver con hacer la voluntad de Dios.

Finalmente, constantes en la oración. Nada merece más constancia y perseverancia, que orar en todo tiempo. Orando sin cesar.

Si usted lee todo el capítulo, se dará cuenta que son consejos tras consejos, que reflejan la gracia y la justicia de Dios obtenidas por medio de Cristo; esa justificación por la fe que nos da la paz con Dios. Ninguna persona sin Cristo, puede movilizarse hacia todas estas demandas enlistadas en este capítulo 12 de romanos. Y esa es la identidad del cristiano, que pone a prueba nuestra naturaleza nueva, en todo aquello de lo que somos capaces por medio de aquel que nos amó y se entregó a sí mismo por nosotros.

El tema de romanos es la justificación por la fe. Y cualquier persona justificada por medio de Cristo, estará en completa paz para con Dios, y esa paz le dará la fuerza en Dios mismo para obedecerlo.

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