La convergencia entre la humillación y la exaltación 

Autonegación

Primeramente leamos dos versiones diferentes de la biblia. Mi propósito es que encontremos el sentido profundo de la cruz, según este autor. 

1.En la primera versión, se usa la preposición “anti” como: en lugar de… Así que, la traducción sería: “en lugar de… una vida placentera”. O sea, Cristo intercambia, su comodidad perfecta por la muerte en la cruz; en sustitución de los pecadores que debíamos morir para siempre. Y por esa vía, Jesús obtuvo como resultado, la gloria al lado del Padre, una vez pasado el trauma de la Cruz. 

Leemos así: “Hagámoslo con los ojos puestos en Jesús, origen y plenitud de nuestra fe. Jesús, que, renunciando a una vida placentera, afrontó sin acobardarse la ignominia de la cruz y ahora está sentado junto al trono de Dios”. Hebreos 12:2 (BHTI)

2. La segunda versión, usa la preposición “anti” como: animado por… Así que, la traducción sería: “animado por… el gozo puesto delante de Él”. O sea, Cristo fue animado por el futuro de justicia que fraguaría, aunque su presente era desolador.

La esperanza más allá de la cruz para la humanidad, lo impulsó a sufrir por la vía de la autonegación, no haciendo caso a la vergüenza humillante de la misma. Y ahora está sentado a la diestra del Padre. Leemos así: 

Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Hebreos 12:2 (RV 1960)

Una partícula gramatical del griego, en este caso una preposición (anti), nos permite leer el mismo mensaje; desde una conjetura gramatical diferente, que nos lleva a la misma conclusión: “Cristo tomó la vía de su propia negación, para llevarnos desde la humillación a la exaltación junto a  Él”.

Nosotros, pobres criaturas, ya conocemos la humillación de la caída. Por lo tanto, lo que necesitamos es humillar nuestra humana soberbia, para alcanzar la glorificación al igual que Cristo, quien poseyéndola, renunció a esa gloria para asemejarse a nosotros en un acto de la más grande empatía jamás mostrada. Y una vez que hubo renunciado a esa gloria, le costó la vida recuperarla, con la noticia maravillosa que con su acto sacrificial no solo se sentó en gloria al lado del Padre, sino que abrió un camino que hizo posible nuestra glorificación también. 

Mis amados, Cristo con aquel panorama desolador, pero con paciencia, avanzó hacia la cruz en esperanza de la gloria eterna al lado de su Padre. Cuánto más deberíamos avanzar nosotros en confianza; sabiendo que la obra de gracia ha sido consumada en Él. Y ese es el peso del argumento de hebreos. 

En hebreos 12:1 se nos plantea el qué

Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante… Hebreos 12:1

En hebreos 12:2 se nos plantea el cómo.

Hagámoslo con los ojos puestos en Jesús, origen y plenitud de nuestra fe. Jesús, que, renunciando a una vida placentera, afrontó sin acobardarse la ignominia de la cruz y ahora está sentado junto al trono de Dios. Hebreos 12:2 (BHTI)

Hebreos nos dicta un mandato imposible sin fe: despojarnos, tomando la vía de la negación

Negarnos al peso de una vida alejada de Dios y negarnos al pecado que nos acosa constantemente. 

Puesto los ojos en Jesús; una metáfora acerca de la posibilidad al imposibilitado. La Biblia nos dice que somos más que vencedores por medio de aquel quien nos amó.

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