La mayoría de nosotros sabe lo que significa balbucear. Es esa forma básica del lenguaje en los infantes. Y los padres, abuelos, tíos, todos caemos muchas veces rendidos a esa forma ínfima de comunicación, por amor. Esta analogía describe, la bondad de Dios. Un esfuerzo desde el ómnium divino (todo lo divino) a lo ínfimo humano (inferioridad humana).
“1Porque el Señor es bueno, 2su bondad perdura por siempre, 3su fidelidad por generaciones” Salmo 100:5
Este es un Salmo procesional para Israel. Ellos lo cantaban mientras se dirigían al templo para alguna celebración especial. Si lo adaptamos en significado a la cristiandad, es un canto de gratitud y actitud en la presencia de Dios. Sobre todo cuando vamos al templo. El versículo 5 concluye el salmo, indicando un por qué hacer el ceremonial de los versículos 1 al 4. Así que es un salmo sencillo en estructura pero profundo en significado.
- “Porque el Señor es bueno”.
La palabra en hebreo significa: abundancia. Su uso es para describir a Dios, más allá del entendimiento de bondad humana. ¿Quién de nosotros abunda en bondad? Somos a veces bondadosos, y discriminamos cuándo hacer el bien a alguien y cuándo no. Pero Dios no lo hace, Él hace bien a todos en la tierra, dándoles las condiciones adecuadas para la vida y la preservación. El mal que el hombre fragua contra sí mismo, no es un resultado de lo que Dios quiere, sino de lo que el hombre mismo siembra, para cosechar
2. “Su bondad perdura por siempre”.
En este nivel, encontramos una diferencia, pues la bondad de Dios es eterna e infinita. Pero solo alcanzable en esa dimensión eterna, por aquellos que serán salvos. La bondad de Dios es eterna, más no para todos en la eternidad.
La bondad en hebreo tiene una serie de raíces lingüísticas propias, que le dan un contenido al concepto, muy amplio. Pero la principal significación es: “aquel que baja la cabeza en condición de humillación y servicio”.
La bondad de Dios, solo podría ser comprendida así con ese dramatismo. En esta relación incongruente en términos de superioridad del creador con la criatura, solo así se puede ver Dios a sí mismo y comunicar su acto de bondad: “humillándose y agachando la cabeza”, y aquí estamos usando un lenguaje antropomórfico, o sea, atribuimos características humanas a Dios, para poderlo comprender en nuestra finitud que se expresa aún en el lenguaje. Dios se ha humillado al querer comunicarse con nosotros.
Es muy importante entender que el rechazo de la humanidad hacia Dios, no es una humillación, o al menos no puede agregar más humillación a Dios. Dios ya tomó ese camino de auto humillación, y es lo que Pablo explica a la iglesia por medio de su carta a los Filipenses, capítulo 2.
Ahora espero que podamos tomar tiempo para comprender lo que significa, la bondad de Dios, y no menospreciemos su bondad, esa virtud de amar con misericordia.
3. Su fidelidad por generaciones”.
La fidelidad es el grado de confianza que podemos tener. Dios es fiel, es de confiar de manera constante. La expresión: por generaciones” no habla de tiempo, habla de inmutabilidad, o sea, no cambia. Dios es fiel, confiable siempre.
Nosotros deberíamos poner atención al lenguaje que la biblia usa. Ahora sabemos que todo el lenguaje de la Biblia es antropomórfico (da características humanas al carácter de Dios, para comprenderlo) en tanto Dios es descrito en un nivel humano de comprensión.
Pero Dios es tan inaccesible a la comprensión humana finita, que apenas se permitió un balbuceo para con el género humano, con tal de darse a conocer lo suficientemente como para que nadie se pierda sino que todos procedan al arrepentimiento. Claro está, ese es el deseo de Dios… pero ¿será el deseo suyo?
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